La amenaza y la recompensa

Agustín Basave. Foto archivo.

Agustín Basave. Foto archivo.

Por Teresa Gurza

 

La amenaza de Agustín Basave de renunciar a la dirigencia del PRD, si ese partido no acataba las alianzas con la derecha panista en las elecciones de varios estados, resultó efectiva.

Y Basave, colocado hace meses en la dirigencia tras el cambio de estatutos para permitir que lo fuera una persona que ni militante era, seguirá presidiéndolo.

Siempre me ha molestado esa especie de malinchismo, que se da en partidos, familias, iglesias y gobiernos, que tienen mayores consideraciones con los de afuera, que con quienes han permanecido fieles.

De chica me extrañaba oír la parabola del hijo pródigo; o que a Dios le daba más gusto que se arrepintiera un gran pecador, a que lo hiciera uno del motón; y aún recuerdo con sorpresa, la de fiestas y regocijo que hubo cuando en mi colegio una niña alemana y luterana, Anelisse Kinkel, se convirtió al catolicismo y casi la canonizaron; mientras que a las que llevábamos años católicas, ni nos pelaban.

O cuando en el Partido Comunista y en el Socialista Unificado de México, se salían grupitos sin importancia que luego regresaban entre aclamaciones y exigencies de puestos directivos, prerrogativas y candidaturas, en detrimento de los que nunca se habían ido.

Y ahora mismo, me admira que a los morosos en prediales y préstamos, les condonen recargos y beneficios, que no otorgan a los pagadores puntuales; y también, la bonificación que me hará SKY por no pasarme a otra compañia como les había anunciado y que no me dieron, en varios años de ser cliente.

Raro y triste, que así sean las cosas.

Pasando al otro tema de la semana, el ya muy manoseado del Chapo y de la entrevista que le hiciera Penn con la ayuda de Kate del Castillo, a juzgar por lo que he oído y leído estoy entre los pocos mexicanos que sí le creen al gobierno en el tema de la recaptura y que se alegran de ello.

Lo que no significa que no tenga preguntas sobre las filtraciones a cuenta gotas que alguien del gobierno hace a determinados y consentidos medios.

Como las fotografías de los encuentros entre El Chapo, Kate del Castillo y Sean Penn, primero publicadas por El Universal, y reproducidas nacional e internacionalmente junto al texto “fotos de una cámara de seguridad que mostrarían que el actor estadounidense Sean Penn era vigilado por las autoridades antes de encontrarse con el capo mexicano del narcotráfico Joaquín El Chapo Guzmán; las imágenes provienen de un informe de los servicios de inteligencia mexicanos tras la revelación de este fin de semana sobre el encuentro clandestino que mantuvieron Penn y la actriz mexicana Kate Del Castillo en octubre pasado, con el entonces fugitivo Guzmán” y que muestran a Kate y a Penn junto al coche y el chófer que los recogió en Guadalajara para llevarlos a Nayarit; y de la avioneta en la que supuestamente viajaron.

Esas fotografías y las afirmaciones de la Procuradora de la pésima dicción y la poca curiosidad, Areli Gómez, acerca de que esos encuentros fueron los que dieron la pista para conducirlos al Chapo y a su captura, llevan a muchas otras interrogantes.

Si todo eso es cierto, ¿porqué no siguieron entonces a Kate y a Penn?.

¿Porqué la Procuradora afirma, contrariamente a lo que piensa el secretario de Gobernación Osorio Chong, que lo que pudieran preguntarle en México no agregaría gran cosa a la investigación?.

¿No será que aunque allá lo nieguen, autoridades de Estados Unidos, son las que  han estado pasando a las nuestras, datos y fotos?

En apoyo de esta teoría me parece que no se puede negar, que son más que raros los rastros que según lo publicado por Reporte Índigo, fue dejando Penn en las redes sociales; a las que subió una selfie con un libro sobre el Chapo que recién había comprado; comentarios sobre su temor al viaje “con destino desconocido”, que en esos momentos hacía en una avioneta, mostrando incluso el sitio al que llegaban, tomado desde el avión,

¿Será que Penn, con o sin su consentimiento, actuó como carnada en el anzuelo que le tiraron al Chapo?; a quien el gobierno ha transformado ya en un todopoderoso burlador de cercos y vigilancias.

¿No será que es prestanombres de alguien más inteligente y con más tentáculos?

¿Y, ya que oficialmente los funcionarios mexicanos han dicho que Kate los condujo al Chapo, le darán los 50 millones?

[ratings]

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

You must be logged in to post a comment Login