Reinaldo Arenas vivió perseguido por sus ideas y homosexualidad.

México.- Perseguido por el gobierno cubano debido a su oposición al régimen comunista y a su homosexualidad, el escritor Reinaldo Arenas, autor de la novela autobiográfica "Antes que anochezca", infectado de SIDA, se suicidó en Nueva York el 7 de diciembre de 1990.

Reinaldo Arenas nació en Holguín, Cuba, el 16 de julio de 1943, en el seno de una familia de campesinos, cuya madre, que se dice era muy bella, fue abandonada por su padre. Su infancia fue de tantas privaciones que según se comenta, llegó a comer tierra.

Durante su adolescencia se caracterizó por su oposición al régimen de Fulgencio Batista, por lo que muy joven se sumó a la lucha guerrillera encabezada por Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara, con quienes colaboró hasta convencerse de lo injusto de muchas de sus propuestas.

Su presencia intelectual, que se oponía al gobierno comunista, le valió las suficientes antipatías de las más altas instancias, lo cual, aunado a su homosexualidad, le implicó la persecución del Estado.

Frecuentó a maestros como José Lezama Lima y Virgilio Piñera, ambos homosexuales. Luego fue encarcelado, torturado por el gobierno y obligado a arrepentirse de su homosexualidad, provocando en el escritor un profundo arrepentimiento que le persiguió después de su salida de la prisión de "El Morro".

En 1967 escribió su primera novela, "Celestino antes del alba", que fue premiada con la Primera Mención en el Concurso Nacional Cirilo Villaverde, de Cuba.

De acuerdo con los expertos, en dicha obra se advierte su riqueza narrativa y la originalidad de su escritura a través de la evocación del mundo de la infancia, para lo cual se vale de innumerables registros absurdos y fantásticos.

A finales de la década de los años 60, el gobierno cubano impuso medidas enérgicas contra artistas y homosexuales. Los primeros fueron forzados a dejar su trabajo y los segundos buscados y enviados a campos de trabajo.

Pese al peligro, Arenas continuó con su trabajo literario y, en 1968 apareció "El mundo alucinante", que fue objeto de múltiples reconocimientos por parte de la crítica y el público.

Pronto se inscribió dentro del llamado "boom de la literatura latinoamericana", por su carácter innovador y la ruptura establecida por los autores clásicos de las letras cubanas, como Alejo Carpentier.

Durante los años siguientes continuó la persecución en su contra por parte del gobierno que, de acuerdo con sus biógrafos, revisaba sus habitaciones, confiscaba su trabajo y amenazaba a sus amigos.

En 1973, luego de un incidente en la playa, fue acusado falsamente de abuso sexual y arrestado. Escapó de prisión e intentó fugarse de la isla en un neumático, pero fracasó. Fue entonces que se convirtió en un perseguido.

Cuando por fin lo apresaron fue llevado de nuevo a "El Morro", donde fue recluido al lado de violadores y criminales. Durante su estancia se dedicó a escribir las cartas que enviaban los reclusos a sus familiares, labor que le permitió hacerse de los instrumentos necesarios para continuar con su labor literaria.

En 1980, Castro permitió que homosexuales, enfermos mentales y criminales salieran de Cuba por el puerto del Mariel. Entre ellos iba Reinaldo Arenas, quien trucó su pasaporte para poder salir del país sin ser descubierto.

Después de probar suerte en Miami, Florida, se trasladó a Nueva York, donde desde el exilio construyó toda una visión intelectual de la existencia, enmarcada entre "la poesía más hermosa y la más amarga derrota del desencanto".

Contrajo el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida), pero continuó su carrera literaria. Cuando se suicidó, el 7 de diciembre de 1990, Arenas había escrito más de 20 libros, incluyendo 10 novelas y numerosas historias cortas, poemas y obras de teatro.

Para muchos, su trabajo es quizás el más apasionado y lleno de rabia de todo lo que se ha escrito contra el Estado comunista. Entre sus obras destacan "Celestino antes del alba" (1967), "El mundo alucinante" (1968) y "El palacio de las blanquísimas mofetas" (1975).

"El central" (1981), "Termina el desfile" (1981), "Otra vez el mar" (1982), "Arturo, la estrella más brillante" (1984), "Necesidad de libertad" (1986), "La loma del ángel (1987), "Voluntad de vivir manifestándose" (1989), "El asalto" (1990) y "Leprosorio" (1990).

También, "El portero" (1990), "Viaje a La Habana" (1990), "El color del verano" (1991), "Final de un cuento" (1991) y "Antes que anochezca" (1992), que fue llevado a la "pantalla grande". Además de los cuentos "Con los ojos cerrados" y "Termina el desfile".

– NOTIMEX

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