María y Porfía

Personas en contra del Alzheimer durante una reunión en California. Foto: AA.

Personas en contra del Alzheimer durante una reunión en California. Foto: AA.

Por Teresa Gurza

Este miércoles 21, se celebró el Día Internacional del Alzheimer, instituido por la Organización Mundial de la Salud, OMS, para hacer presente esta patología neurodegenerativa que ocasiona trastornos conductuales y deterioro de memoria, orientación y juicio y tiene impacto terrible sobre familias y sociedades.

Aunque no se conoce la causa que la detona, son factores de riesgo la genética y la edad avanzada y en cambio, mantenerse activo física y mentalmente, retarda su aparición.

Me sumo desde aquí a esa iniciativa de la OMS, escribiendo sobre el positivo efecto que experimenté tiene la música en personas con demencias seniles; efecto del que también informa, el diario chileno El Mercurio del pasado 17 de julio.

No hace mucho murió a los 95 años una querida tía que además de muy cercana a mí, había sido muy vital e interesada en todo lo que le rodeaba; pero sus últimos años fueron muy malos, porque los pasó sentada en un sillón de su casa anhelando irse a cualquier otro lado, porque pensaba que no vivía ahí y angustiada, porque no reconocía a la mayoría de sus familiares.

Me dolía verla en ese estado y más cuando me pedía llorando, que la llevara conmigo; de modo que una mañana para distraerla y que dejara de llorar, se me ocurrió empezar a entonar aquellas canciones que me enseñó cuando de niña me llevaba en el mes de mayo, toda vestida de blanco y elegantísima, a la Sagrada Familia o a la Votiva a ofrecer flores a la Virgen, mientras cantábamos Venid y vamos todos con flores a María, con flores a porfía, que madre nuestra es…

Fue como un milagro porque pese a que su mente estaba ida, empezó a acordarse de las circunstancias de esas tardes y se moría de risa al contarme, lo que entonces preguntaba yo a mi abuelita: ¿de quién es madre María? del Niño Dios, respondía; ¿entonces si la nuestra es porfía, por qué no le hacen estatuas como a María? Unas veces divertida y otras irritada con la preguntita, mi abuelita me respondía cualquier cosa que no resolvía mis dudas; de modo, que pasé gran parte de mi infancia creyendo que había dos vírgenes madres: María y Porfía.

De esa, seguíamos con canciones de Cri Cri o con otras que la emocionaban, porque se las había llevado de “gallo” cuando eran novios, mi tío; y cantando, riendo y recordando se nos pasaron las horas esa y muchas mañanas más y con parte de su memoria recuperada, volvió a tener a ratos la radiante sonrisa que la caracterizaba.
Por eso me interesó muchísimo ese artículo de El Mercurio, que refiere lo mismo respecto a Teddy McDermott, inglés de 86 años y con Alzheimer, que recobra la memoria cuando canta y se transforma en cuanto la música empieza a sonar.
La nota precisa que McDermott cantó durante toda su vida porque en su juventud trabajó como parte del staff de los centros vacacionales Butlins, de Gran Bretaña; luego actuó con diversos grupos y siguió cantando aunque fuera ocasionalmente, porque era la actividad que más le gustaba.

Todo estaba bien hasta 2013, cuando fue diagnosticado con Alzheimer. “Cuanto más le avanza el Alzheimer, más violento se pone tanto física como verbalmente y es increíblemente difícil manejarlo”, relató su hijo Simon; agregando que su deterioro ha sido muy rápido y no reconoce siquiera, a los familiares más cercanos; pero cuando la música comienza a sonar, “es como si su memoria estuviera intacta; son esos momentos los que atesoramos”.

Consciente del cambio que la música generaba en su padre y apoyado por la Sociedad de Alzheimer de Gran Bretaña, Simon decidió subir a Facebook videos donde cantan los dos, como parte de una campaña de ayuda a esa organización; la meta era juntar algunas libras, pero llevan más de 80 mil y el video que más gusta a la gente, es aquel donde padre e hijo entonan a gritos “Quando, quando, quando”, que lleva más de cuatro millones de reproducciones.

Pensando en mi tía y en Mc Dermontt, estoy segura que mucho puede ayudar difundir los beneficios que algo tan barato y sencillo, como escuchar música y cantar, tienen sobre las personas con demencia; y coinciden cartas de varios lectores a El Mercurio, que a raíz del artículo cuentan que sus enfermos, “prácticamente reviven” con la música; sobre todo cuando cantan “aunque sea mal y desafinando”, canciones que estuvieron de moda en su juventud.

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About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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