Masacre de 45 indígenas en Chiapas sigue provocando polémica 10 años después

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS (AFP) – La masacre de 45 indígenas tzotziles, la mayor parte mujeres y niños, en la localidad chiapaneca de Acteal, el 22 de diciembre de 1997, todavía provoca polémica 10 años después y la organización a la que pertenecían las víctimas, Las Abejas, sigue reclamando justicia.

"El caso de Acteal a diez años se mantiene impune", denunció esta semana la asociación católica Las Abejas, formada por campesinos del municipio de Cenalhó, de la sierra de Chiapas, una de las zonas más castigadas por la violencia que se vivió tras el alzamiento zapatista de 1994.

Conforme se acercaba el décimo aniversario, se han ido produciendo pronunciamientos contradictorios de organizaciones relacionadas con el caso e incluso reinterpretaciones de los hechos.

Para Las Abejas, una organización cercana ideológicamente al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) pero que no intervino en la rebelión de 1994, y para diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos mexicanas los hechos son claros.

Los asesinos, aseguran, eran miembros de un grupo paramilitar afín al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que entonces tenía el gobierno federal, el estatal y el municipal, que dispararon a quemarropa contra un grupo de civiles desarmados que se encontraban realizando un ayuno en favor de la paz en Chiapas dentro de la iglesia de Acteal.

Entre los 45 fallecidos había 21 mujeres (cuatro de ellas embarazadas), 15 menores (incluidos algunos bebés) y nueve hombres.

La matanza duró unas siete horas sin que los policías de un retén situado a escasa distancia ni los militares de un cuartel cercano intervinieran.

"Fue la expresión violenta más cruel entre las distintas amenazas, desalojos y muertes anticipadas en la zona", denunció en un carta enviada esta semana al presidente Felipe Calderón por el Centro de Derechos Humanos chiapaneco Fray Bartolomé de las Casas, que asegura que "de todo ello el gobierno de la república tuvo conocimiento oportuno".

Por la autoría material de la masacre fueron implicadas 124 personas aunque sólo 83 fueron detenidas y sometidas a proceso. De estas seis quedaron exoneradas, una murió en prisión y, hasta ahora, se ha dictado sentencia condenatoria de 36 años a 24 de los presos.

Esta misma semana, la defensa de los encausados, asumida por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), aseguró en una rueda de prensa que la mayoría de ellos son inocentes y que su proceso se ha llevado a cabo sin todas las garantías judiciales y ha estado lleno de inconsistencias.

Sin embargo, para la abogada Itzel Silvia Monroy, representante legal de las víctimas, "los presos son los responsables materiales de la masacre de Acteal".

Pero el procesamiento de los autores materiales no es suficiente para Las Abejas, que exigen el procesamiento de los autores intelectuales, en cuyo último extremo estaría el entonces presidente Ernesto Zedillo (1994-2000).

"Es el ex presidente Ernesto Zedillo, porque el contexto en el que se da la matanza es una política de contrainsurgencia y paramilitar, donde se emplearon grupos armados de la misma lengua, de la misma cultura, que fueron adiestrados por los militares" para actuar contra el EZLN, acusó Javier Ruiz, integrante del equipo jurídico de Las Abejas.

El historiador Héctor Aguilar Camín publicó este año una revisión del caso en la que atribuye las muertes a un enfrentamiento, más que un ataque paramilitar.

El centro Fray Bartolomé de las Casas, de

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