La misión para los rehenes de las FARC se estanca en un mar de acusaciones

CARACAS (AFP) – La misión para recuperar a tres rehenes de las FARC se aplazó indefinidamente, tras varios días de nerviosa expectativa, con acusaciones cruzadas entre el gobierno colombiano y la guerrilla marxista sobre la responsabilidad del aparente fiasco.

La mayor parte del enorme dispositivo técnico y humano montado para recibir a Clara Rojas, su hijo Emmanuel (nacido en cautiverio) y la ex diputada Consuelo González finalizó con una frustración generalizada y en un escenario estremecido por acusaciones y sospechas de diverso calibre.

De todas maneras, los cuatro helicópteros enviados por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para el operativo de entrega de rehenes, seguían estacionados el martes en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio (95 km al sureste de Bogotá, donde se coordinó la operación), aunque no se descarta que retornen en breve a Venezuela.

“Posiblemente parten en las próximas horas, según me comunicó el oficial (colombiano) que está de servicio en el aeropuerto, pero no he recibido una notificación”, dijo a la AFP el coronel Omar Acevedo, comandante encargado de la Policía en el departamento de Meta, del que Villavicencio es capital.

Acevedo señaló que la vigilancia en la terminal “se redujo por cuanto ya no hay ninguna personalidad”. Pero “mantenemos un número suficiente de efectivos para evitar incidentes”, sostuvo.

En la localidad colombiana también permanecía la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), cuya representante en Bogotá, Barbara Hintermann, adelantó el lunes que la entidad se mantiene en Villavicencio con la esperanza de que aún sea posible concretar la operación.

“No tenemos un plazo. Es la decisión del CICR de mantener la presencia en Villavicencio porque nosotros trabajamos para las víctimas del conflicto”, dijo.

El gobierno brasileño emitió una nota en la que reiteró “su apoyo al proceso de paz en Colombia, así como la disposición de profundizar su contribución a las iniciativas de fortalecimiento del diálogo interno en aquel país”.

A su vez, Samuel Moreno, del opositor Polo Democrático Independiente (PDI, izquierda), asumió como nuevo alcalde de Bogotá con un discurso en el que se comprometió a trabajar por un acuerdo humanitario que permita la liberación de los secuestrados en poder de las FARC.

“Quiero decirles a todos los secuestrados, a sus familias y a los ciudadanos, que mi alcaldía hará todos los esfuerzos y prestará todo el apoyo para la consecución de un acuerdo humanitario”, precisó Moreno.

Más de diez días después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaran haber ordenado la liberación de los rehenes, la guerrilla informó en una carta leída el lunes por Chávez que la entrega era imposible “por ahora” a causa de “intensos operativos militares” en la zona donde iban a ser entregados los secuestrados.

En respuesta, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, acusó a la FARC de mentir y subrayó que el grupo guerrillero no entregó a los rehenes porque ya no posee en su poder al pequeño Emmanuel, quien según el gobierno colombiano podría encontrarse en un hogar para niños desemparados en Bogotá.

A su vez, Chávez dijo que “al respecto de este tema, del acuerdo humanitario, me consta que el gobierno (colombiano) miente”. Para el presidente venezolano, Uribe literalmente “dinamitó” el acuerdo al levantar la hipótesis de que las FARC no tenga a Emmanuel.

En ese cuadro, el equipo de garantes internacionales (representantes de Argentina, Brasil, Francia, Cuba, Ecuador y Bolivia) interrumpió temporariamente su misión y volvió a sus países para retomar las gestiones cuando las condiciones permitan llevar adelante la recuperación de los rehenes.

En la capital venezolana, los familiares de Clara Rojas anunciaron este martes que se someterán a exámenes de ADN para poder confirmar o descartar la hipótesis que sugirió Uribe de que Emmanuel se encuentra bajo protección en un hogar especiali

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