COMENTARIO La estrategia de Cedillo frente a Schwarzenegger

Por Mauricio Farah Gebara

Hasta 1994, para poder obtener una licencia de conducir en California el solicitante sólo debía aprobar el examen de manejo y proporcionar una dirección en el estado y un número telefónico.

En ese año, tiempos del gobernador Pete Wilson, la población californiana aprobó con 59 por ciento de los votos la Propuesta 187, gran parte de cuyos contenidos han sido anulados por las cortes federales. Sin embargo, una de sus disposiciones permanece: para poder obtener una licencia de manejo, quien la solicita debe demostrar que es residente legal.

Desde entonces la lucha por lograr que las personas sin documentos migratorios puedan tener una licencia se ha convertido en una demanda emblemática de los latinos irregulares, especialmente de los mexicanos.

La más reciente iniciativa para lograrlo es la SB 1160, del senador de distrito Gilbert Cedillo, quien ha sido el líder más destacado en este esfuerzo por el que ha realizado una cruzada permanente durante nueve años, desde que fue elegido Representante por el distrito 46.

La posibilidad de acceder a una licencia de manejo sin contar con documentos migratorios, beneficiaría a alrededor de dos millones de personas que residen en California de manera irregular.

El senador Cedillo, quien representa a las poblaciones de Los Angeles, Alhambra, San Marino, Sur Pasadena y Vernon, insiste, una vez más en lograr que todos los habitantes de California mayores de edad puedan gestionar una licencia de conducir.

Argumenta que de aprobarse su propuesta mejoraría la seguridad
pública y se promovería que todas las personas que conducen cuenten
con un seguro de daños a terceros.

Además, afirma, está demostrado que las personas que no tienen licencia son más propensas a abandonar sus automóviles en caso de accidente. Desde el enfoque con el que respalda su propuesta no es el indocumentado el que se beneficia, sino el estado, la comunidad.

Sin embargo, el historial del senador como luchador por las causas de los inmigrantes irregulares deja saber que detrás de estos sólidos argumentos, se encuentra el objetivo de lograr una mínima reivindicación de los derechos de los migrantes, que de una u otra forma son relegados socialmente en California y en general en Estados Unidos.

Gilbert Cedillo está luchando en otro frente igualmente relevante: el de lograr la aprobación del Acta del Sueño de California, que tiene como propósito, entre otros, que los estudiantes indocumentados que concluyan los estudios secundarios puedan solicitar exenciones de las colegiaturas a las Juntas de
Gobernadores de los colegios comunitarios públicos y tener acceso a
las ayudas financieras para continuar estudios universitarios.

De acuerdo con información del periódico San Francisco Chronicle, en California cada año 25 mil estudiantes indocumentados se gradúan de secundaria. La inmensa mayoría de ellos no avanza en sus estudios por diversas disposiciones relacionadas con su condición de indocumentados.

"Pierden ellos y pierde California", sostiene Cedillo, quien afirma que, para aumentar su competitividad (otra vez el enfoque del interés del estado), California debe apoyar a sus estudiantes más brillantes, independientemente de su calidad migratoria.

Tanto la prohibición de que los indocumentados puedan tener licencias de manejo como las restricciones para que los jóvenes sin documentos puedan continuar estudios universitarios son una muestra de las múltiples expresiones de segregación que deben enfrentar los migrantes irregulares en Estados Unidos.

Sabe el senador Cedillo que su lucha no es sencilla, pero su insistencia va abriendo camino, a tal grado que la oficina del gobernador Schwarzenegger ya no se niega sistemáticamente la posibilidad de que éste firme una eventual ley que permita la expedición de licencias para indocumentados.

En tanto, el Acta del Sueño de California gana paulatinamente adeptos, incluso de las dos universidades más importantes del estado.

¨Sostiene en sus argumentaciones oficiales que quiere beneficiar a los migrantes irregulares? No, aunque sí habla de ellos y de sus derechos en diversos foros.

Pero en la argumentación oficial, el senador Cedillo sabe que tiene mayores posibilidades de éxito refiriéndose a los beneficios comunitarios y para el estado (la seguridad pública en el caso de las licencias y la competitividad en el caso de la becas). No habla en el vacío cuando destaca los beneficios, pero sí los pone por delante.

Este es un ejemplo de negociación, especialmente en Estados Unidos. Allá no se negocia partiendo de lo que cada quien quiere sino de los beneficios generales. Cedillo nació hace 53 años en la Unión Americana y sabe que los estadounidenses prestan oído sólo a aquello que los beneficia.

México tiene suficientes elementos para negociar en materia migratoria con Estados Unidos a partir de los beneficios que la migración representa para ese país. Pero, por ahora, cuando el gobierno habla del fenómeno migratorio reclama y se engalla, demanda justicia y acusa. Pocos lo escuchan allá. ¿Y si prueba la estrategia de Gilbert Cedillo? (Notimex)
(El autor es Quinto Visitador General de la CNDH)

– Notimex

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