Inversión pública reducirá el flujo migratorio: Funes

20 dic – La adopción de una política de generación de empleos combinada con una política activa del salario que proteja el poder adquisitivo de los salvadoreños es una de las soluciones que el candidato presidencial salvadoreño por el FMLN, Mauricio Funes, propone para que sus compatriotas desistan de su deseo de emigrar a Estados Unidos.

Funes se reunió con la comunidad salvadoreña de Washington y antes lo hizo con congresistas, funcionarios del Departamento de Estado y líderes comunitarios y empresariales.

¿Qué haría el FMLN para disminuir el flujo migratorio de salvadoreños hacia Estados Unidos?

Se puede reducir en la medida en que se aumente la inversión pública y la inversión privada tanto nacional como extranjera y se genere más empleo y se paguen mejores salarios. Pero hay que ver a qué responde el flujo de inmigrantes. En los años 80 la mayoría de salvadoreños que venían a Estados Unidos lo hacían por razones de carácter político, huían de la represión. Pero después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992 el detonante de la migración cambia: es la situación económica que vive el país, que no está creciendo lo suficiente para generar la cantidad de empleos que se requieren dado el crecimiento de la población.

¿Existe algún otro factor que consideran viable?

Sí. Adoptar una política de generación de empleos combinada con una política activa del salario que proteja el poder adquisitivo de los salvadoreños. Esto podría llevar a que cada vez más salvadoreños y salvadoreñas sobre todo jóvenes en edad productiva desistan de su deseo de venir a Estados Unidos.

¿Cuál es el objetivo de su viaje a Washington?

Buscamos generar confianza sobre la fórmula (Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén), credibilidad con el programa de gobierno y desmontar la campaña de temor que está impulsando el partido Arena tanto dentro del país como fuera, especialmente acá en Estados Unidos. Nos interesa tomar contacto con líderes comunitarios y empresariales para ver qué están pensando, qué expectativas tienen de cara a la fórmula presidencial. También tenemos el propósito de tomar contacto con líderes comunitarios, empresarios que necesitan conocer de primera mano qué ofrece un gobierno del FMLN para cambiar la situación económica del país, con los sectores políticos y con los tomadores de decisión en Estados Unidos.

¿Por qué cree usted que el gobierno de su país hace tanto énfasis en la defensa del sistema de libertades?

En mi opinión el presidente Antonio Saca y su gobierno están haciendo un uso electoral del término. Primero se ha apropiado del concepto y pretende presentarlo como la divisa que caracteriza a su gobierno. Habrá que ver qué entiende el presidente Saca por “sistema de libertades”. Él insiste que en las elecciones del 2009 va a estar en juego la permanencia del sistema de libertades o la llegada de un gobierno autoritario, excluyente antidemocrático que estaría representado por el FMLN. Pero lo que ha ocurrido todos estos 18 años de ejercicio del poder por parte del partido gobernante es todo lo contrario. Se ha utilizado deliberadamente el aparato de gobierno para favorecer a una pequeña elite económica en detrimento del resto de la población. Eso es mi opinión no es libertad, eso es abuso.

El presidente Saca fue premiado en Washington por “defender la libertad” ¿Qué opina?

Lo paradójico de esto es que quien promueve el premio es el congresista Tom Tancredo que es conocido por sus posiciones antiinmigrantes. Es curioso que cada vez que viene el presidente Saca a reunirse con el presidente Bush a Washington hay una redada a los pocos días que aumenta el número de deportados a El Salvador. De hecho vamos a cerrar el 2007 con cerca de 20 mil deportados. El año pasado cerramos con 14 mil y el anterior con 7,000. La cifra ha ido en aumento de modo tal ¿de qué libertad estamos hablando?

¿Qué es lo que está en juego en las elecciones del 2009?

Es la posibilidad de construir un auténtico sistema de libertades en el lado social y democrático de derecho. También pienso que lo que está en juego es la posibilidad de construir una forma diferente de ejercicio del poder y por eso el presidente Saca, su gobierno y su partido sienten amenazada la continuidad en el cargo de un pequeño grupo que ha secuestrado el estado para beneficio propio.

