Presidente de Nicaragua instalará polémicos Consejos del Poder Ciudadano

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, instalará el viernes los controvertidos Consejos del Poder Ciudadano (CPC) como órganos de consulta del gobierno, amparado en un fallo judicial que invalidó temporalmente la decisión del Congreso de impedir su conformación.

El mandatario se prepara de esta forma a legitimar los Comités como "verdaderos representantes de la sociedad civil" ante el gobierno del Frente Sandinista (FSLN, izquierda) desestimando a cualquier otro interlocutor.

Un día antes de la instalación de los CPC y gabinetes del Poder Ciudadano, Ortega emitió un decreto que los institucionaliza y nombró para dirigirlos a su esposa Rosario Murillo.

"Hay quienes se llenan la boca hablando de la sociedad civil organizada, pero la verdadera sociedad civil es el pueblo organizado en los CPC", afirmó Ortega, antes cientos de seguidores del Reparto Shick, uno de los barrios más grandes y pobres de la capital.

El gobernante desconoció a "los demás organismos" civiles del país como grupos financiados por los "gringos", que "ya sabemos que sirven a los partidos que están al servicio de los grandes poderes y que son enemigos de los pobres".

Con esta advertencia, Ortega llamó a sus seguidores a convertir a los CPC "en una fuerza de la sociedad civil" en defensa de sus reivindicaciones, "para que les arreglen las calles, se desarrollen programas de viviendas" y resuelvan sus necesidades, porque ahora "el que manda es el pueblo".

El gobierno sandinista se propone con los CPC dar vida a un sistema de "democracia directa" semejante a las existentes actualmente en Cuba y Venezuela, en el marco de la alianza que comparte con estos países adversos a Estados Unidos.

Los CPC serán instalados en un acto público en Managua que presidirá Ortega, como órganos de consulta popular con presencia en todos los barrios y comarcas de los 153 municipios del país.

Los comités serán dirigidos por sandinistas que estarán supeditados a un Gabinete Nacional que presidirá la primera dama, quien comparte con Ortega la dirección del gobierno y del FSLN, a pesar de las críticas de sus detractores dentro y fuera del partido.

La instalación de los CPC es antecedida por un fuerte conflicto entre el gobierno y sus opositores del Congreso, que acusan a Ortega de tratar de reeditar los Comité de Defensa Sandinista (CDS), que existieron durante la revolución que dirigió en los años 80, para controlar a la población.

Los diputados de la oposición intentaron frenar el proyecto a través de una Ley que fue aprobada el 20 de noviembre, en la que prohibieron a Ortega formar los Comités y financiarlos con recursos del gobierno.

La iniciativa, sin embargo, fue frenada por un Tribunal de Apelaciones, que ordenó al Congreso no publicar la Ley, generando un conflicto entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Los CPC pretenden atraer y ayudar a los sectores más pobres que representan más del 70% de los 5,4 millones de nicaragüenses, ofreciéndoles becas, comida barata y satisfacción de otras necesidades presuntamente sin condicionamientos políticos.

En esa línea, el gobierno comenzó esta semana a vender, a través de los CPC, productos básicos a precios por debajo del mercado, como arroz y frijoles que encarecieron debido a la mala cosecha de este año, imitando los mecanismos de oferta existentes en Venezuela.

Para ello, Murillo puso en operación más de 110 puestos móviles de distribución de granos en cinco de los 17 departamentos del país, en los c

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