Pacto de Gobierno y oposición bolivianos depende de un consenso el viernes

LA PAZ (AFP) – El Gobierno y los prefectos lograron un acuerdo preliminar para zanjar la crisis política en Bolivia, que la oposición ve frágil y que podría fracasar si no cuaja una iniciativa para compatibilizar la nueva Constitución, los gobiernos autónomos y la financiación de las regiones.

El presidente Evo Morales y ocho gobernadores -seis de los cuales son recalcitrantes adversarios- acordaron discutir hasta el viernes una propuesta del mandatario para compatibilizar la nueva Carta Magna de corte indigenista y estatista con los gobiernos autónomos regionales de tendencia liberal.

El mandatario aymara, además, dio una señal para buscar un acuerdo con los departamentos rebeldes, al ordenar la suspensión de una campaña de difusión y promoción de la nueva ley fundamental, la que es uno de los escollos para el acuerdo.

El portavoz del poder Ejecutivo, Alex Contreras, informó que “el gobierno instruyó suspender el proceso de socialización del nuevo texto constitucional, para demostrar que hay voluntad política para llegar a acuerdos con los prefectos”.

El gobierno mantiene un moderado optimismo sobre las conversaciones que sostiene con las regiones.

El ministro de Defensa, Wálker San Miguel, quien participó en el diálogo, dijo que “hubo resultados alentadores y se tiene que tener esperanzas para un acuerdo” a definirse antes del viernes, plazo fijado para firmar un pacto final y superar la aguda crisis política.

“Se han hecho dos comisiones”, agregó el viceministro de Coordinación, Héctor Arce. Una trabajará sobre un recorte del presupuesto de las regiones, decidido en noviembre por el Gobierno y otra para establecer las bases para compatibilizar las visiones contrapuestas sobre Constitución y autonomías, añadió.

Arce aseguró que “hay amplias posibilidades de llegar a un acuerdo” y para el viernes se espera tener una “situación más concreta”.

La nueva Carta Magna -impulsada por Morales- y las autonomías regionales se enfrentan aún a versiones contrapuestas del gobierno y de las regiones. “El reto es que tenemos que unificar las dos agendas”, afirmó el viceministro.

Sin embargo, los buenos augurios de los oficialistas no son compartidos a plenitud por la oposición.

El gobernador del rico departamento de Santa Cruz, Rubén Costas, cabeza visible de la oposición político-empresarial, destacó que en el diálogo “hubo voluntad, tolerancia”.

Pero “eso no basta para solucionar los conflictos y la situación álgida del país”, puntualizó.

Costas fue escéptico sobre la posibilidad de éxito de la comisión bilateral.

“Hemos dicho claramente que la mejor manera de pasar un problema para adelante y no resolverlo es dándoselo a una comisión. No creo que sea factible (una solución en) una comisión”, dijo el líder político, citado por el matutino El Deber de la ciudad de Santa Cruz (este).

Ante la eventualidad de que el diálogo fracase, el ministro de Defensa afirmó que “la solución sería un referéndum y eso hace ver que habrá una solución democrática, para resolver el tema por el diálogo”.

El presidente Morales envió recientemente al Congreso un proyecto de ley para revocar su mandato y el de los nueve prefectos en una consulta popular en un plazo de 60 días.

También están sobre la mesa un referendo nacional sobre la nueva Carta Magna y otros seis departamentales para las autonomías.

El ambiente de crisis se radicalizó en diciembre cuando el oficialismo aprobó sin debate y sin la presencia de opositores una Constitución considerada ilegítima por la oposición.

Cuatro departamentos -Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando- reaccionaron aprobando estatutos autonómicos, que el gobierno considera secesionistas.

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