Reciben inmigrantes sin sorpresa retirada del plan de Spitzer

Por Oscar Santamaría
Notimex

Nueva York.- La retirada por parte del gobernador del estado de Nueva York, Eliot Spitzer, de su propuesta para otorgar licencias de manejo a los inmigrantes ilegales fue recibida sin sorprender demasiado a las organizaciones comunitarias.

"La verdad es que ya lo esperábamos, estábamos casi seguros de que no iba a pasar por todas las señales que vimos, por la fuerte oposición en su contra y las presiones de la Casa Blanca (sobre Spitzer)", dijo el veterano activista Joel Magallán.

Magallán es director de la Asociación Tepeyac de Nueva York, la organización de defensa de los intereses de los inmigrantes –en su mayoría mexicanos- más influyente del noreste del país.

Spitzer decidió este miércoles retirar su iniciativa debido al fuerte rechazo que suscitó. "Seguir adelante de forma unilateral con tanta oposición hubiera sido contraproducente", dijo el gobernador.

En declaraciones a Notimex, Magallán indicó que desde que Spitzer revisó su plan inicial, que contemplaba otorgar sólo un tipo de licencia de manejo a todos los ciudadanos incluidos los inmigrantes ilegales, ya empezó a sospechar y temerse lo peor.

"Desde entonces, la comunidad de inmigrantes comenzó a perder la esperanza. La nueva propuesta ya no era tan interesante y la gente empezó a perder el interés", señaló.

Spitzer desató una tormenta política a nivel nacional cuando anunció a finales de septiembre su plan para otorgar licencias de manejo que sirvieran como documento de identidad a todos los ciudadanos de Nueva York, incluido el millón de indocumentados residentes aquí.

La oposición no se hizo esperar, con duros ataques y críticas, por lo que el pasado 27 de octubre y tras escuchar las advertencias del Departamento de Seguridad Interior, anunció que había revisado su propuesta.

El nuevo plan –diseñado para contener a los más reacios- contemplaba otorgar tres tipos de licencias de manejo en vez de una sola.

Una sería para residentes legales y les serviría para cruzar fronteras y subirse a un avión. La segunda, para los que tengan la ciudadanía estadunidense que sería el Real ID, una especie de documento nacional de identidad impulsado por el gobierno Bush.

El tercer tipo se otorgaría a los inmigrantes "sin papeles", a los que sólo serviría para manejar pero no para salir del país ni como documento federal. Para obtenerla, deberán presentar un pasaporte en regla.

Magallán señaló que a Spitzer le faltó visión política porque introdujo su propuesta en un mal momento, en referencia a la pre campaña en marcha de cara a las elecciones presidenciales de 2008.

"Sabemos que este tiempo, a un año de las elecciones, no es bueno ni para hablar de reforma migratoria ni para intentar mejorar la situación de los inmigrantes, porque los legisladores que simpatizan con nosotros tienen las manos amarradas", señaló el activista.

"Es mejor esperar un poco, a 2009, a que haya nuevo presidente y volver a presionar para sacar adelante una reforma integral, y con ella vendrá el tema de las licencias y todo lo demás", dijo Magallán.

Mientras llega la cita con las urnas, el responsable de Tepeyac apostó por "agruparnos, fortalecer las asociaciones comunitarias, movilizarnos para votar y estar listos para actuar".

Por su parte, desde la Coalición de Inmigrantes de Nueva York lamentaron que las fuertes presiones hicieran que el plan de Spitzer fuera a

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