Ratifican condena a cadena perpetua a jefe de Sendero Luminoso en Perú

LIMA (AFP) – El jefe y fundador de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, pasará el resto de su vida confinado en una cárcel luego de que la Corte Suprema de Justicia peruana ratificara este jueves la sentencia a cadena perpetua contra él y su compañera, Elena Iparraguirre.

Guzmán, de 73 años, preso desde 1992 en una cárcel fortificada en una base naval al oeste de Lima, fue encontrado culpable de los delitos de “terrorismo agravado y homicidio calificado”, según la confirmación del fallo que dictó un tribunal especial el 13 de octubre de 2006.

En su veredicto inapelable, el máximo tribunal peruano amplió igualmente de 35 años a cadena perpetua la condena que se había impuesto a Laura Zambrano y María Pantoja, integrantes del Comité Central del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (SL).

También se ratificó la sentencia a 25 años de cárcel a otros siete integrantes de la cúpula senderista.

Los magistrados fundamentaron su fallo en que Guzmán -“presidente Gonzalo” según sus seguidores- y su estado mayor ordenaron la masacre de 69 campesinos de la comunidad andina de Lucanamarca, que se oponían al accionar de SL.

La sentencia señala además que dirigieron 26 asesinatos selectivos -con dirigentes populares, autoridades civiles y policías como víctimas- y cometieron más de 14 atentados con coches bomba.

SL desencadenó un cruento conflicto armado en 1980 que al cabo de veinte años dejó un balance de 69.000 muertos y desaparecidos, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación, que analizó la violencia política en las dos últimas décadas en Perú.

El tribunal también ratificó la condena a Oscar Ramírez Durand (‘Camarada Feliciano’): 25 años de cárcel, la más benigna de todas las sentencias, por ser el único que mostró “propósito de enmienda y arrepentimiento”, según la Corte Suprema.

Ramírez Durand colaboró con las autoridades y calificó de “cobarde” a Guzmán por “no dar la cara en la guerra y enviar al matadero a cientos de militantes”.

Todos los líderes senderistas deberán pagar en conjunto 3.300 millones de soles (1.118 millones de dólares) por los daños ocasionados al Estado durante el conflicto.

Sendero Luminoso, según los expertos, llegó a tener unos 5.000 hombres armados que realizaban acciones en gran parte del país, hasta que el 12 de setiembre de 1992 Guzmán fue detenido en Lima bajo el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori.

Su detención, junto a sus principales lugartenientes, marcó el inicio del fin del accionar senderista.

La sentencia de la Corte Suprema cierra una etapa de la historia de Perú, que estuvo envuelto en uno de los conflictos armados más violentos de América Latina.

En la base del conflicto estuvo la pretensión de Guzmán de fundar a sangre y fuego una “república popular de nueva democracia” en los Andes centrales de Sudamérica, a la manera de Mao Tse Tung en China.

La utopía senderista terminó ahogando al país en un baño de sangre, en el que tanto la guerrilla como las fuerzas de seguridad encargadas de combatirla incurrieron en graves violaciones a los derechos humanos y actos de genocidio.

Varios miembros del ejército peruano son enjuiciados y el propio ex presidente Fujimori responde desde el pasado 10 de de diciembre en un proceso por violación a los derechos humanos en la guerra contra Sendero.

Guzmán fundó SL a comienzos de los años 70 en Ayacucho (sudeste), una de las regiones más pobres de Perú, donde era catedrático de filosofía en la universidad regional.

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