Entienden y aprenden

Por Teresa Gurza

Todos los animales y no solo los grandes simios, son capaces de aprender y si es necesario, cambiar conductas, a diferencia de lo que sucede con muchos de nuestros políticos que por ignorancia, tontera o corrupción, hacen las cosas con los pies y al no resolver a tiempo los problemas se topan una y otra vez con la misma piedra.

Y lo vemos a diario.

Mi amiga Chabela Riquelme, me envió un divertido video en el que 10 perros -hembras y machos- esperan atentos a que su dueño los llame por nombre y apellido, para subir una escalera.
Matías, mi esposo, regaló un caballo a su médico; pero el animal no se halló en su nuevo domicilio, distante varios cientos de kilómetros del nuestro, y regresó flaquísimo pero feliz, tras semanas de caminar por tierras desconocidas.

Mi cuñado chileno Pablo Tirado, adoptó una gallina mapuche que se le sube al hombro cuando la llama y uno de mis sobrinos, entrenó a una oveja para que lo siga por todas partes.
En mi casa, los pájaros andaban libres y como mi papá les masticaba el alpiste a periquitos de Australia huérfanos, volaban a sus labios cuando lo veían.

Ya les he contado aquí, de mi pescadito rojo que al sentirme llegar del trabajo subía a lo alto de su pecera y se ponía de lado para que le acariciara el lomo; de la Vampira, mi adorada chihuahueña, que vivió 16 años pensando que yo era la mascota y ella la dueña; y de las hormigas que se agrupan cuando sienten cerca la muerte.

Y de los lobos de mar que en la ciudad chilena de Valdivia, vimos congregarse y aplaudir a ballenas que pasaban cantando; del pelícano que año con año llega a una playa de Brasil, a visitar al hombre que le lavó el plumaje sucio de petróleo; de los perros que no se mueven del lado de su dueño enfermo y de animales que avisan que habrá terremotos, incendios o inundaciones.

Ahora, por El Mercurio de Chile supe que investigadores húngaros escanearon cerebros de perros mientras escuchaban a su entrenador, para determinar qué partes de su cerebro estaban usando; y encontraron que procesan las palabras con el hemisferio izquierdo y la entonación, con el derecho; tal como hacemos los humanos.

Lo que para Attila Andics, neurocientífico de la Eotvos Lorand University de Budapest, significa que como han socializado con nosotros durante milenios, captan lo que decimos por el tono que usamos al hablarles.

Y es increíble que en Holanda vivan un millón de conejos como mascotas y que cerca de seis mil de ellos mueran al año de tristeza, como asegura un artículo de Irene Ferrer titulado “La angustiosa soledad de los conejos holandeses”, publicado por El País.

Intentando cambiar la situación, la Sociedad Protectora de Animales puso en marcha el proyecto Conejos Felices, que pide a los padres de familia no ceder ante las presiones infantiles para comprar conejos como mascotas.

Y advierte que sus necesidades vitales incluyen, -además de jaulas donde pararse sobre las patas traseras y sitios para excavar- relaciones con otros seres; y si no las tienen, se vuelven agresivos o enloquecen.

En cambio, los hámsteres prefieren divertirse solos haciendo ejercicio en sus ruedas y detestan ser interrumpidos.

Y El País del 16 de marzo, publicó la foto de un bebé mono que lloraba desconsolado al darse cuenta, que su madre murió atropellada en la ciudad Elathur, en la India.

El mismo diario, señala que una investigación realizada con cuatro mil 500 elefantes, por la Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad a los Animales en West Sussex (Reino Unido), concluyó que los elefantes recluidos en zoológicos europeos, viven hasta 40 años menos que sus parientes en libertad.

Y una nota de Chiang Rai, asegura que cuando a elefantes tailandeses utilizados como cargadores se les terminó el trabajo, sus dueños quedaron sin dinero para darles de comer, por lo que optaron por entrenarlos para sujetar con la trompa una brocha y pintar; lo que ha encantado a los turistas y les ha abierto nuevas fuentes de recursos.

“Eran imprescindibles para sacar la madera de la jungla y llevarla al mercado, pero ahora tenemos carreteras y camiones más rápidos; y hay que renovarse o morir”, declararon.

¿Les copiamos la idea renovando políticos y funcionarios y adiestrándolos para que cambien de oficio y puedan ganarse la vida, pintando con sus traseros?

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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