Histórica toma de posesión de Obama
Las celebraciones por la toma de posesión el 20 de enero del primer presidente afroamericano en la historia de Estados Unidos, Barack Obama, reflejan el optimismo de muchos frente a la violencia, la guerra, la recesión global y los abusos a los derechos humanos.
Su llegada a la Casa Blanca ha tenido un impacto global, tomando en cuenta que su padre fue un inmigrante de Nigeria y además Obama pasó varios años de su niñez en Indonesia.
El simbolismo rodea la histórica asunción de Obama a pocos días del 200 aniversario del natalicio de Abraham Lincoln, que emitió la Proclamación de la Emancipación en 1863 que resultó en la abolición de la esclavitud.
La juramentación de Obama ocurre un día después del feriado por el natalicio de Martin Luther King, que en 1963 pidió frente al monumento de Lincoln que las personas no sean juzgadas por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.
La mañana de este lunes Obama así como su esposa Michelle, y el vicepresidente Joseph Biden con su esposa Jill, predicaron con el ejemplo al prestar servicios voluntarios en varias organizaciones comunitarias sin fines de lucro.
Las fiestas de gala – incluyendo las latinas en la OEA, el Centro Carlos Rosario y Union Station –, el desfile, las ceremonias, los discursos y las multitudes que llegaron a Washington han marcado una nueva era de un urgente cambio.
Sharika, Paulina Rubio, Alejandro Sanz, Lila Downs, Marc Anthony y Jennifer López festejaron la llegada de Obama en diversos eventos en los que participaron también congresistas, dirigentes hispanos e incluso los futuros miembros del gabinete de Obama, como Hilda Solís (Trabajo) y Ken Salazar (Interior).
Hay expectativas en el país para la creación de “trabajos verdes” a fin de impulsar la economía y la reforma del sistema de inmigración, así como también esperanzas de un afianzamiento de las relaciones de Estados Unidos con América Latina.
La próxima secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo en una audiencia reciente ante el Senado que espera renovar el liderazgo de Estados Unidos mediante la diplomacia “que mejore nuestra seguridad, impulse nuestros intereses y refleje nuestros valores”.
También se refirió a un mayor acercamiento de Estados Unidos con América Latina tras ocho años del gobierno del presidente George W. Bush, quien se enfocó principalmente en las guerras en Irak y Afganistán y la lucha contra el terrorismo tras los atentados del 11 de noviembre de 2001.
Clinton enfatizó mayores esfuerzos con México para combatir el narcotráfico en la frontera, reiteró la promesa de Obama de levantar restricciones en Cuba y prometió un nuevo esfuerzo energético en América Latina mediante tecnología compartida y nuevas inversiones en energía renovable.
“Compartimos intereses políticos, económicos y estratégicos comunes con nuestros vecinos del sur al igual que muchos de nuestros ciudadanos que comparten legados ancestrales y culturales”, subrayó Clinton con respecto a la creciente comunidad hispana.
Las declaraciones de la próxima jefa de la diplomacia estadounidense destacan la importancia de que la administración Obama trate a los países de región como socios en lugar de reducirlos al tradicional “patio trasero” de Estados Unidos.



You must be logged in to post a comment Login