Gabriela Mistral heredó el posicionamiento en la escena intelectual.

México.- A unos días de que se cumplan 51 años de la muerte de la chilena Gabriela Mistral (1889-1957), los especialistas académicos reconocen a la mujer que heredó el posicionamiento femenino en la escena intelectual y es la única latinoamericana que ha recibido el Nobel de Literatura, en 1945.

"El trabajo de Gabriela Mistral (fallecida el 10 de enero de 1957) renovó el lenguaje poético mediante la expresividad sencilla y cotidiana" refiere Ignacio Díaz Ruiz, quien es académico del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM.

La naturalidad a la que se remite Díaz Ruiz en el estilo de Mistral es evidente en la identificación de la poeta con los sectores populares de la sociedad chilena, ejemplo de ello es su prosa matizada de poesía, donde la imagen del trabajo es configurado por la exaltación estética.

"El cristal que sale imprevisto e inesperado de la mano de los obreros, que sienten un poco de vergüenza de que les salga así de parecido al alma, desde las manos suyas, negras y anudadas" describía Mistral en 1933, contexto temporal en el que se compartió la reivindicación nacionalista entre los países latinoamericanos.

Díaz Ruiz considera que el núcleo de la esencia de Mistral está determinado por su profesión de maestra, su cualidad femenina y su condición maternal.

"El paralelismo de tales elementos la llevó a integrar a las mujeres en el discurso de la literatura universal" remarcó el especialista.

Mediante una abrasadora expresividad, la escritora rompió las barreras generacionales y transmitió una pureza femenina que transita en la vitalidad de cada uno de los versos de su obra, Díaz opina al respecto, que el lenguaje directo e inmediato era la clave de Mistral en el quehacer literario.

Esta desnudez gramatical sirvió para que la profundidad temática de su escritura se exaltara en los contenidos más complejos.

Inclusive, la poetisa llegó a escribir sobre la pasión de Cristo y recreó el episodio donde Jesús fue besado por Judas, la chilena trazó un camino metafísico del contacto simbólico y recíproco, entre los labios y la historia.

La magnitud de su influencia entre los artistas contemporáneos es patente en los comentarios de Alejandro Jodorowsky, quien en su obra titulada "Psicomagia", subraya pluralmente que ella "enseñó la exigencia moral respecto del dolor del mundo. Gabriela Mistral era para los chilenos una especie de gurú, muy mística, una figura de madre universal".

Entre las principales joyas literarias de Mistral figuran Sonetos de la Muerte (1914), Desolación (1922), Ternura (1924), Nubes blancas y breve descripción de Chile (1934), Tala (1938) y la publicación póstuma, Poema de Chile de 1967.

Elogiada por las figuras más representativas de la literatura mundial, Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, mejor conocida por su seudónimo, Gabriela Mistral, será recordada por su prolífica creación, donde vislumbró en repetidas ocasiones su despedida: "cuando camino por la hierba sesgada, busco el rostro de Dios y palpo su mejilla".

Mistral, su compatriota Pablo Neruda y el mexicano Octavio Paz son los únicos latinoamericanos que han recibido el Nobel de Literatura en 1945, 1971 y 1990, respectivamente.

– NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login