En qué consiste el pacto entre las FARC y el gobierno de Colombia que los deja a un paso de la paz

La clásica foto del finiquito de un proceso de paz que está al alcance de la mano.

La clásica foto del finiquito de un proceso de paz que está al alcance de la mano.

Por Natalio Cosoy

 

La foto es elocuente: el presidente de Colombia Juan Manuel Santos le da la mano al máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño Echeverri, alias “Timochenko”.

Fue tomada este miércoles en La Habana, bajo la mirada auspiciosa del presidente cubano Raúl Castro.

Así ocurrió: Colombia y las FARC le ponen fecha al acuerdo de paz

Santos anunció allí, en su primera aparición en la ciudad en la que se llevan a cabo las negociaciones de paz desde 2012, que consensuaron alcanzar un acuerdo final no más tarde del 23 de marzo de 2016.

“No va a ser una tarea fácil, porque aún faltan puntos difíciles por acordar”, dijo. “Pero esa es la instrucción que le hemos dado a nuestras delegaciones: que terminen el acuerdo”.

“Esta victoria no le podrá ser arrebatada al pueblo de Colombia”, señaló por su parte Timochenko.

BBC Mundo le presenta las claves del acuerdo.

Qué se acordó

Antes de anunciar el acuerdo, en un comunicado conjunto, las partes informaron que habían conseguido establecer un mecanismo de justicia para los crímenes cometidos en el marco del conflicto interno que lleva más de 50 años y ha dejado más de 220.000 muertos y más de siete millones de afectados.

Timochenko 
Timochenko dijo estar optimista por la cercanía de una paz definitiva.

 

Se trata de lo que han denominado“Jurisdicción Especial para la Paz”.

Por ella pasarán tanto miembros de las FARC como de las fuerzas de seguridad colombianas, políticos y empresarios que deban responder por acciones cometidas durante el conflicto.

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Se concentrará en especial en los crímenes más extremos como secuestros, ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos forzados, tortura, violencia sexal y reclutamiento de menores.

Su función será “obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar e imponer sanciones”.

Qué penas habrá para los culpables

Habrá tres tipos de penas: aquellas aplicables a quienes reconozcan verdad y responsabilidad de forma temprana, aquellos que lo hagan de forma tardía y aquellos que se nieguen a hacerlo.

Los primeros accederán a penas de cinco a ocho años “de restricción de la libertad” y deberán cumplir labores de reparación y resocialización.

Los segundos pagarán entre cinco y ocho años de cárcel.

Santos“Nos acercamos a la paz, una paz que no será fácil”, dijo Santos.

 

Los que se encuentren en el último grupo serán sentenciados, si son hallados culpables, a hasta 20 años de cárcel.

¿Qué quiere decir “restricción de la libertad” en el caso de aquellos que confiesen en forma temprana?

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Que mientras cumplan con sus labores de reparación y resocialización, que tendrán lugar en la zona donde hayan cometido sus crímenes deberán estar ahí.

Pero “por la noche no estarán encerrados en una cárcel”, le explicó a BBC Mundo Enrique Santiago, abogado español que asesora a las FARC.

El tipo de actividades de reparación pueden ser “un programa de desarrollo agrícola, o de quitar minas, o de construcción de escuelas”, indicó.

Quién pondrá y supervisará las sanciones

Se prevé que haya un monitoreo internacional para verificar el cumplimiento de todas las sanciones.

Además, según el comunicado que se leyó en La Habana, “el Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos”.

Quienes sí sean sometidos a la Jurisdicción Especial para la Paz serán indagados y procesados por un total de 35 jueces, divididos en siete salas y tribunales.

Enrique Santiago le dijo a BBC Mundo que estima que el 80% serán colombianos y el resto extranjeros, y que serán elegidos por una comisión de selección acordada entre las partes.

Qué viene ahora

Papa Francisco“No tenemos derecho a permitirnos otro fracaso”, dijo Francisco el pasado fin de semana en La Habana.

 

El apartado de justicia era uno de los más contenciosos de la agenda de negociaciones entre el gobierno y las FARC.

Ahora faltan consensuar puntos sobre cómo será el proceso de dejación de armas y cómo se garantizará la seguridad de los guerrilleros una vez que se desarmen.

Finalmente, restará pasar por las instancias de refrendación, implementación y verificación.

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Santos dijo en La Habana: “La última palabra la tienen los colombianos: serán ustedes, a través de la refrendación popular, quienes decidan si aceptan los contenidos de este acuerdo”.

También señaló que se acordó que las FARC comenzarán a dejar las armas no más de 60 días después de firmado un acuerdo final.

“Nos acercamos a la paz, una paz que no será fácil”, aclaró.

Los 10 puntos

Este es un resumen de los diez puntos del anuncio:

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  1. El gobierno de Colombia y las FARC reafirman su compromiso con los acuerdos logrados hasta la fecha en materia de desarrollo agrario, participación política y drogas ilicítas.
  2. Reafirman su compromiso “con una fórmula de justicia que satisfaga los derechos de las víctimas y contribuya a la construcción de una pazestable y duradera”.
  3. Acuerdan la creación de una “Jurisdicción Especial para la Paz, que contará con Salas de Justicia y con un Tribunal para la Paz”, integrados principalmente por magistrados colombianos, con una participación minoritaria de extranjeros.
  4. Tras el fin de las hostilidades, el Estado colombiano “otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos”. Quedarán fuera de la amnistía “los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual”, que serán “objeto de investigación y juzgamiento por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz”.
  5. La Jurisdicción Especial para la Paz tendrá competencia sobre todos los que “de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno”. Eso incluye a las FARC, agentes del Estado y civiles.
  6. A quienes reconozcan verdad y responsabilidad “se les impondrá una sentencia”. Los que no lo hagan o lo hagan tardíamente, “enfrentarán un juicio contradictorio ante el Tribunal”.
  7. Para quienes reconozcan responsabilidades “por los delitos competencia del Sistema, la sanción tendrá un componente de restricción de libertades y derechos que garantice el cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de las mismas mediante la realización de trabajos, obras y actividades y en general la satisfacción de los derechos de las víctimas”. En el caso de quienes reconozcan delitos muy graves habrá una sentencia de entre cinco y ocho años de “restricción efectiva de la libertad, en condiciones especiales”. Los que lo hagan en forma tardía “serán sancionadas con pena de prisión de 5 a 8 años, en condiciones ordinarias”. Y quienes se nieguen a reconocer su responsabilidad y sean hallados culpables serán condenados a hasta 20 años de prisión, en condiciones ordinarias.
  8. “Para acceder a cualquier tratamiento especial dentro de la Jurisdicción Especial para la Paz es necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición“.
  9. “En el caso de las FARC-EP, la participación en el sistema integral estará sujeta a la dejación de armas, que deberá comenzar a más tardar a los 60 días luego de la firma del Acuerdo Final”.
  10. “La transformación de las FARC-EP en un movimiento político legal es un objetivo compartido, que contará con todo el apoyo del Gobierno en los términos que se acuerden”.

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About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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