Liberar a Betancourt es cuestión de vida o muerte: primer ministro francés

BUENOS AIRES (AFP) – El primer ministro de Francia, François Fillon, calificó el sábado en Buenos Aires de "cuestión de vida o muerte" lograr la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por la guerrilla FARC, dos días después de que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, clamara por su libertad.

"Hay que liberarla. Está claro que es una cuestión de vida o de muerte", declaró Fillon a la prensa a poco de llegar a la capital argentina.

El primer ministro representará al gobierno de Francia en la ceremonia de investidura de Cristina Kirchner el lunes en Buenos Aires, ocasión en la que confluirán muchos de los involucrados en las tratativas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxista) por los rehenes.

"Nadie quiere cargar con la responsabilidad de su fallecimiento" (de Betancourt), advirtió Fillon.

Consideró que "el llamado del presidente (Sarkozy) a la comunidad internacional fue claramente escuchado, en particular por el presidente colombiano", Alvaro Uribe.

"Es un llamado a un gesto humanitario para las FARC, Francia está dispuesta a seguir trabajando en soluciones pacíficas para liberar a los otros rehenes", agregó.

Sarkozy envió el jueves un mensaje al líder de las FARC, Manuel Marulanda, para clamar por la liberación de Betancourt, luego de que se conocieran puebas de vida de 16 rehenes, y pidió además el apoyo en las tratativas al presidente saliente de Argentina, Néstor Kirchner.

Las pruebas incluyeron imágenes de la ex candidata presidencial, a la que se veía muy flaca y desanimada, además de cartas a sus familiares con un contenido desesperanzado.

Los Kirchner se solidarizaron con la familia de Betancourt y su madre, Yolanda Pulecio, fue invitada especialmente a la ceremonia del traspaso de poder del lunes

Juan Carlos Lecompte, esposo de Betancourt, quien también está en Buenos Aires, reveló este sábado que Kirchner se manifestó dispuesto a viajar a la selva colombiana para negociar con las FARC una vez que deje el gobierno.

En medio de la presión internacional y a dos semanas de dar por terminada la mediación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el mandatario de Colombia, Alvaro Uribe, autorizó el viernes la creación de una "zona de encuentro" con presencia de observadores extranjeros.

Las FARC vienen reclamando una zona de desmilitarización de 800 km2 para negociar el canje de unos 500 rebeldes presos por 45 rehenes, entre ellos Betancourt y tres estadounidenses.

Buenos Aires será así un escenario involuntario de las tratativas ya que en la asunción de Cristina estarán presentes Fillon, Uribe y Chávez, además del presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, entre otros jefes de Estado.

Uribe tiene previstos, entre otros encuentros bilaterales, uno con Fillon y otro con Lula.

El gobierno de Brasil se manifestó el viernes "totalmente dispuesto" a colaborar, aunque lo condicionó a un pedido del gobierno colombiano.

También estará presente el lunes la senadora colombiana Piedad Córdoba, ex facilitadora en las negociaciones con las FARC, aunque su gestión fue abortada por Uribe junto con la mediación iniciada por Chávez.

Tanto Córdoba como el esposo de Betancourt estiman que la mejor opción para llevar el canje a buen puerto es la negociación de Chávez, la que permitió además que las FARC produjeran pruebas de vida de los rehenes.

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