¿Existe algún conflicto entre dirigentes de su partido sobre la dolarización y el TLC?

No hay ninguna diferencia de discurso. Son conflictos construidos por la prensa de la derecha en El Salvador. Lo que he dicho yo como candidato y lo ha suscrito la dirección del FMLN es que hay dos políticas públicas que tienen que ser realizadas e impulsar un diálogo nacional, una especie de referéndum para decidir qué hacer con ellos: La dolarización y los acuerdos comerciales particularmente el TLC con Estados Unidos. No es lo mismo enfrentar la dolarización cuando estaba siendo discutida o con los acuerdos comerciales cuando aún no habían sido ratificados tanto por el Congreso de Estados como por la Asamblea Legislativa de El Salvador que hacerlo años después cuando ya han entrado en vigencia ambas políticas y han creado condiciones que de revertirse pudieran afectar más de lo que está afectando la medida en su total.

¿Qué recomiendan los expertos?

Nuestros economistas con los que hemos consultado nos han dicho que el efecto de desdolarizar o de poner a circular el colón pudiera afectar más de lo que ha afectado la dolarización. La dolarización tuvo un impacto negativo en el costo de la vida en nuestro país, no trajo la inversión extranjera, no generó los empleos que se dijo iba a generar pero a estas alturas, después de seis años de vigencia del dólar como moneda de curso legal, el desdolarizar pudiera crear un ambiente de incertidumbre en los empresarios salvadoreños, especialmente los grandes empresarios y los inversionistas extranjeros y a los organismos financieros internacionales y por lo tanto dificulta las posibilidades de pactar acuerdos con ellos, de modo tal que esto podría finalmente crear una espiral inflacionaria mayor que la produjo la misma inflación cuando entró en vigencia.

¿Qué haría entonces de ganar la presidencia?

Lo menos que podemos hacer como gobierno, una vez ganada las elecciones es adoptar una medida que impacte en las condiciones de vida de la población y se deteriore más el poder adquisitivo de los salvadoreños. En esa medida mientras no estemos seguros en cual puede ser el impacto de desdolarizar nuestra posición es que vamos a hacer una consulta nacional y también vamos a consultar con expertos en
el tema. Estoy a favor de la apertura comercial y estoy a favor también de que cuando se negocien acuerdos comerciales se busque proteger los intereses de los sectores más vulnerables de la economía particularmente de los trabajadores y de los pequeños y medianos empresarios. El TLC con Estados Unidos no fue negociado exitosamente por lo tanto lo que debemos de hacer con el TLC es agilizarlo reforzarlo, estudiarlo y ver qué medidas compensatorias se pueden poner en práctica para que aquellos sectores que han resultado afectados por la apertura comercial.

¿El gobierno venezolano ayuda con asesores y dinero a la campaña de su partido?

El FMLN no recibe dinero ni asesores de Venezuela pero estamos interesados en estrechar las relaciones con el gobierno de Hugo Chávez y con todos los gobiernos de izquierda del continente. El único venezolano que se encuentra en nuestro país es el militar (almirante Molina Tamayo), quien participó en un fallido golpe de estado contra Chávez en 2002 y que “fue acogido por el gobierno salvadoreño.

¿Considera que la lucha por la presidencia será solamente entre el FMLN y el partido Arena?

Así estaba planteado desde un principio yo no veía un escenario probable. La posición de construir una tercera fuerza es muy difícil dadas las condiciones económicas, sociales y políticas del país. En un país con altos niveles de pobreza, donde la tercera parte de la población vive en situaciones de extrema pobreza y con un alto nivel de desigualdad social reconocida por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano, no puede esperarse más que un ambiente de polarización política. Así ha ocurrido con la renuncia del precandidato Arturo Zablah (quien buscaba ser candidato de una alianza y se retiró la semana pasada. Al final el enfrentamiento va a ser entre dos grandes fuerzas: la izquierda y la derecha.

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