Conmueve asesinato de cuatro menores en Washington

El descubrimiento de cuatro menores en estado de descomposición que habrían sido asesinadas por su madre desde hace varios meses, conmovió a la capital estadunidense y centró la atención de las agencias que protegen a familias pobres.

La policía del distrito de Columbia cree que las niñas -de cinco, seis, 11 y 17 años- pudieron ser asesinadas desde mayo pasado por su madre Banita Jacks, quien desde entonces vivió con los cadáveres en una casa semivacía y sin servicio de electricidad.

Jacks, quien negó los cargos de homicidio, declaró que sus hijas estaban "poseídas por el demonio" y murieron mientras dormían a lo largo de un periodo de siete días, aunque también reconoció que sólo alimentaba a las tres menores.

Sin embargo, la fiscalía mostró evidencia de que Brittany, la mayor, presentaba tres heridas punzocortantes cerca del cuello, Tatianna de 11 y N’Kiah de seis tenían marcas consistentes con estrangulamiento y la menor Aja presentaba huellas de trauma en la cabeza y la espalda.

Los cuerpos fueron encontrados esta semana por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos mientras efectuaban una orden de desalojo, luego de que la propiedad fue comprada por una compañía de préstamos inmobiliarios.

Una vecina declaró a medios locales que hace varios meses le preguntó a la madre por las niñas y ésta le dijo que estaban visitando a familiares en Carolina del Sur.

La familia llegó a esta ciudad desde 2005 y a partir de entonces tuvo contacto con diferentes entidades gubernamentales, a las que de inmediato les solicitó ayuda alimenticia y asistencia para la vivienda.

El padre de dos de las niñas ingresó a un hospital capitalino aquejado de cáncer en julio de 2006 y su médico contactó a la agencia de Servicios para Niños y la Familia para reportar que uno o ambos padres tenían problemas de adicción.

Sin embargo, la agencia capitalina cerró el caso aduciendo que la familia no tenía una residencia fija.

Dos de las menores fueron sacadas de las escuelas públicas a las que asistían en marzo de este año, luego de la muerte del padre. Las autoridades educacionales indicaron que cerraron el caso porque Jacks informó que sus hijas seguirían los cursos en casa.

La policía visitó la casa de Jacks el 30 de abril pasado, después de que una trabajadora social reportara la aparente enfermedad mental de Banita y su preocupación por la hija mayor, que se había ausentado más de un mes de la escuela.

Luego de varios intentos de los Servicios Sociales de contactar a la familia, el caso fue cerrado en mayo, pues aparentemente habían cambiado de residencia. Jacks vacío la planta baja de la casa y no respondía a los llamados a su puerta.

El alcalde de Washington, Adrián Fenty, declaró esta mañana que el caso de Banita Jacks y sus cuatro hijas "no debería haber sido cerrado por las agencias gubernamentales bajo ninguna circunstancia".

Fenty señaló que las autoridades desarrollarán un mejor procedimiento para dar seguimiento a las familias cuyos niños cambian de escuela y que se reexaminarán las políticas de cierre y reapertura de casos de asistencia social.

De ser encontrada culpable, Jacks -que enfrenta cuatro cargos por asesinato- podría recibir una sentencia de entre 30 años de prisión y cadena perpetua, sin derecho a fianza.

– NOTIMEX

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