Crisis dentro de su coalición debilita a Bachelet en Chile

La amenaza de desmembramiento del Partido Demócrata Cristiano (DC), el más grande del oficialismo chileno, debilitó el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, obligada a incrementar su poder de negociación tras perder una inédita mayoría en el Congreso.

La DC perdería a uno de sus más connotados senadores, Adolfo Zaldívar, a quien el lunes se le abrió un proceso de expulsión por haber rechazado hace dos semanas un presupuesto adicional para el plan de transporte de Santiago, convertido en el mayor dolor de cabeza de Bachelet, que necesita urgentemente inyectarle nuevos recursos.

Zaldívar, miembro de una de las dinastías más prestigiosas de la política chilena, votó en contra de un desembolso pedido por el gobierno por 90 millones de dólares, tras aliarse con la derecha opositora, que en bloque rechazó la partida.

Al voto de rechazo de Zaldívar se sumó el del senador Fernando Flores, quien era hasta mediados de este año miembro del Partido por la Democracia, uno de los cuatro que conforman la Concertación, la coalición oficialista que gobierna Chile desde 1990.

Flores se salió de la Concertación y aspira a crear un nuevo partido político ‘Chile Primero’, junto a varios dirigentes descontentos del conglomerado de gobierno.

Sin los votos de Zaldívar y Flores, el oficialismo perdió la mayoría que tenía en el Senado por primera vez desde marzo de 1990. La partida presupuestaria para el plan de transporte también fue rechazada en la Cámara de Diputados, con los votos de seis diputados demócrata cristianos.

Sin mayoría en el Parlamento se debilitó aún más el gobierno de Bachelet, que ahora deberá mejorar su poder de negociación con la derecha y los sectores díscolos oficialistas.

"No creo que sea un problema insalvable. La Concertación siempre fue minoría en el Senado. Pero el gobierno tendrá que mostrar una mejor capacidad negociadora que la que tuvo hasta ahora", dijo a la AFP el politólogo Patricio Navia.

"Es más, Bachelet deberá entender que se debe negociar con el Congreso y no en comisiones especiales. Si tiene éxito, entonces el suyo será un gobierno exitoso aún si su coalición ahora tiene minoría en el Senado", señaló el analista.

El eventual alejamiento de Zaldívar de la DC amenaza con desmembrar al partido más importante del oficialismo, ya que junto a él podrían emigrar otros connotados dirigentes, que siguen a este senador y que se encuentran en abierta confrontación con el gobierno de Bachelet.

La presidenta de la DC, la senadora y ex canciller Soledad Alvear, dijo que Zaldívar había traspasado todo los límites y que debería quedar fuera del partido, mientras los otros socios hacen votos porque el partido supere la crisis.

"Alentamos a que la Democracia Cristiana pueda superar exitosamente su actual crisis. No existiría la Concertación sin la DC", dijo el socialista Camilo Escalona, vocero de la Concertación.

El sistema binominal chileno, que privilegia los grandes partidos y las coaliciones, en desmedro de movimientos pequeños, ha hecho que en la práctica el Congreso haya presentado desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990 un equilibrio entre la derecha y la Concertación de centro izquierda, siempre con una leve ventaja para la primera.

De los cuatro presidentes que han gobernado Chile tras el fin de la dictadura -todos de la Concertación- Bachelet es la única que contaba con mayoría oficialista en el Congreso. Pero las disidencias d

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