Pinocho en la Presidencia

Por Rafael Alvarez Cordero
Notimex

Si usted se asoma a los "blogs" que aparecen en el Internet, y busca George W. Bush, encontrará muchas caricaturas, algunas grotescas, algunas incluso ofensivas, unas que solicitan la destitución del presidente, otras que lo ridiculizan por su forma de hablar y sus errores, y algunas que, comparándolo con el legendario Pinocho, lo acusan de mentiroso.

Todo esto es lógico y común, el Internet ha permitido que surja una literatura de consumo inmediato que difunde las ideas y las propuestas más descabelladas que llegan a millones de internautas.

Pero lo interesante, doloroso pero real, es que por primera vez el adjetivo de mentiroso no fue dicho por un joven imberbe que se pasa las horas en la computadora, sino por el mismísimo vocero presidencial, Scott McClellan, uno de los personajes más importantes de la Casa Blanca, hoy retirado.

Scot McClellan escribió un libro "Lo que pasó dentro de la Casa Blanca de Bush y lo que va mal en Washington", en el que relata todas las veces en que el propio presidente mintió y esas mentiras las tuvo que decir él como Vocero Presidencial.

McClellan acusa al presidente George W. Bush de haberle dado información falsa en el caso de la exigente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Valerie Plame, cuando surgió el escándalo en el que se mezclaron mentiras y delitos.

Como usted recuerda, después de que comenzó la guerra no se encontraron ni microbios mortíferos ni armas de destrucción masiva, y entonces Bush dijo que Nigeria había vendido uranio a Irak para fabricar armas atómicas; al escuchar esto, Joseph Wilson, que había sido embajador en Nigeria, desmintió es afirmación y dijo que nunca hubo tal venta de uranio.

Los asesores de Bush, Kart Rove y Lewis "Scooter" Libby, urdieron una venganza y filtraron la información de que la esposa de Wilson era miembro de la CIA, lo que constituye en Estados Unidos un delito gravísimo.

La noticia fue publicada y se señaló que la filtración había salido de la Casa Blanca, pero Rove, Libby y otros involucrados, el Vicepresidente Dick Cheney, el jefe del Gabinete Andrew Card, y el propio presidente lo negaron rotundamente, y obligaron a McClellan a desmentirlo una y otra vez.

Dos años después, el reportero que publicó la noticia confesó que fue Kart Rove el que le filtró la información, que puso en peligro la vida de Valerie Plame.

Como se recuerda, Lewis Scooter Libby fue condenado en el principio del año a dos años y medio de prisión, lo que confirma las aseveraciones de Scot McClellan: Bush es un mentiroso y su camarilla lo protege.

Es una lástima que la confianza y credibilidad de una institución tan importante para el mundo como la presidencia del país más poderoso del planeta se pierda porque quien ahora ocupa la Casa Blanca no ha estado a la altura de su responsabilidad.

Ha sido mentiroso al afirmar que había armas de destrucción masiva y cultivos de ántrax en Irak, ha sido mentiroso al decir que se ganó la guerra (tres años después los muertos y los lisiados siguen aumentando e Irak está peor que nunca), ha sido mentiroso al tratar de dañar la reputación del ex Embajador de Nigeria y poner en peligro la seguridad de Valerie Plame.

Y sigue siendo mentiroso al ocultar las cifras reales de la aventura de Irak, tanto en muertos y heridos como en gastos, que siguen aumentando todos los días. Total, que la comparación con el mítico muñeco de madera es totalmente apropiada. (Notimex) (El autor es Médico y escritor) raalvare@infosel.net.mx

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