Voces desde Cuba: ¿será 2015 el año de los grandes cambios para Cuba?

La llamada Letra del Año brinda a los creyentes consejos y advertencias. Foto: AFP/BBC.

La llamada Letra del Año brinda a los creyentes consejos y advertencias. Foto: AFP/BBC.

Por Leonardo Padura

Muchos cubanos esperan con ansiedad la noticia de producción nacional que más circula el 1º de enero de cada año. Porque este día, con fervorosa puntualidad, los babalao o babalawos de la religión afrocubana conocida como Regla de Ocha, se reúnen para consultar a sus divinidades y hacer las predicciones para el año que se inicia.

Con un lenguaje a veces muy metafórico, en ocasiones más directo, este oráculo trata de sentar las pautas por las que se moverá –o debería moverse- la vida material y espiritual de las gentes y de la sociedad en el período que comienza.

Creyentes y no creyentes prestan atención. Foto: AFP/BBC.

Creyentes y no creyentes prestan atención. Foto: AFP/BBC.

Los creyentes, por supuesto, leen con atención los distintos consejos y advertencias recogidos en la llamada Letra del Año; los no creyentes… también los leen, por si acaso.

En esta ocasión, sin embargo, antes de que se le consultara el futuro al visionario Orula, alguien comenzó a circular una advertencia sacada no de los oráculos místicos, sino de lo que se observa en el horizonte: el año 2015 debería ser el del deceso del CUC (peso cubano convertible) o el del asalto a su fortaleza para rebajarle las alturas de sus muros.

Y entonces podría ser el año de la restauración del CUP, el peso cubano convertido en una especie de bastardo pobre.

En realidad, no hay que ser especialmente dotado en artes adivinatorias para predecir que algo sucederá en la relación entre el orgulloso y esquivo CUC y el maltratado CUP, pues el destino del primero está sellado hace tiempo… solo que nadie sabe –y quien lo sabe no lo dice- cuándo, cómo y con qué consecuencias se producirá la confluencia o acercamiento entre dos monedas que han conseguido deformar las finanzas internas del país y complicar y encarecer la vida de los ciudadanos.

No más doble moneda. Foto: AFP/BBC.

No más doble moneda. Foto: AFP/BBC.

Para empezar: ¿a cuánto se cambiará el dólar cuando desaparezca el CUC?

Pero, además de adiestrarse en la división y la multiplicación, en la suma y la resta cotidiana ¿qué podrían esperar los cubanos para el 2015, incluso con la complicidad de Orula y la ayuda de Dios?

El año anterior, este recién enterrado 2014, resultó ser un período peculiar: abrió y cerró con dos buenas noticias, si las miramos en términos absolutos.

Ahora se puede comprar un auto nuevo en Cuba. El problema es el precio. Foto: AFP/BBC.

Ahora se puede comprar un auto nuevo en Cuba. El problema es el precio. Foto: AFP/BBC.

La primera, del mes de enero, fue el anuncio de que los isleños, después de 50 años sin poder hacerlo, ahora tenían la posibilidad de ir a una agencia automotriz y… ¡comprarse un auto! ¡Incluso uno nuevo!

Pero, como bien se sabe que todo es relativo, entre la posibilidad y la realidad se interpusieron los precios fijados a los autos nuevos (al parecer los más caros del mundo) y los de uso (ídem).

En el medio del año llegó otra noticia que removió el país: la nueva ley de aduanas, que limita, restringe y encarece las importaciones de todo lo importable.

Hay más control en lo que se puede o no traer a la isla. Foto: AFP/BBC.

Hay más control en lo que se puede o no traer a la isla. Foto: AFP/BBC.

Era el tiro de gracia a las “mulas” (que, por cierto, han demostrado ser más resistentes que los zombis y las garrapatas, y no se han dado por vencidas) y una herida en el costado del ciudadano corriente que solo pretendía mejorar su vida y la de sus familiares trayendo del extranjero lo que no encontraban en los mercados de la isla o, si aparecía, podía ser a precios que compiten con los de los autos.

