Diez cosas raras que los residentes de Boston están haciendo con la nieve

Un misterioso Yeti o Abominable Hombre de las Nieves ha sido visto en la ciudad de Boston.

Un misterioso Yeti o Abominable Hombre de las Nieves ha sido visto en la ciudad de Boston.

Por James Morgan

Durante el mes de febrero cayeron 164 centímetros de nieve sobre la ciudad estadounidense de Boston. Un récord histórico.

Pese a las bajas temperaturas, a las fuertes nevadas y a las complicaciones y riesgos que puede ocasionar, el exceso de nieve también ha inspirado las más curiosas iniciativas entre los residentes de la ciudad.

Aunque muchas pueden resultar divertidas, otras son un tanto imprudentes.

Nieve en Boston

En febrero cayeron 164 centímetros de nieve en Boston, un récord hostórico.

BBC Mundo echó una mirada a estas muy particulares ocurrencias nevadas de los bostonianos.

Vea también: Cómo afectó la tormenta de nieve a EE.UU.

1. Saltar desde ventanas y techos

Un arriesgado acto conocido como el “Desafío de la tempestad de Boston” se dio a conocer en las redes sociales: un grupo de temerarios que saltaban a la nieve desde riesgosas alturas, esto es desde edificios de hasta tres pisos.

Imágenes de video de personas semidesnudas saltando desde los tejados y cayendo en “piscinas de nieve” fueron ampliamente compartidas en las redes sociales.

Hombre saltando
El alcalde la ciudad ha advertido a los ciudadanos saltar a la nieve desde las alturas.

 

Pero hubo una persona a la que esto no le hizo gracia: al alcalde la ciudad, Marty Walsh.

“Esto no es la Montaña Loon, ésta es la ciudad de Boston”, advirtió en medio de la nevada. “Les pido a las personas que detengan estos disparates ahora mismo”.

“Hay adultos saltando por las ventanas. Es una tontería y podrían matarse”, dijo Walsh.

2. Levantar un bar en la nieve

Bar en la nieve
Chris Haynes invitó a sus amigos y vecinos a pasar por el bar que modeló en la nieve.

 

Luego de tres agotadoras mañanas paliando la nieve de la entrada de su casa en Jamaica Plain y con la llegada de la cuarta nevada, Chris Haynes decidió probar con algo un poco más creativo.

Así, se tomó un día libre en la oficina y se dedicó a modelar una barra donde servir tragos en la nieve acumulada.

Lo completó con una serie de coloridas luces e invitó a sus amigos y vecinos a compartir unos cocteles y a relajarse en su bar de nieve.

Hombres en el bar de nieve
En la barra hecha en la nieve se conseguían distintos tipos de cocteles.

 

El bar tomó por sorpresa a su esposa, Kristy Nardone.

“Llegué a casa del trabajo y… ¡voilá! Ahí estaba el bar de nieve”, dijo la mujer al periódico The Boston Globe.

3. Un Yeti recorre las calles

Yeti en Boston
Pese a su popularidad, la verdadera identidad del Yeti de Boston sigue siendo un misterio.
Yeti en Boston
El Yeti original vive en el Himalaya, pero el de Boston hasta se aventura ir al cine.

 

Es quizás la figura emblemática de este histórico invierno: el misterioso Yeti de Boston ha logrado cautivar a los usuarios de las redes sociales.

Los avistamientos de esta particular criatura, inspirada en el Yeti -o el Abominable Hombre de las Nieves- han sido ampliamente compartidos.

De hecho, este Yeti tiene su respectiva cuenta “oficial” en Twitter, con miles de seguidores.

Aun así, pese a su popularidad, su verdadera identidad sigue siendo un misterio.

4. Abrir un túnel para ciclistas

Bicicletas en el túnel
Ari Goldberger y Shadron Davis abrieron un túnel en la nieve que pronto se convirtió en una atracción turística para los ciclistas de Boston.

 

Cuando el ciclista Ari Goldberger descubrió que su ruta favorita se hallaba bloqueada por un enorme banco de nieve, decidió tomar cartas en el asunto junto a su amigo Shadron Davis.

“La autoridad de transporte público bloqueó el acceso a la ruta ciclística cuando apiló la nieve en el estacionamiento. Decidimos hacer algo al respecto”, posteó junto a un video en Youtube.

El túnel de 12 metros se convirtió rápidamente en una atracción turística para los ciclistas de la ciudad… hasta que intervinieron las autoridades y demolieron el techo, principalmente por razones de seguridad.

