Indispensable discutir los costos

Por Teresa Gurza

Muchas noticias internacionales y nacionales hubo esta semana.

Terribles, los actos terroristas en Cataluña.

De loco, las últimas actuaciones de Trump.

Preocupantes, los frecuentes asaltos en la Ciudad de México, antes considerada casi oasis de seguridad.

De irresponsables, el pleito entre el secretario de Comunicaciones y el gobernador de Morelos; hasta el momento única consecuencia del socavón y las muertes de los señores Mena y que sólo nos llevará a saber cual de los dos es el más inepto y corrupto.

Indignante, el presupuesto de más de 25 mil millones de pesos que pide el INE para el 2018.
Y aún más desquiciado, que los partidos políticos vayan a recibir más de DOCE MIL MILLONES DE PESOS, mientras Meade anuncia recortes a programas sociales por 80 mil millones.

Ahora sí que casi nadie está contento con que en un país donde la mayoría pasa carencias, los partidos políticos reciban tanto.

Hasta Lorenzo Córdova, más vale tarde que nunca, pidió el martes pasado debatir lo que nos cuestan las elecciones.

“Es tiempo de discutir sobre el costo de la política, las elecciones y el financiamiento que reciben los partidos”, dijo el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), tras las críticas habidas al conocerse la abultada suma.

De acuerdo con la nota respectiva de Reforma, Córdova precisó que ha sido defensor del financiamiento público, “pero creo que es tiempo de discutir los montos que está teniendo hoy ese financiamiento”; que, de acuerdo con cálculos del mismo diario, permitirá a los partidos gastar un millón de pesos cada hora.

Dinero a que debe sumarse, los cientos de millones que van a las bancadas de diputados y senadores; lo que dejan de pagar los partidos por los miles de miles de spots que nos atosigarán en los meses de campaña, y que el ex consejero electoral Luis Carlos Ugalde, calculó en el programa Es la Hora de Opinar de Leo Zuckermann, en 40 mil millones de pesos; lo que llevaría el gasto electoral a cerca de cien mil millones.

Y eso, contando solo lo legal y permitido, porque de todos es conocido, menos por cierto del consejero del INE Ciro Murayama, que a las campañas entran recursos privados y hasta de narcos; y que ningún partido respeta, los “topes” de campaña.

Por supuesto que serán los dirigentes partidistas, los primeros en oponerse a esa indispensable discusión; porque son ellos a través de sus legisladores, los que fijan las cantidades a recibir; y no será nada fácil, que acepten quedarse sin parte del botín.

Y es que hemos llegado al absurdo totalmente antidemocrático, de darles dinero a manos llenas dizque para “favorecer la democracia”; cuando fue precisamente por eso, que empezó la corrupción partidista.
Nuestros partidos se han convertido en negocios muy productivos a juzgar por las propiedades que, a partir de su entrada a la política, han adquirido varios personajes conocidos; entre ellos, gobernadores, legisladores y dirigentes del PRI, PAN, PRD, PV, MORENA, MC y otros.

Y cada tanto surgen “revelaciones” que sorprenden porque eran inconcebibles, en los partidos de oposición de hace pocos años.

Jamás hubiera yo pensado, por ejemplo y por mencionar solo a algunos, que dirigentes del Partido Comunista como Arnoldo Martínez Verdugo, Encarnación Pérez o Marcos Leonel Posadas, dechados los tres de decencia y honorabilidad, tuvieran departamentos en Miami de varios millones de dólares; como el de la exmodesta azafata de Mexicana de Aviación y actual presidenta del PRD, Alejandra Barrales.
O que algún prominente panista, hubiera amasado gracias el poder una fortuna en bienes inmuebles, equivalente a la del presidente del PAN, Ricardo Anaya.

Y ¿recuerdan que hace poquísimo el hoy muy peinadito secretario de Hacienda José Antonio Meade, declaró que México estaba de maravilla, con crecimiento sostenido, precio del petróleo estable y dólar sano?

Bueno, pues no ha de haber sido para tanto; porque este martes anunció ante legisladores del PRI, que el 2018 tendrá que recortar 80 mil millones de pesos.

“Para el año que entra se prevé un presupuesto austero y cauto y tendrá que haber recortes por 80 mil millones de pesos”

¿Por fin, en qué quedamos?…

Sobra para las elecciones y los partidos; hay de más para pagar publicidades y promociones de los varios y posibles tapados…

Y falta para escuelas, investigación, clínicas, hospitales, medicinas, carreteras, albergues para indígenas y campesinos, viviendas de interés social y obras de infraestructura, en beneficio de todos y no de unos cuantos.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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