La defensa presenta testigos en juicio a ex presidente Fujimori en Perú

LIMA (AFP) – El juicio al ex presidente peruano Alberto Fujimori por violación de los derechos humanos se reinició este lunes en Lima, en una jornada en que la defensa comenzó a presentar a sus testigos con el objetivo de demostrar que la policía antiterrorista respetó los derechos humanos durante la gestión gubernamental del procesado ex mandatario.

La audiencia estuvo dominada por testimonios de ex jefes de la policía antiterrorista, como el general retirado Héctor Jhon Caro, quien resaltó durante más de dos horas de interrogatorio que recibió instrucciones de las autoridades políticas de privilegiar el cumplimiento de los derechos humanos, a pesar de que él ni la policía compartían esa apreciación como método de trabajo.

“Recibíamos directivas del ministro del Interior de la época sobre como actuar permanentemente. Nos pidieron actuar dentro del marco de los derechos humanos”, dijo el ex jefe de la policía antiterrorista.

“Pese a estar en desacuerdo con esas disposiciones, que incluía, por ejemplo, no perjudicar las tareas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en su trabajo de visita a los prisioneros de Sendero Luminoso en poder de la policía, debí cumplir con ellas”, aseguró el general Jhon Caro.

“No me gustaba recibir a los grupos de derechos humanos. Me fastidiaba (que el capellán de prisiones de entonces) el sacerdote Hubert Lanssiers se quejara de la policía”, agregó al aludir al cura belga que asesoró a Fujimori en su política de indultos a inocentes condenados injustamente como terroristas.

La sesión se centró sobre el caso Barrios Altos, una matanza de 15 personas ocurrida el 3 de noviembre de 1991 a cargo de un escuadrón de aniquilamiento del ejército que desarrolló una guerra sucia en medio de la lucha contra las guerrillas de Sendero Luminoso y el MRTA, y por la cual Fujimori podría recibir 30 años de prisión si es hallado culpable por el tribunal.

Caro admitió que sospechó desde el primer momento que el crimen de Barrios Altos habría sido cometido por paramilitares y cree que fue separado del cargo a fines de 1991 en represalia por no acatar órdenes del jefe virtual de los servicios de inteligencia Vladimiro Montesinos, al que se le vincula con el escuadrón asesino.

La presentación del ex jefe policial buscó además demostrar que las fuerzas de seguridad de la época actuaron en base a una estrategia oficial, y que las atrocidades perpetradas por el grupo Colina responderieron a un patrón de conducta al cual el gobierno de Fujimori fue ajeno.

“La actuación de los jefes policiales de entonces se hacía por directivas escritas, no por órdenes verbales”, declaró Fujimori ante el tribunal al comentar las expresiones del testigo.

“Durante el gobierno de Fujimori se privilegió el trabajo de inteligencia bajo la premisa de la tesis del ‘soldado amigo’ y el ‘policía inteligente’. Por eso hemos llamado a estos testigos”, dijo a su vez el abogado defensor César Nakazaki.

La fiscalía y la parte civil resaltaron a su vez que la estrategia de Fujimori consiste en recordar parcialmente los hechos ocurridos hace 17 años por los cuales es juzgado, y criticaron que ese escenario de “falta de memoria” se haya hecho extensivo a ex jefes de las fuerzas de seguridad.

Además del general retirado Jhon Caro, la defensa aportó los testimonios de los generales en retiro Marco Miyashiro, ex jefe de la policía antiterrorista, y del general Adolfo Cubas, ex jefe de la policía peruana a principios de la década de 1990.

Fujimori, de 69 años, quien gobernó Perú de 1990 a 2000, está detenido en una base policial al este de Lima desde que llegó extraditado de Chile en septiembre pasado.

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