Declaración de Ike Leggett, ejecutivo del condado Montgomery, Maryland sobre inmigrantes

El ejecutivo Ike Leggett. Foto archivo.

El ejecutivo Ike Leggett. Foto archivo.

Esa es también la voz del Consejo Municipal sobre las amenazas de deportación contra los residentes de esa jurisdicción que limita con Washington, D.C.

 

 

Nuestra nación se enfrenta con un reto humanitario significativo sobre cómo lidiamos con los miles de niños y familias que escapan de la violencia en Centroamérica.   Actualmente, las condiciones en El Salvador, Guatemala y Honduras, avalan el conceder una protección especial temporal para estos niños y padres quienes tienen una razón legítima para temer por sus vidas si retornaran a sus países.

Reconocemos que el dictamen federal recientemente anunciado está concretamente dirigido para ser aplicado solo en aquellos casos de quienes hayan recibido órdenes finales de deportación por una corte de inmigración. Pero obviamente, la realidad es que muchos de los niños y padres no han recibido la adecuada representación legal durante estos procedimientos. Ninguna deportación debería realizarse sin asegurar que la persona que va a ser deportada, reciba la adecuada representación y una correcta aplicación de la ley bajo nuestra Constitución.

Imagínese ser un adolecente en un proceso formal de una audiencia en un país extranjero donde hablan un idioma distinto que no comprende. ¿Qué oportunidades tendría?

Estos niños y padres merecen una oportunidad para que sus casos sean apropiadamente presentados como si estuvieran buscando asilo en nuestra nación. Y para aquellos que hayan recibido la orden final de deportación después de un debido proceso, ninguna deportación debería realizarse salvo que el Gobierno Federal garantice legalmente una reunificación familiar apropiada y el apoyo necesario para vivir de forma segura en sus países de origen. El fracaso en garantizar estas protecciones esenciales es impensable, ya que se les estaría regresando a situaciones de violencia extrema y tráfico humano causantes de que vinieran huyendo a los Estados Unidos.

Nosotros en el Condado de Montgomery, especialmente nuestros oficiales de seguridad pública, hemos trabajado extramente duro para construir una relación de confianza con nuestra comunidad inmigrante. Estamos convencidos que esta es la clave para reducir el crimen y construir una próspera y acogedora comunidad donde todos puedan vivir en paz.

Estamos muy preocupados que cualquier ejecución federal en nuestro Condado vaya a destruir esta confianza y amenace la seguridad pública en nuestra comunidad.

Queremos que todos los miembros de nuestra comunidad sepan que son libres de realizar su vida diaria, asistir a la escuela y al trabajo, a las agencias de servicios sociales, hospitales y clínicas médicas, organizaciones comunitarias y edificios públicos, al igual que supermercados y otras áreas comerciales.

Respetuosamente recomendamos que las autoridades federales procedan con gran precaución y respeto por los valores de nuestro país y los requerimientos de nuestra Constitución. Por favor, tomen el tiempo necesario para asegurar que cualquier deportación sea realizada bajo una orden judicial, solamente después de un debido proceso y, si la deportación es decretada apropiadamente, ejecútenla con las protecciones requeridas por ley.

Por favor, asegúrennos que nuestros residentes tienen la libertad de asistir a la escuela y al trabajo, congregaciones religiosas, buscar asistencia médica necesaria, y pedir ayuda a nuestra policía sin temor. Una orden de arresto a una persona no debe ser usada para arrestar a varias.

Felicitamos el reciente compromiso del presupuesto federal de invertir $750 millones para atacar la raíz de las causas que han forzado a las personas huir de Centroamérica. Pedimos al Gobierno Federal que agilice drásticamente el proceso del existente Programa para menores centroamericanos (Central American Minor program- CAM) para proveer un procedimiento legal de inducción para nuestros niños con padres quienes tienen estatus legal en los Estados Unidos.  Y pedimos, que los gobiernos locales aquí en los Estados Unidos, reciban un apoyo federal adecuado para acoger a esos niños y ayudarles a reunirlos con sus padres.

Para los miembros de nuestra comunidad del Condado de Montgomery, quienes están razonablemente preocupados por las más recientes acciones de deportación del gobierno federal, les animamos a que realicen sus actividades diarias libres de miedo.

Vayan a sus escuelas, trabajos, congregaciones religiosas, agencias de servicios sociales, hospitales y clínicas médicas, organizaciones comunitarias y edificios públicos, como a supermercados y otras áreas comerciales.

Continúen ayudándonos a trabajar duramente cada día para hacer del Condado de Montgomery el mejor sitio para vivir, trabajar, jugar y envejecer con dignidad en el país.

Por favor, sepan que nuestra policía del Condado no tendrá ningún rol implementando leyes federales de inmigración. Si tuvieran alguna razón para necesitar a nuestra policía, no tengan miedo en llamarles.

Continuaremos trabajando cercanamente con nuestras comunidades de base y fe de la sociedad civil, socios para desarrollar los actuales talleres de Conoce tus derechos alrededor del Condado, incrementando el apoyo legal pro bono, y desarrollando y distribuyendo materiales educativos como parte de la campaña bilingüe de información pública.

Estamos orgullosos de las personas que han venido de cualquier rincón del mundo al Condado de Montgomery. Ustedes han enriquecido nuestra comunidad y siempre serán bienvenidos aquí. Algunos de nosotros hemos tenido el privilegio de viajar a nuestra ciudad hermana en Morazán, El Salvador, donde tuvimos la experiencia de la hermosura de Centroamérica y la amabilidad de su gente. Estamos seguro que, si todos actuamos con calma y dignidad y trabajamos juntos, tendremos la capacidad de enfrentar estos tiempos difíciles y mejorar las vidas de aquellos quienes han venido a nuestro país y de aquellos quienes permanecen en sus países de origen.

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About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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