¿Por qué lloriqueas, Santos? ¿Por qué berrean, oligarcas?

Juan Manuel Santos. Foto: AP.

Presidente Juan Manuel Santos. Foto: AP.

Por Allende La Paz

La captura del general Rubén Alzate en el Chocó abre varios interrogantes interesantes.

Primero, por qué lloriquea Santos si él ha pregonado en todas partes que él fue quien “dio la orden para liquidar a Alfonso Cano” y era tanto su pavonamiento que se creía el “matón” del pueblo, que era “intocable”, él y sus esbirros, como el general de marras. ¿No era él el que decía que “negociaría como si estuvieran en paz, y adelantaría operativos como si estuvieran en guerra”?

¿Será que la oligarquía cree que en el conflicto interno colombiano ellos, los oligarcas, son los únicos que pueden “golpear al enemigo”? ¿Será que los generales, politiqueros, funcionarios corrompidos de toda laya, creen que porque tienen 100, 300, 500 guardaespaldas son “intocables”? ¡Váyanse bajando de la “burbuja” porque las FARC-EP les está demostrando que en una guerra nadie, nadie!, es intocable y todos tienen sus puntos vulnerables. Recordemos que apenas hace unos días el presidente Santos amenazaba de muerte a los guerrilleros de las FARC-EP. ¿Qué dirá ahora? ¡Hmmm!

Ahora bien, tercero, los guerrilleros que son “capturados” en acción o no acción, de civiles, ¿no son tratados como “enemigos” por las fuerzas estatales? Entonces, por qué razón las FARC-EP tienen que tener “consideración” que el general y su escolta estaban de civil, pero portaban armas de largo alcance. ¿O es que al general le gustaba pasearse como para-militar de acuerdo con el momento? Un combatiente, lo ha demostrado la propia oligarquía con su accionar, no deja de ser combatiente porque está de civil. Alfonso Cano estaba de civil y fue asesinado fríamente.

Cuarto, por qué Santos no tiene la gallardía de aceptar que uno de sus “chachitos” la “colgó” –se metió en una “ratonera” con un solo escolta y una “abogada” (¿a quién quería impresionar el general, a la abogada? Hmmm!). Ante el hecho lo que queda claro es la gallardía y la hombría de los guerrilleros y los comandantes de las FARC-EP que ante el asesinato de su Comandante en Jefe, Alfonso Cano, “hicieron de tripas corazón” y siguieron adelante con las conversaciones, interpretando de correcta manera el sentir del Comandante Cano?

El 20 de enero 2014 murieron 14 insurgentes de las FARC en un bombardeo a un campamento de las FARC en el departamento de Arauca. Las FARC no suspendieron las negociaciones de paz en La Habana. ¿Tienen derecho de responder las acciones de guerra ordenadas por el gobierno y el estado colombiano?

Que nosotros recordemos, las FARC-EP no hicieron melodramas ni amenazó ni dio la orden de suspender los diálogos, como los está mostrando el presidente Santos, que falta que llore como plañidera.

Quinto, llama la atención que organismos internacionales salgan a pedir “devolver sanos y salvos a los capturados por las FARC”, mientras ha mantenido un ominoso silencio ante las arbitrariedades y las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno Santos en los años en que ha sido inquilino de la Casa de Nariño.

La mal llamada comunidad internacional no tiene ningún derecho a mover la boca toda vez que lo que la mueve son sus intereses para darle el zarpazo a los recursos naturales de los colombianos y ni siquiera se “rascan” el bolsillo como debe ser teniendo los miles de millones expoliados a los pueblos latinoamericanos y ante la actitud mendicante de Santos le tiran sus migajas.

Así las cosas, queda claro que es la guerra que la misma oligarquía decretó en 1964 y cada presidente la re-decreta cada cuatro años la que se les está devolviendo y golpeando como un bumerang. Si la oligarquía quiere de verdad la Paz, lo que tiene que hacer es seguir en la Mesa de La Habana las discusiones y abordar como punto prioritario y fundamental el Cese Bilateral de Fuegos, ya que está demostrado en el caso colombiano que siquiera conversar bajo el ruido atronador de los fusiles y las bombas lo que produce son más y más víctimas.

Por último, el general Alzate no fue capturado indefenso. Ahí no hubo secuestro. Ahí hubo una captura de una unidad enemiga. En sus manos portaba un fusil el general, al igual que su escolta. ¿Por qué no lo usó?… ¡Averígualo, Vargas! ¿O es que hay “embuchado”? “Amanecerá y veremos…

Fuente: ANNCOL/ARGENPRESS.Info

[ratings]

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

You must be logged in to post a comment Login