Y para cerrar el año, la gran conmoción: Cuba y Estados Unidos, luego de sacarse la piedra en el zapato que constituían los prisioneros condenados en uno y otro lado del Estrecho de la Florida con un humanitario y veloz intercambio, dieron el primer paso de un viaje que se anuncia largo y complicado, pero factible, hacia la normalización de las relaciones entre los dos países con el restablecimiento de vínculos diplomáticos.

El mensaje de Raúl Castro fue visto con atención. Foto: AFP/BBC.

El mensaje de Raúl Castro fue visto con atención. Foto: AFP/BBC.

¡Lo que casi nadie había previsto y algunos ya ni siquiera esperaban ver!

¿Y qué pasará entonces en el 2015?, se pregunta la gente.

Con los sorprendentes antecedentes del año recién cerrado se demuestra, una vez más, que hacer especulaciones de futuro –y más tratándose de Cuba- resulta un ejercicio demasiado riesgoso y por lo general, poco certero.

Pero los cubanos esperan, confían, incluso con más esperanzas y tranquilidad al sentir que bajan las viejas tensiones políticas con el vecino del norte…

Los cubanos esperan cambios en 2015. Foto: AFP/BBC.

Los cubanos esperan cambios en 2015. Foto: AFP/BBC.

Mucha gente confía, por ejemplo, en que la cabeza de ajo baje de esos seis pesos en que se ha encaramado su precio; los boteros (taxistas particulares) esperan que con la caída del precio del petróleo descienda también el precio de los combustibles, como en otras partes del mundo; los dueños de paladares y trabajadores del turismo –en sus más diversas variantes- se afilan los dientes convencidos de que se producirá una avalancha de turistas norteamericanos acostumbrados a entregar un 15% de propina por los servicios recibidos; los que aspiran a viajar a Estados Unidos a ver hermanos, hijos y nietos se alimentan con la esperanza de que las exigencias para obtener los visados sean ahora menos drásticas y muchos más de ellos –como mi suegra, la pobre- sean “aprobados” por el funcionario consular que varias veces les ha cobrado 160 dólares y muchas horas de angustia para decirles, en un par de minutos de diálogo de sordos, que él los considera “posibles emigrantes” y despedirlos diciéndole que lo intenten otra vez el año próximo; y, para no hacer demasiado larga la lista de deseos, no podemos olvidar a los más entendidos en materias económicas que, por su lado, ruegan para que esta vez se alcance el crecimiento del PIB del 4,1% al cual aspira llegar el país y… los que trabajan para el Estado porque se produzca un aumento general de los salarios y sea un poco más asequible la dichosa cabeza de ajo.

Foto: AFP/BBC.

Foto: AFP/BBC.

Cuáles de esos deseos o pretensiones se cumplirán solo lo sabremos más o menos dentro de doce meses.

De lo que hay menos dudas es que muchos cubanos se asoman al nuevo año con más esperanzas, con ganas de que pasen cosas buenas. Si el enemigo del norte ya no es tan enemigo, si la ley del embargo entra en fase de deceso como el CUC, si Cuba sale de la lista de países patrocinadores del terrorismo… bueno, pues podemos soñar con que se cumplan anhelos pospuestos y hasta con que tal vez se materialice incluso el deseo de un colega que se imagina ver en el 2015 a un equipo Cuba de beisbol en el que se reúnan por primera vez los cubanos que juegan allá y acá… y seamos invencibles.

Porque, sobre todo, el año 2015 debería ser un espacio inmejorable para abrir diálogos, tender puentes, enterrar prejuicios y liberar las mentes de fundamentalismos y odios. Con la ayuda de Orula y sus advertencias.

La Letra del año es algo muy esperado por los cubanos cada año.

La Letra del año es algo muy esperado por los cubanos cada año.

Fuente: BBC Mundo

 

[ratings]

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

You must be logged in to post a comment Login