El pasado arqueológico de México, atractivo para estos días.

México.- Desde la pasión que por las culturas precolombinas tuvo el muralista Diego Rivera (1886-1957), al manejo y uso de la obsidiana entre los antiguos pobladores de Tenochtitlan, pasando por el sentido del nacimiento en el mundo actual, convergen estos días en los diferentes espacios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Exhibida durante el último mes de 2007 y hasta el 7 de febrero próximo, la Sala de Culturas Indígenas de México del Museo Nacional de Antropología (MNA) mantiene entre sus paredes la exposición "El universo precolombino de Diego Rivera", en la que se ofrece la oportunidad de descubrir una faceta del máximo muralista mexicano.

La forma de concebir su arte, ligada inevitablemente a la tradición prehispánica de la cultura mexicana, así como su íntima relación con el origen de las expresiones precolombinas que lo acompañaron durante toda su vida, se integran en la muestra que incluye más de 220 piezas, de las cuales 17 pertenecieron al artista guanajuatense, sobre todo de la Cultura de Occidente.

EL MNA, uno de los más visitados y reconocidos en el mundo, es además una opción para los visitantes y pobladores de la capital, pues ofrece la oportunidad de conocer a través de sus diferentes salas las diferentes culturas mexicanas que florecieron desde hace tres mil años hasta la llegada de los españoles, en 1521.

En otro importante punto de la ciudad, la sala de exposiciones temporales del Museo del Templo Mayor, en el Centro Histórico, se exhibe la muestra "Obsidiana verde: filo del poder mexica", que se enmarca como parte de las actividades del 20 aniversario del recinto.

A través de piezas, reproducciones y recreaciones se puede conocer desde los procesos de extracción de obsidiana, pasando por el trabajo artesanal en talleres hasta la obtención de piezas magistralmente realizadas.

La muestra está integrada por cerca de 40 piezas de obsidiana verde, considerada la más pura, entre lotes de cuchillos, puntas y piezas magistrales.

También, por más de 100 kilogramos en piezas sin labrar obtenidas directamente de los yacimientos en la Sierra de las Navajas, en el estado de Hidalgo, como parte de las recientes investigaciones realizadas en la zona.

Localizada en el vestíbulo del museo, la muestra que permanecerá hasta el 24 de febrero próximo, es el preámbulo para internarse en uno de los sitios más visitados del centro de la ciudad, donde a través de piezas encontradas en diferentes épocas, así como los vestigios que sobreviven, se puede tener una visión de lo que fue la antigua ciudad de Tenochtitlan.

Ubicado más al sur de la ciudad, el Museo del Ex Convento de El Carmen, en la tradicional colonia San Angel, se ofrece en estas fiestas decembrinas la posibilidad de conocer el origen y desarrollo de la tradición mexicana de montar nacimientos o pesebres que representan la escena del alumbramiento del Niño Jesús.

La palabra Navidad es una abreviatura de Natividad proveniente de la voz latina "nativitas", que significa nacimiento y que se aplica a la fiesta cristiana en que se celebra la llegada del Niño Jesús.

Esta celebración se remonta a los primeros años de la iglesia cristiana, en el siglo II, y la muestra de este recinto busca acercar al público a esta manifestación.

El Museo de El Carmen presenta una espléndida colección integrada por obras pictóricas de la colección del museo y un nacimiento Bávaro en el Valle de Josefat, compuesto por casas de madera y 88 piezas en pasta, telas engomadas y técnicas mixtas del siglo XIX de la colecci&o

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