Letra muerta

Desde que comencé a trabajar en el campo de la construcción, hace algunos meses, como inspectora, he recibido una serie de entrenamientos; la mayoría de los cuales son obligatorios para “managers”, supervisores, contratistas, monitores, inspectores, trabajadores y obreros quienes necesitan una licencia para realizar ciertos tipos de trabajo. Para mi sorpresa, luego de varias semanas estudiando en un salón de clases, lo único que he escuchado en el campo de trabajo son frases tales como: “No es posible seguir el libro al pie de la letra”, “una cosa es la teoría y otra la práctica”, “hemos trabajado así por años”, “off the record…” Es tanta la indiferencia de las personas, que el trabajo llega a convertirse en lo que yo defino como “lo que se puede hacer, se debería hacer, se podría hacer y se hace realmente”.

Lo peor es que esta patética actitud se ve a todo nivel, desde el obrero hasta ingeniero; actitud que mata todo lo escrito en los libros. Para la mayoría, por no decir todos, los entrenamientos carecen de importancia y tan solo se siguen para obtener un certificado; las inspecciones se convierten tan solo en un protocolo cuando todas las partes involucradas exigen que se reporte que todo está bien; y, por ende, todo aquello que está escrito en las leyes y normativas pasa a ser tan solo “letra muerta”.

Es tiempo ya de darnos cuenta cuán importante es el rol que cada uno cumplimos y “revivir la letra”, siguiendo las leyes y normativas lo más cerca posible al libro. O… ¿es que a nadie le importa velar por su propia seguridad?

Lamentablemente estamos rodeados por una civilización egoísta, en la cual el hombre actúa sólo para su propio beneficio. A menudo, no dudamos, ni por un momento, hacer algo que no deberíamos sin pensar que podríamos estar poniendo en riesgo la seguridad de personas que nos rodean.

¿Seguridad? ¿Qué piensa cuando menciono su propia seguridad y la de otros?…Éste es un término que, a pesar de ser bastante amplio, pocas veces lo referimos a la salud. Pues sí, la seguridad a la cual estoy haciendo referencia en este artículo tiene que ver con las decisiones y acciones tomadas por ciertos individuos capaces de amenazar “invisiblemente” nuestra salud.

Una vez más, no me considero alarmista y, como ya he mencionado en mis artículos anteriores, mi intención está muy lejos de crear pánico, pero si enfocada a alertar a la población. ¡Sí! Debemos o, mejor dicho, tenemos que estar alerta.

Muchos estarán preguntándose: ¿Por qué sospechar que nuestra salud “pende de un hilo” si contamos con organismos que velan por la salubridad y sanidad de nuestras comunidades? Y mi respuesta es simple, pero angustiante: Por la “letra muerta”. Ya sea por desconocimiento o, en la mayoría de los casos, por indiferencia, siempre hay personas que constantemente siempre actúan contra el sistema para su propio beneficio sin importarles a quienes podrían estar afectando.

Acaso conocen o se han preguntado: ¿Cuáles industrias y/o comercios hay cerca de su vecindario?, ¿Qué actividades realizan?, ¿Qué clase de desechos generan?, ¿Dónde descargan esos desechos?… O, peor aún, quizás usted mismo trabaje para alguna industria o comercio y no tiene respuestas a ninguna de estas preguntas… o la respuesta a la última pregunta podría ser obvia para aquellos que respondan: En un basurero o directo al riachuelo, si se trata de un liquido.

Sabían, por ejemplo, que al cambiar el aceite de sus carros en casa y desechar el aceite usado en el drenaje de la calle están contaminando millones de gallones del agua que posteriormente tomamos. En muchas ciudades, esta acción ya es ilegal y penada por la ley. Aquel quien es indiferente podría refutarme diciendo que el agua potable esta apropiadamente tratada, pero no se detiene a pensar cuánto esfuerzo y dinero se tiene que invertir para tratarla; inversión que se duplica o triplica dependiendo del grado de contaminación. Cree usted que todas las comunidades cuentan con suficiente presupuesto para invertir en alta tecnología…no lo creo, no lo creo.

