Operaron a la diosa Lakshmi.

Por Salvador Flores Llamas
Notimex

Exitosa fue la intervención quirúrgica que 30 médicos de especialidades varias practicaron a una niña hindú, que nació con 8 extremidades y otros órganos duplicados, que en la primera etapa de embarazo absorbió en el útero materno, de un hermano gemelo que no se desarrolló.

La niña tenía cuatro brazos, cuatro piernas, cuatro riñones, dos espinas dorsales, dos cavidades abdominales y dos toráxicas, órganos vitales duplicados y una mezcolanza de huesos, tejidos y músculos. Con la operación se intentó volverla a la normalidad.

La llamaron Lakshmi, en honor a la diosa de la riqueza, que es representada con 4 brazos extendidos como resplandor a los lados de su cuerpo.

Sus vecinos empezaron a venerarla como diosa, y por ello se opusieron a la operación para quitarle los órganos sobrantes, y los papás, renuentes al principio, accedieron finalmente, pese a los dos años de edad de la niña y a que sólo de cinco a 25 de 100 operaciones como la suya culminan con éxito.

En el hospital Spahr del poblado Bangalore, al sur de la India, 30 médicos se turnaron en la cirugía durante 27 horas, dirigidos por el cirujano ortopédico Sharan Patil. Amputaron a Lakshmi las extremidades sobrantes: dos riñones, una espina dorsal (la buena fue seccionada para retirarle miembros extras) y demás partes extras del cuerpo.

Singular destreza mostraron los galenos, pues sólo había del 20 al 25 por ciento de posibilidades que la paciente no muriera en la intervención; pero se emplearon los aparatos y equipo más modernos de que pudo disponerse.

La niña estuvo muy tranquila y el reporte final fue que estaba en excelentes condiciones; pero es difícil que pase la adolescencia.

Paso a paso los médicos, que no cobraron para auxiliar a los padres de la paciente -Shambhu, él; Poonam, la mamá, y Mithilesh, el hermano, de condición humilde- retiraron los otros órganos vitales duplicados, reconstruyeron la pelvis y los músculos que la rodean.

Tuvieron que reconstruir un auténtico rompecabezas humano.

El diagnóstico postoperatorio fue positivo, y a ese paso la niña podrá resistir posteriores cirugías para corregir deformaciones de las piernas y normalizar otras partes y mecanismos del organismo.

Los habitantes de su pueblo natal consideraban a la paciente una reencarnación de la diosa de la riqueza, Lakshmi, que representan con cuatro brazos; como tal empezaron a venerarla y se oponían a que fuera operada.

El caso atrajo poderosamente la atención de la comunidad médica por tratarse de una rara malformación -ischiopagus- que sufre un feto de cada 200 mil y se gesta en las fases primarias del embarazo, cuando el cuerpo de un gemelo que no se desarrolla cabalmente se adhiere al que sí se logra.

En un principio los padres consideraron que su hija era un milagro y no acudieron a ningún médico, sólo se preocuparon al enterarse que un circo quería llevarse la niña para exhibirla como fenómeno.

Por fortuna el cirujano ortopédico Sharan Patil, que vivía muy lejos, se enteró del caso y viajó a Bihar, estado donde vive Lakshmi y convenció a sus padres de que ésta moriría, si no la operaban.

"La encontré en un estado lamentable -explicó el doctor Patil-con fiebre altísima, causada por un virus y sin atención médica". Ya convencidos los padres, fue más fácil vencer la oposición de los vecinos, que en cierto momento fue muy dura.

El médico en jefe indicó que por fortuna el organismo de la niña respondió muy bien, y fue excelente el esfuerzo colectivo de los expertos cirujanos que pusieron alma y corazón para salvar a Lakshmi.

Ojalá la salud de ésta y la felicidad de sus padres y hermano se prolonguen con las intervenciones futuras que le esperan. (Notimex) (El autor es periodista)

– NOTIMEX

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