Relatos fantasiosos marcaron cautiverio de Clara Rojas en la selva

Por Edelmiro Franco
Notimex

Bogotá.- El cautiverio de casi seis años de la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia, Clara Rojas, liberada el pasado jueves por las FARC, estuvo marcado por relatos fantasiosos y otros reales, que van desde el amor hasta la violación y la locura.

Presuntas verdades, rumores, noticias de fuentes informadas, se entremezclaron en una red que tendió un manto de incertidumbre en torno a la vida de Rojas, una abogada que el pasado jueves emergió de la selva para alcanzar la libertad.

Dos helicópteros con emblemas de la Cruz Roja Internacional la recogieron a ella y a la ex congresista Consuelo González, en el epílogo de una operación que como su vida en la selva, estuvo llena de incertidumbre, pero tuvo un final feliz.

La gestión del presidente venezolano Hugo Chávez concretó su libertad y ahora proyecta su vida e intenta, quizá, desenredar la madeja creada desde su secuestro por las FARC, el 23 de febrero de 2002 junto con la entonces candidata presidencial Ingrid Betancourt.

Que se buscaron el secuestro. creyeron en las FARC. Se enamoraron de jefes guerrilleros. Ingrid tuvo un hijo y es de un miembro del secretariado. El hijo no es de Ingrid, es de Clara. El padre de Emmanuel no es de jefe de las FARC., señalaban algunos comentarios.

Otros decían que el hijo de Clara se llama Emmanuel. se encuentra con él, está muy bien. Clara está casi loca. yo ví como jugaba con el niño en el campamento. Emmanuel no fue por amor, fue por pasión. Se presume que Clara fue violada. el parto fue por cesárea.

Frases como esas se escuchaban o se leían a diario en Colombia, unas en la radio, otras en periódicos, en libros, unas con fuentes, otras imaginadas, otras puestas en el círculo de la guerra de la información y contra información por los propios actores armados.

Eran historias que salían y salen por todos los circuitos de la sociedad colombiana, pero gracias a que Clara Rojas ya esta en libertad, muchos de estos relatos quedarán relegados como fantasías de una guerra que todos quieren que acabe pronto.

Pero habrá otros, que gracias al testimonio de Clara Rojas, ingresarán a la memoria histórica, cruel y humana del drama de un secuestro encarnado en una mujer que sobrevivió cinco años, 10 meses y los primeros 10 días de 2008 en el corazón de la selva colombiana.

Y desde este 10 de enero, cuando apenas empezaba la tarde, y se sintió libre, paradójicamente en un pequeño caserío que se llama La Paz, en el suroriental departamento del Guaviare, Clara Rojas empezó a sacar de su alma parte de su historia.

En un hotel de Caracas, adonde llegó tras ser liberada, conversa con sus familiares, atiende a la prensa y empieza a desmontar historias fantasiosas, a contar unas, y a guardar otras en su intimidad, las que son sólo de ella, de su hijo y del padre de Emmanuel.

Clara Rojas confirmó con su testimonio que el niño nació el 16 de abril de 2004, una versión que dio a conocer al mundo por primera vez el periodista Jorge Enrique Botero, en su libro "Ultimas Noticias", publicado en mayo de 2006.

El parto fue por cesárea, en condiciones muy difíciles, por la falta de médico y siempre temió por su vida y la de su hijo, el cual en el momento del nacimiento sufrió la fractura de su brazo izquierdo.

La historia del brazo llegó de la selva con el suboficial de la policía, Jhon Frank Pinchao, quien estuvo con Rojas en uno de los campamentos de cautiverio, y que logró escaparse en mayo de 2007.

Los 40 días de posparto fueron días difíciles -di

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