Un premio al esfuerzo

Héctor (al centro) junto a sus padres y hermanos. Foto: Ramón Jiménez.

Héctor (al centro) junto a sus padres y hermanos. Foto: Ramón Jiménez.

Por Ramón Jiménez

Por primera vez un estudiante de la región metropolitana de Washington se hace acreedor a una beca estudiantil que a través de un fondo especial maneja el Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU) local 32BJ.

Para Héctor Barrera, un estudiante de 19 años recién graduado de la escuela secundaria Montgomery Blair de Silver Spring, Maryland no fue fácil salir victorioso junto con otros 19 jóvenes de diferentes estados de la costa Este de EE.UU., tras ser escogidos entre unos 345 jóvenes que aplicaron para la beca y son hijos de miembros del grupo sindical 32BJ.

Ahora Barrera, de origen salvadoreño, podrá recibir $5,000 anuales hasta completar una licenciatura de cuatro años (Bachelor) en la Universidad de Maryland en Baltimore, que al final le cubrirán 20 mil dólares.

“Todo lo que yo hago se lo debo a mi madre, ella me anima para que siga adelante y me supere; aunque también toda mi familia me apoya”, dijo Barrera, durante una ceremonia este sábado en Silver Spring.

Rendimiento académico, calificaciones, ensayos y cartas de recomendación son tomados en cuenta por un comité especial que escoge a los becados, cuyos fondos son entregados cada semestre directamente a la universidad escogida por el becario, con los cuales puede pagar colegiatura, vivienda y costo de libros de texto.

Según Jaime Contreras presidente del local 32BJ de la región metropolitana de Washington y el gerente que controla los fondos para becas, José González, las becas de estudios están disponibles para los trabajadores sindicalizados así como para sus hijos.

 

Una familia que se supera

Detrás del éxito que Héctor Barrera está teniendo en los estudios está su madre Rosa Mercado —quien hace tareas de mantenimiento de oficinas y al mismo tiempo estudia inglés— pero que siempre lo impulsa a seguir adelante, como lo ha hecho con sus otros hermanos, desde que llegaron en 2001 a Estados Unidos provenientes de la ciudad de Sensuntepeque, unos 80 kilómetros al noreste de la capital salvadoreña.

Jaime Contreras, presidente del local 32BJ en la región metropolitana felicita al becario. Foto: Ramón Jiménez.

Jaime Contreras, presidente del local 32BJ en la región metropolitana de Washington felicita al becario. Foto: Ramón Jiménez.

Su hermano Christian fue un estudiante de la prestigiosa Universidad de Harvad y está por terminar su tesis; ahora es un alto funcionario en el Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno del Distrito de Columbia; su hermana Brenda es maestra de Español en la escuela secundaria Springbrook de Silver Spring, y un tercer hermano también es maestro y estudia en la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore.

Tanto Christian como Brenda alertan a todos los jóvenes e inmigrantes en general a prepararse mejor.

“Tenemos que informarnos y saber nuestros derechos para que nadie saque ventaja de nosotros”, recomendó Brenda.

Sin embargo, hizo algunas recomendaciones para aquellas personas que se olvidan de donde vienen.

“Cuando estés arriba, baja para ayudar a los demás”, puntualizó la actual maestra de español.

 

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