América Latina llega exultante a Davos, aunque temerosa de recesión en EEUU

DAVOS, Suiza (AFP) – Latinoamérica llega a Davos tras un año bursátil exuberante y un crecimiento de más de 5% gracias a vientos externos favorables, sobre todo por el alza de las materias primas, pero teme no poder esquivar la sombra de la recesión que se abate sobre Estados Unidos.

Hasta hace unos días, todo indicaba que la región lograría limitar el contagio de la crisis financiera que sacude desde el verano boreal a los países desarrollados, desatada por la explosión del sector de créditos hipotecarios de riesgo (“subprime”) en Estados Unidos.

Pero el lunes, los mercados financieros latinoamericanos no pudieron escapar de la tormenta que azotó a todas las bolsas mundiales. El martes se recuperaron tras el recorte sorpresivo de 0,75% de las tasas de interés estadounidenses, pero el miércoles volvían a caer en picada.

En América Latina “el contagio financiero se está viendo más claramente: hay una sincronización evidente en términos de los mercados de valores”, dijo el miércoles Guillermo Ortiz, presidente del Banco de México (central), al margen del Foro Económico Mundial de Davos (WEF por sus siglas en inglés).

“Lo importante es qué tan extendido va a ser en Estados Unidos y en los países desarrollados el tamaño del colapso financiero”, sentenció Ortiz.

“Ya no es solamente el tema del ‘subprime’, éstos están contagiando también a otros mercados de crédito en Estados Unidos, en Europa, y ahora está también el problema de las aseguradoras de crédito; hay una gran incertidumbre”, indicó.

La desaceleración de la economía estadounidense y una eventual recesión afectará especialmente a México por su cercanía y volumen comercial con su vecino del norte, estimó Ortiz.

El 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano depende de sus exportaciones a Estados Unidos.

Brasil está más protegido. Sólo un 20% de sus exportaciones tienen como destino a Estados Unidos (de 3% a 3,5% de su PIB), carece de deuda externa neta y ha llevado a cabo una sustitución de deuda denominada en dólares por deuda denominada en moneda local para su pasivo interno (40% del PIB).

“Nadie puede negar que una recesión en Estados Unidos afectaría a Brasil, por supuesto que le afectaría, pero depende de cuánto dure. Si son dos o tres trimestres, sufriremos algo pero no mucho. Si es más larga, por ejemplo dos años, será terrible para todos”, dijo a la AFP Almir Barbassa, director financiero de la compañía estatal brasileña Petrobras.

Los países que más sufrirían una recesión en Estados Unidos, primera economía mundial, son quienes exportan a ese país mercadería que representa más de 5% de su PIB: México, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Chile, Nicaragua, Guatemala y Honduras “tendrían un impacto mayor”, explicó Emilio Lozaya, experto latinoamericano del WEF.

No obstante, América Latina está mejor preparada para lidiar con la volatilidad financiera internacional porque en los últimos años ha generado superávit en sus cuentas corrientes, ha mejorado los términos de su intercambio comercial y las cuentas fiscales están mejor financiadas, sostuvo.

“En Davos, las principales empresas del mundo ven los avances en democracia electoral, mejor gobernabilidad y estabilidad económica que ha permitido crecer a la región un 5%”, dijo Lozaya, de origen mexicano, a la AFP.

La bonanza latinoamericana también se explica por la disparada de los precios de las materias primas a raíz del alza de la demanda de países emergentes como China e India, que los analistas esperan se mantenga en los próximos años.

Mucho dependerá en los próximos años del “elemento chino”, consideró Lozaya.

“América Latina ahorra poco, invierte poco y es poco productiva. China ahorra mucho, invierte mucho y la productividad depende, hay diferentes evaluaciones”, sentenció.

El WEF estima que la región creció entre 5,5% y 5,6% en 2007, y hasta hace una semana pronosticaba un alza del PIB de 4,7% para 2008, una cifra que probablemente deb

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