Mercosur cierra otro año sabático con avances casi imperceptibles

MONTEVIDEO (AFP) – La Cumbre semestral del Mercosur celebrada esta semana en Montevideo cerró el año con escasos avances en la agenda del bloque regional, logrando romper apenas el letargo con la rúbrica de un Tratado de Libre Comercio con Israel, el primero desde su fundación en 1991.

La adhesión de Venezuela como miembro pleno, la aprobación del Código Aduanero que llevará a la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común (AEC) y el propio Plan Estratégico cimentado sobre cuatro pilares: asimetrías, políticas que fomenten la integración productiva, acceso a los mercados y asuntos de carácter institucional, engrosan la lista de asignaturas pendientes.

Tras febriles negociaciones, el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, arribó a la firma de un TLC con Israel que incluye prácticamente todo el universo arancelario.

La primera alianza comercial desde 2004, cuando se firmó un acuerdo de preferencias con India -que aún no entró en vigor- establece que durante los primeros cuatro años las exportaciones israelíes a los cuatro países sudamericanos tendrán una tasa aduanera 40% más baja y se eliminará a los diez años para los productos agrícolas e industriales.

Las negociaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que deberían haber concluido en 2004 su acuerdo de asociación, tuvieron apenas un atisbo de desbloqueo, tras un reconocimiento de "voluntad política" de avanzar por parte de la UE, expresado por el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia.

Paralelamente la UE anunció una ayuda de 50 millones de euros (72 millones de dólares) no reembolsable para el fortalecimiento del Mercosur, cuyo comercio global entre los dos bloques ascendió en 2006 a 60.000 millones de euros.

Venezuela, solo se llevó de Montevideo una declaración de apoyo de los presidentes a su dilatado ingreso al Mercosur, que pende de la ratificación de los congresos de Brasil y Paraguay.

Empero, su presidente Hugo Chávez, quien en su momento amenazó con "preparar la solicitud de retiro del proceso", extendió su vigilia hasta 2008 en una inédita muestra de paciencia que matizó con elogios al bloque, por considerar que "del destino del Mercosur depende el destino de Sudamérica".

El Código Aduanero, que tenía prevista su entrada en vigencia el próximo mes de enero), se mantiene estacionado, producto de las diferencias entre Argentina y Paraguay, al tiempo que resta determinar la redistribución de la renta aduanera y la supresión del AEC.

La mandataria argentina, Cristina Kirchner, quien asumió la presidencia pro témpore del bloque hasta junio de 2008, dijo a la AFP que "lo más importante ha sido la reafirmación de la pertenencia al Mercosur, y realmente la clara sensación de que podemos y debemos profundizar la relación".

De su lado el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, instó a Fernández a que "coloque uno o dos temas como prioridad" para avanzar en ellos, y a "hacer un cronograma para eliminar las asimetrías". Reconoció la existencia de dificultades y la necesidad de destrabar negociaciones, y admitió que "no es culpa de Estados Unidos, sino culpa nuestra".

Bajo una compleja escenografía en la que siguen prevaleciendo las divergencias sobre los resultados tangibles, los presidentes del Mercosur instruyeron a sus ministros a culminar el Código Aduanero durante el primer semestre de 2008 e impulsar negociaciones para abrir terceros mercados.

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