Ejemplos puntuales como éste hay en tal cantidad que no podría mencionarlos en un solo artículo. Sin embargo, me gustaría hacer referencia a dos en particular que nos rodean a diario.

Primer caso: La basura. ¿A dónde van los desechos sólidos que no reciclamos? Montañas de desperdicios se acumulan por años en los llamados basureros o landfills. Algunos de estos basureros, alrededor de los Estados Unidos, ya han sido cerrados bien sea porque alcanzaron su máxima capacidad o por estar altamente contaminados; los demás están “controlados”. Aun cuando hoy se “controla” lo que se desecha en los basureros que continúan abiertos, ¿quién sabe con certeza lo que fue desechado en años anteriores? El gran problema son los desechos industriales, y el peligro está en los gases tóxicos que éstos generan o en su contacto con aguas subterráneas que suplen a las comunidades cercanas.

Segundo caso: La actividad minera. La mayoría ignora cuán cerca está relacionado este caso con cada uno de nosotros. La minería no sólo es altamente contaminante para quienes trabajan en la mina o los habitantes de las comunidades que la rodean, sino para todos. Hay, por ejemplo, dos minerales “extraordinarios” para satisfacer nuestro estilo de vida: el carbón y el asbesto. El primero es explotado como principal recurso para la generación de electricidad; y el segundo ha sido usado por años en la fabricación y/o instalación de diversos materiales para la construcción, principalmente productos aislantes. En pocas palabras para su propia interpretación, el carbón es considerado agente responsable del “cáncer negro”; mientras que el asbesto es el agente del “cáncer blanco”. El problema, en este caso, es que aun se siguen explotando estos minerales, y el gran peligro está en que, siempre y cuando haya demanda, a los dueños de las industrias explotadoras y productoras no les importa representar una amenaza a la salud de la población.

Supongo que es lógico para muchos sentirse seguros mientras no vivan cerca de un basurero o de una mina, o si el agua que suple a sus comunidades es tratada.

Para sorpresa de ustedes, el alcance de estos y muchos otros casos de contaminación no tiene límites ni medida, afectando nuestra salud sin que podamos notarlo. Es tiempo ya de trazar estos límites y reducir la medida de nuestras acciones contaminantes; revivamos, entonces, la “letra muerta”.

Ediciones previas de En Verde:

1. Blog Ecológico.

2. Las consecuencias del calentamiento global ya tocan las puertas de nuestras casas.

3. El hombre como agente contaminador. Video recomendado: http://www.omnilife.com/videos/videos_varios/calentamiento.swf

4. Nuestra Madre Tierra: El único hogar que Dios nos regaló. Película recomendada: Evan Almighty.

5. ¿Los líderes son los únicos capaces de cambiar al Mundo? No lo creo…no lo creo.

6. El hombre: Una especie en auto-extinción. Serie de videos recomendados; http://channel.nationalgeographic.com/channel/sixdegrees/videos.html

7. El Imperio y su Inteligencia Bruta.

8. Viviendo con la Fuerza de la Ley o Sometidos a la Ley de la Fuerza. (slide show)

9. Petróleo En Verde. (slide show)

10. Inconveniente Realidad. (slide show)

11. El cambio climático: ¿DETONANTE DE LA III GUERRA MUNDIAL? (slide show)

12. Mitigación y adaptación frente al cambio climático. Programa recomendado: “Eco-Maratón” transmitido en el canal “Infinito”.

13. Le queda poco tiempo de vida ¿Qué piensa hacer? Canal televisivo recomendado: “Planet Green”.

14. El agua: ¿Un recurso renovable? Literatura recomendada: “The Complete Idiot’s Guide to Hybrid and Alternative Fuel Vehicles; Green Living; Your Carbon Footprint; Global Warming; Solar Power for Your Home; and Socially Responsible Investing”.

15. La batalla ambiental en casa.

16. ¿Lo hizo el calentamiento global?

17. Hay que hacer entender a los necios.

18. ¿Dónde está la humanidad?

19. La raza animal frente a la naturaleza.

20. Los ineptos tienen que ser sancionados.

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