Mafia siciliana vive el fin de la hegemonía de los corleoneses

Por Mario Osorio Beristain
Notimex

Roma.- Con sus principales "capos" muertos o en prisión y el retorno de los "americanos", que emigraron a Estados Unidos durante la guerra mafiosa de los 80, la Cosa Nostra vive una crisis de hegemonía de los corleoneses, que por años comandaron esa organización criminal.

Esa es la opinión de los expertos frente a los últimos golpes asestados a la principal mafia italiana, que todavía en los 90 fue capaz de poner en jaque al Estado, con atentados en las principales ciudades y el asesinato de jueces antimafia.

Pero si el "desafío" al poder central llevó a su debilitamiento militar, el arresto de sus principales jefes Salvatore "Toto" Riina (1992) y Bernardo Provenzano (2006), marcaron el inicio del fin de la dictadura corleonesa, dijo el presidente de la comisión parlamentaria antimafia Francesco Forgione.

"Creo que actualmente hay una crisis de hegemonía de los corleoneses (originarios de Corleone, Sicilia), que por años, primero con Riina y después con Provenzano, manejaron a la mafia siciliana", declaró Forgione en entrevista con Notimex.

Advirtió, sin embargo, que no hay que subestimar la capacidad de la Cosa Nostra de regenerarse, aunque reconoció que por el momento no se vislumbra ningún sucesor de Provenzano.

El último "capo", Salvatore Lo Piccolo fue arrestado en un espectacular operativo el pasado 5 de noviembre en Corleone.

"Con la detención de Salvatore Lo Piccolo la cúpula de Cosa Nostra está descabezada", dijo el procurador nacional antimafia, Pietro Grasso, en la conferencia de prensa en la que anunció la captura del mafioso.

Recordó que en un "pizzino" o pedazo de papel a través del cual impartía órdenes, Provenzano aseguró que en la cúpula de la mafia siciliana solamente quedaban él, Nino Rotolo y Lo Piccolo.

"Todos han sido arrestados, por lo tanto la cúpula está descabezada; no tenemos conocimiento de ninguna otra estructura de comando", añadió Grasso.

Y si para algunos expertos Lo Piccolo se contendía el poder con el sanguinario jefe Matteo Messina Denaro, aún prófugo de la justicia, Forgione consideró que ese personaje, de 45 años de edad, no tiene el peso para convertirse en el "capo" absoluto de Cosa Nostra.

"Messina Denaro es un jefe peligroso, despiadado, un criminal capaz de tejer relaciones con el mundo político, económico y financiero de su provincia, Trapani, pero no creo que él pueda ser el nuevo jefe, no creo que tras la época de los corleoneses pueda convertirse en jefe un hombre de provincia", opinó.

El "capo" de Trapani, Sicilia, será también arrestado, prometió el ministro del Interior, Giuliano Amato.

"Los capos no deben hacerse ilusiones, los arrestaremos uno a uno; estamos desmontando a los clanes pedazo, por pedazo", dijo.

Efectivamente, los últimos meses del año se han cerrado con otros operativos que han debilitado a Cosa Nostra, como el arresto, el 19 de septiembre, del "tesorero" de los corleoneses, Giuseppe Lipari, que era el brazo derecho de Provenzano.

El 2 de octubre fue el turno de Enrico Scalavino, considerado el "rey de la extorsión" en Palermo; el 9 del mismo mes fue desbaratado el clan mafioso Santa Paola con el arresto de 32 de sus miembros, mientras otros 70 fueron detenidos el 4 de diciembre.

El 5 de noviembre fueron detenidos Lo Piccolo, su hijo Sandro y otros dos mafiosos y el 13 del mismo mes toda la cúpula militar de ese "capo", mientra

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