Sin razón para existir

Por Teresa Gurza

Se conocieron recién, los índices de felicidad de los habitantes de varios países; y lástima Margarito, porque en los mejores lugares no estamos los mexicanos.

Seguramente porque según los investigadores “para hacer feliz a la población, es necesario que los gobiernos sostengan sistemas de bienestar estables que garanticen un futuro libre de preocupaciones existenciales; ciudadanos que confíen unos en los otros, y sistemas políticos y gobiernos que eviten la corrupción y sirvan de equilibrio entre los diversos grupos”, y acá estamos lejos, lejísimos, de eso.

Vivimos en un país, donde los mínimos de bienestar no alcanzan para todos, y tampoco las viviendas, los buenos trabajos, el agua, la rica comida, o los mejores hospitales y escuelas.
En un país, donde la justicia lanza ordenes de aprehensión cuando los destinatarios ya huyeron tras años de exhibirse con los bienes mal habidos; como han hecho entre otros, los dos gobernadores Duarte, el de Veracruz y el de Chihuahua.

En un país, donde de tanto en tanto los expresidentes panistas buscan reflectores aunque sea con declaraciones que los comprometen; como Calderón, que acaba de acusar a Moreira de proteger cuando gobernador, a los narcos en Coahuila; no dudo que sea cierto, pero ¿por qué Calderón no lo paró o denunció si estaba en la Presidencia.

En un país, donde las autoridades se confiesan incapaces frente al crimen; como hicieron esta semana, dos Javieres; Carral, el gobernador de Chihuahua, donde fue asesinada la periodista Miroslava Breach; y Olea, el fiscal de Guerrero; donde balacearon al periodista Cecilio Pineda.
Pretendiendo justificar 768 homicidios, 315 violaciones y mil 394 lesionados habidos en los seis meses que lleva gobernando, Corral dijo a La Jornada que no tiene con qué, controlar el crimen; y que las policías municipales de Namiquipa, Bachíniva, Gómez Farías, Rubio y Cuauhtémoc, son halcones de los narcotraficantes.

Y Olea resumió para el diario español El País, sus quince meses como fiscal de Guerrero con la frase: “No tengo capacidad para enfrentar al crimen” y precisó que si sus cifras criminales no coinciden con las del gobierno federal, es porque “yo saco mi estadística y ellos la suya”.
En un país, donde los gobernadores fugados con miles de millones de dinero público, los que han robado pero todavía no huyen, las afirmaciones de Calderón, y las advertencias de Corral y Olea, son algunas muestras de que las autoridades no funcionan.

No nos dan felicidad, ni tampoco cumplen el principal objetivo y obligación ineludible de los gobernantes, dar seguridad a la población.

Y como están las cosas, les perdono que no nos den grandes motivos de felicidad; pero me agobia que no podamos vivir con los mínimos necesarios y sin miedos.

A lo mejor se debe a que estoy un poco chiflada; porque quienes debieran estar desvelados por el tema, dado que son quienes hacen las leyes, andan en otra; como vimos estos días cuando los diputados priistas pasaron entretenidísimas horas, jugando a ser una especie de cuidadores de cárcel en kermess de parroquia.

Porque en lugar de entregar a la justicia al prófugo Enrique Antonio Tarín García, acusado del “desvío” de cuando menos 300 millones de pesos, le dieron asilo y alimentos en la mera sede de la Cámara de Diputados, donde durmió, se bañó y hasta desayunó.

Y en la Cámara de Senadores hubo también diversión; ahora a cargo de 12 perredistas, que montaron un circo sin actos peligrosos; pero con números didácticos sobre cómo chiflar comiendo pinole; porque dicen querer apoyar a un candidato ajeno a su partido, pero anhelan al mismo tiempo quedarse con los 49 millones de pesos que, además de sus dietas y montones de canonjías, les aportan las 15 comisiones senatoriales que presiden.

Solista de ese espectáculo resultó ser Alejandra Barrales, aún dirigente del PRD y quien dice trabajar tanto, que milagrosamente pasó en pocos años de cuidar salarios de sus compañeras azafatas como dirigente sindical, a propietaria de departamento de a millón de dólares en Miami; con más metraje y mayor precio, que el de la maestra Gordillo y desde donde puede ver defines y las torres Trump.

Pero es Barrales tan responsable y consciente que decidió regresar al Senado no por si llegara a necesitar del fuero, sino “con el único propósito de fortalecer al PRD e incidir en la solución de los graves problemas del país”.

Mírenla nada más, ha sido incapaz de solucionar los de su partido y quiere “incidir” en los del país.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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