5. Alquilar un iglú en AirBnB

Iglú
Este iglú para dos personas se alquilaba a diez dólares la noche.

 

Esta romántica estancia para dos personas fue ofrecida a través de AirBnB por un residente de Cambridge conocido como Pier.

¿Su precio? Solo diez dólares la hora.

“Puede usar el baño de la casa y la cocina si lo necesita”, decía la oferta.

“Se proveerán carpa y colchón para yoga. Usted necesita traer su colchón para dormir”.

Posteriormente, la oferta desapareció, lo cual sugiere tres posibilidades: a) fue eliminada por AirBnB, b) ya el iglú fue alquilado o c) se derritió-

6. Ascender los “Alpes del MIT”

Una especie de nuevo deporte olímpico de invierno está teniendo lugar en una gigantesca montaña de nieve en el campus del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

“Lo está llamando Monte Cambridgemanjaro” dijo el usuario de Reddit ladallasbos, quien posteó algunas fotos. Entretanto, Mt Simmons hizo lo propio en Twitter.

Montaña de nieve del MIT
La montaña de nieve MIT ya es conocida como el “Monte Cambridgemanjaro” en relación con el gran monte Kilimanjaro.

7. Vender la nieve

Todo comenzó como una broma.

“Les mandamos nieve fresca a Boston a sus amigos, familiares y enemigos”, reza la oferta del sitio web ShipSnowYo.com.

Claro, también se les advierte a los clientes que la carga “probablemente se derrita” en el camino.

Pero el plan, ideado por Kyle Waring un emprendedor de 27 años residente de Manchester-by-the-Sea, pronto creció como una bola de nieve.

Botella de nieve
Una botella como esta, llena de nieve, fue vendida por 20 dólares.

 

Luego de que se corriera la voz de la primera venta -una botella de agua rellena de nieve por un precio de US$20-, las ventas empezaron a aumentar.

Waring sostiene haber recibido unas 150 órdenes y ha hecho envíos a lugares tan lejanos como California y Florida.

Le dijo a ABC News que ahora está centrado en hacer envío más abultados, a partir de US$89, los cuales son especialmente empacados para mantener la temperatura lo más fría posible.

Sus amigos y familiares piensan que Waring es “extremadamente creativo”, según él mismo le dijo a los periodistas.

Y algo hay de cierto: su negocio con la nieve ya ha inspirado la idea de vender hojas durante el otoño por medio de ShipFoliage.com.

8. Combatir a los “ladrones” de estacionamientos

Recoger la nieve -a diario- que se acumula en el lugar donde van los autos es una tarea ingrata, pesada. Por ello, los residentes de Boston cuidan cada espacio donde estacionar los autos con un marcado sentido de justicia.

¡Ay del automovilista descarado que se atreva a parar su auto en un lugar que ha sido paliado por otro!

Algunos ciudadanos ofrecen incentivos amistosos a los conductores, según lo muestra el usuario de Instagram, Waikikii.

Oso de peluche
Los bostonianos han creado ingeniosas maneras de pedir a los conductores no parar en sitios que otros limpiaron.

 

En este caso, el mensaje dice: “Tome la cerveza, no el espacio”.

Pero quizás otros bostonianos no sean tan altruistas: un conductor que se atrevió a “robar” un espacio cuidadosamente atendido por un vecino tuvo que vérselas con la ira de éste.

El resultado está a la vista:

Carro cubierto de nieve
La foto de la venganza de un bostoniano enojado.

 

“Este tipo tomó mi lugar… así le traje la nieve de vuelta”, posteó un usuario anónimo de Craigslist al postear la foto de su venganza.

“Pasé mucho tiempo limpiando este espacio”, explicó el residente furioso.

“Según el alcalde, si una persona limpia una espacio, ese espacio es suyo por 48 horas después de que deja de nevar. Este tipo no esperó ni 24 horas por lo que le traje toda la nieve de vuelta”.

9. Abrir un túnel para salir por una ventana

Hombre en la nieve
A Trey Hemmingsen le gustaría estar en las Bermudas y no bajo dos metros de nieve en Boston.

 

¿Es esto un túnel de escape? ¿O más bien una funcional “extensión” cavernosa de una habitación? ¿Un refugio?

Sea lo que sea, esta es la particular obra de ingeniería con la nieve de Trey Hemmingsen, quien tuiteó esta foto con el texto: “Me gustaría estar en las Bermudas porque estoy atrapado debajo de dos metros de nieve en Boston”.

10. Jugar golf

Bueno, este personaje logró hacerlo.

Golf en la nieve
A falta de grama…

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About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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