Métodos prácticos para combatir estrés relacionado con el clima político

Por Cheryl Aguilar

Ante un posible reto que puede cambiar nuestra vida (como políticas migratorias que amenazan nuestra estabilidad), es normal sentirnos preocupados, con temor o tristes por lo que implica la situación de cambio.  El reto también puede invocar recuerdos de situaciones similares que han ocurrido en el pasado e invocar emociones como enojo, frustración y tristeza, entre otras.

Es importante buscar ayuda cuando la preocupación, la tristeza o los recuerdos son excesivos y comienzan a afectar áreas de nuestra vida como el trabajo, la escuela (como ansiedad de ir a la escuela o al trabajo), falta de concentración, preocupaciones excesivas de algo que aún no ha ocurrido o recuerdos de algo que ya pasó), o cuando nuestras  relaciones se ven impactadas (podemos irritarnos fácilmente y pelearnos con nuestras amistades o seres queridos).

Ansiedad

La ansiedad es un sistema de alerta al organismo. Algunos de los síntomas de ansiedad son: preocupación excesiva, dificultades de concentración, sensación de amenaza o peligro, hipervigilancia, problemas al dormir, irritabilidad.

Depresión
A veces cuando hablamos de tristeza pensamos en la depresión. La depresión, que es mucho más que la tristeza, nos puede provocar deseos de aislamiento, falta de interés de hacer cosas que usualmente nos gusta hacer. Afecta nuestros hábitos alimenticios (o comemos más de lo usual o menos), impacta nuestros hábitos de sueño (o dormimos más de lo normal o menos) y hasta podemos tener pensamientos de quitarnos la vida, entre otros síntomas.

Trastorno de Estrés Postraumático
En la vida a veces enfrentamos situaciones en donde sentimos que nuestra vida o la vida de otros está en peligro, lo que pueden causar traumas debido a haber enfrentado una agresión, violencia de género ya sea emocional, verbal, física o sexual, desastres naturales, terrorismo, guerras, etc.  Cuando eso sucede podemos desarrollar algo llamado trastorno de estrés postraumático o PTSD (por sus siglas en Inglés). Algunos de los síntomas son sentir que está reviviendo el hecho, pesadillas de lo ocurrido, pensamientos negativos, hipervigilancia o estar demasiado alerta a lo que ocurre a su alrededor, evasión a cosas, personas o lugares que le acuerda de lo sucedido o evasión a pensar o hablar de lo ocurrido.

¿Qué hacer?

Si usted experimenta algunos de estos síntomas, no está solo. Este tipo de reacción ante una posible amenaza, como por ejemplo una amenaza de deportación, es común. Otras personas como usted están atravesando por lo mismo.  Si los síntomas perduran por más de dos semanas consecutivas, busque ayuda. Su médico de cabecera le puede recomendar un terapeuta de la salud mental. En muchas de nuestras escuelas existen terapeutas que pueden ayudar a sus hijos o el consejero le puede recomendar un terapeuta fuera de la escuela o si está conectado a una organización local o iglesia, coméntele lo que está experimentando a alguien de confianza para recibir ayuda.

Algunos consejos y actividades que le puede ayudar a minimizar estos síntomas (estas estrategias no reemplazan la búsqueda de ayuda profesional):

  • Mantenga su rutina. Aunque quizás al principio se le haga difícil, es importante mantener un aspecto de normalidad en su día. Con cautela intente continuar actividades que usualmente realiza como compartir con sus hijos o amistades, etc.
  • Respire profundo, inhalando por la nariz lentamente, reteniendo su respiración por 4 segundos y luego exhalando. Repita estos paso por 3 a 5 minutos o hasta que se sienta más calmado. Puede practicar esta actividad cuando se sienta tenso, nervioso o triste. Con el tiempo puede ir agregando un minuto más a su práctica de respiración hasta que alcance 30 minutos o hasta el tiempo que disponga. O identifique alguna actividad que usted ya realiza que le brinda relajación.
  • Enfóquese en cosas las cual en este momento tiene control.
  • Identifique sus fortalezas, sus cualidades positivas y recuérdelas a través de su día y su semana. Identifique un reto que ya haya vencido en el pasado y analice cómo logró superarlo.
  • Mantenga una rutina de autocuidado y realice actividades que le traigan gozo. El autocuidado como ejercicio puede ayudar a minimizar el efecto del estrés. Esto no quiere decir que tiene que ir a inscribirse al gimnasio más cercano. Puede ejercitarse en casa bajando vídeos de internet.
  • Manténgase informado pero con límites. Si el escuchar las noticias le causa mucho estrés, puede designar un horario específico de ver las noticias durante momentos que no le va a afectar mucho acceder información como antes de empezar su rutina diaria o al finalizar el día.
  • Identifique que tipo de pensamientos está teniendo –si son positivos, si provocan temor. Si sus pensamientos le provocan angustia, reemplácelos con pensamientos más productivos o que le den ánimo.
  • Enfóquese en el presente. Lo que está ocurriendo en este momento.
  • Realice un plan específico a su situación. Si teme ser deportado, infórmese y realice un plan para minimizar el impacto negativo que una deportación puede ocasionar. Hay varias organizaciones que ofrecen capacitación e información para que conozca sus derechos. En la zona metropolitana de Washington, DC están organizaciones incluyen Casa de Maryland, Carecen, Ayuda y La Clinica del Pueblo. Las organizaciones nacionales incluyen United We Dream, Fair Immigration Reform Movement y el Consejo Nacional de La Raza. Visite el sitio web www.informedimmigrant.com para acceder información de recursos en todo el país.

Para preguntas relacionadas con la salud mental o para información sobre recursos de salud mental en la zona metropolitana de Washington, DC escriba a caguilar@thehopecenterforwellness.com.

 

Cheryl Aguilar es terapeuta de Salud Mental  y se especializa en trabajar con la comunidad Latina e inmigrante de la zona metropolitana de Washington, DC.

 

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