Loeb y Sordo prosiguen su festival en el Rally de Montecarlo

VALENCE, Francia (AFP) – Los seis tramos cronometrados de la segunda jornada del 76º Rally de Montecarlo, en suelo francés, sirvieron a Sébastien Loeb y Dani Sordo para consolidar su dominio en la primera carrera del Mundial de Rallies (WRC) 2008, al volante de los dos Citroen C4 oficiales.

“No hay mucho que decir, ha sido una jornada impecable, sin problemas”, resumía Loeb. “Si hubiera podido elegir, habría puesto neumáticos más duros. Los nuestros eran un poco blandos para un suelo tan seco, así que hay que intentar no quemarlos adoptando un estilo más depurado”, explicó.

Como el año pasado, en un asfalto globalmente seco salvo por algunos tramos algo resbaladizos, el francés y el español se distanciaron de los Ford Focus de Mikko Hirvonen, que optó por evitar males mayores, François Duval y Gigi Galli, y de los Subaru capaces de poner en aprietos a los C4.

En una jornada y 117 km cronometrados, el vigente cuádruple campeón del mundo aumentó de 12 a 56 segundos su margen respecto a Sordo, que tras su mejor tiempo en la ES4 por la mañana, tuvo problemas a partir de la ES6, la más larga del rally, con 29,5 km entre Saint Pierreville y el Col de la Fayolle.

El español levantaba entonces el pie y Loeb se hacía con cinco de los seis tiempos scratch del viernes con gran facilidad, ya que los Ford Focus no lograron alcanzar su ritmo. Sólo Hirvonen, tercero a 1 minuto 22, seguía cerca esperando beneficiarse de un pinchazo o un problema mecánico de los Citroen.

A buena distancia, los Subaru de Chris Atkinson, 4º, y Petter Solberg, 6º, rodeaban a Duval, 5º, al pie del podio provisional. Galli se quedó sin dirección asistida, algo muy molesto en las tortuosas carreteras cercanas a Valence, y perdió casi tres minutos aunque sigue 7º.

El único cambio notable fue la entrada en el Top 8 del piloto local Jean-Marie Cuoq en su viejo Peugeot 307 anaranjado, en lugar del finlandés Toni Gardemeister, que tuvo problemas con su nuevo Suzuki SX4 amarillo.

Desde el principio, la diferencia entre los C4 y el resto de la tropa era evidente, sin que la elección de los neumáticos influyera en su gran rendimiento, puesto que ahora todos calzan los mismos Pirelli.

Siguiendo la tradición, la familia del antiguo copiloto Yves Jouanny invitó a degustar su tarta de manzana a pilotos y copilotos durante el recorrido de enlace entre la ES6 y la ES7.

El primero en llegar fue lógicamente Loeb y, a su derecha, su copiloto Daniel Elena no pudo evitar hacer una confidencia a Jouanny: “Es un paseo”, resumió.

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