El ataque que despertó a la apacible Canadá

Foto: Reuters/BBC.

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Canadá es un país que normalmente no protagoniza las noticias internacionales, por lo que resulta sorprendente lo que ha estado viviendo en los últimos días.

Este miércoles, un hombre mató a tiros a un soldado en el Monumento a la Guerra en la capital, Ottawa, luego corrió al edificio del Parlamento e intercambió disparos con la policía.

Un atacante murió allí, varios edificios de los alrededores fueron cerrados y la zona fue acordonada por personal de seguridad.

El incidente se produjo horas después de que el país aumentara su nivel de alerta y dos días después de que la policía matara a tiros al conductor de un vehículo que atropelló a dos soldados en un estacionamiento en Quebec.

El conductor fue descrito como un converso al islamismo “radicalizado” y el martes, uno de los soldados murió por las heridas.

Además, este mes, el país anunció planes para unirse a la campaña liderada por Estados Unidos contra el autodenominado grupo Estado Islámico (EI) en Irak, aunque no hay confirmación de que los ataques de esta semana estén vinculados a los militantes ni a la nueva campaña militar.

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“Una situación de lo más extraña”

El tiroteo generó un operativo policial en los alrededores del Parlamento.

Lo que sí es cierto es que los ataques tomaron a muchos por sorpresa, incluida la policía de Ottawa, que así lo reconoció en una rueda de prensa.

No es la primera vez que un tiroteo ocurre en Canadá. En 2006, por ejemplo, un hombre ingresó al Dawson College, en Montreal, Quebec, mató a una persona y dejó a otras 19 heridas antes de suicidarse.

Pero este caso causó conmoción porque ocurrió en el centro de poder canadiense, en una ciudad que se caracteriza por su tranquilidad.

El tiroteo se produjo días después de que un hombre atropellara a dos soldados en Quebec.

“Es extremadamente inusual que haya una atmósfera así en la ciudad”, le dijo a la BBC el parlamentario David McGuinty.

Otro político, John McKay, también se expresó en la misma línea cuando dijo que le parecía “extraño, nada que hubiéramos experimentado antes”.

Y Mark Brooks, empleado del Ministerio de Finanzas, ubicado a una cuadra de donde ocurrió el tiroteo, le dijo a la BBC que es “una situación de lo más extraña en una ciudad gubernamental usualmente tranquila”.

“¿Es un hecho aislado o podemos esperar más cosas así en el futuro ahora que Canadá ha decidido unirse a la lucha contra Estado Islámico?”, comentó.

Extremismo creciente

No hay una respuesta clara a ese interrogante, aunque sí cabe preguntar hasta qué punto Canadá podrá verse afectado por problemas similares a los que afectan a Estados Unidos a medida que alinea sus posiciones internacionales con la Casa Blanca.

Pese a que son todavía un fenómeno muy contenido, Canadá es hogar de extremistas que vociferan puntos de vista radicales, según explica el experto en terrorismo canadiense Tom Quiggin.

“Han estado creando un espacio político donde promocionan la violencia tanto en el país como en el extranjero de una forma que se está convirtiendo en algo aceptable”, dice Quiggin.

“Previamente, voces extremistas tales como las del canadiense de origen egipcio Ahmed Said Khadr, quien era sospechoso de tener vínculos con al Qaeda, aconsejaba que la violencia yihadista en el extranjero era requerida, pero que en Canadá debía ser evitada”.

Pero eso, parece estar cambiando, según acota el experto.

En los últimos años un número creciente de jóvenes canadienses se han ido al Medio Oriente como atacantes suicidas y combatiente de EI, indica Quiggin.

La semana pasada la Real Policía Montana de Canadá comunicó que tenían 63 casos conectados con asuntos de seguridad nacional vinculados con terrorismo, en los que habían 90 sospechosos. Según Tom Quiggin, entre ellos habían personas que pensaban ir al extranjero y otros que habían regresado.

“Canadá, al igual que Reino Unido y otros países europeos, ha permitido un flujo sostenido de sujetos extremistas, dinero e ideología hacia el país”.

Tras el tiroteo, las zonas aledañas fueron acordonadas.

“Desde 1980, estos sujetos han creado grupos y organizaciones de caridad para cumplir sus objetivos”, asevera.

Alianza canadiense con Washington

Ahora el cambio de postura de Ottawa en su política exterior, más proclive a apoyar la posición militar estadounidense en Medio Oriente, parece estar exacerbando el extremismo interno.

Según recuerda el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Thomas Sparrow, este miércoles el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, resaltó la “alianza fuerte y la amistad” entre los dos países en temas que van desde la participación en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a la respuesta por la crisis del ébola o los ataques contra Estado Islámico.

En este último frente, el gobierno de Estados Unidos le pidió directamente a Canadá en septiembre apoyo militar contra los militantes, contribución que se formalizó a principios de este mes tras un debate parlamentario.

“En años recientes este país ha perdido, a veces controversialmente, su imagen de mediador neutral en conflictos extranjeros y también ha trabajado cada vez más de cerca con las autoridades estadounidenses para combatir las amenazas terroristas”, dijo esta semana Lee Carter, de la BBC en Toronto.

 

Canadá acaba de perder su inocencia.

John Ivison, columnista político

“Aunque los ataques en Canadá han sido escasos, se han frustado una serie de complots”, agregó.

“El más notorio fue el caso llamado Toronto 18, en 2006, cuando un grupo de extremistas inspirados en al Qaeda fue condenado por planear un ataque contra varios blancos, incluidos los edificios parlamentarios”.

“Sin embargo, los críticos han acusado tanto a la policía como a las agencias de inteligencia de responder lentamente al reto más reciente planteado por la propaganda extremista cada vez más sofisticada”.

Aunque todavía es temprano para determinar las razones detrás de los ataques de esta semana en Canadá, lo que ya es evidente es que pusieron en alerta a un país que normalmente es tranquilo.

Como dijo el columnista político John Ivison en Twitter: “Canadá acaba de perder su inocencia”.

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About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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