Afirman que Manuel Marulanda mantiene control y unidad de las FARC

Por Edelmiro Franco

Bogotá.- El máximo jefe de las FARC, Manuel Marulanda, mantiene el control del grupo rebelde colombiano y es el principal factor de unidad al interior de su secretariado, afirmó el experto en seguridad nacional Alfredo Rangel.

En entrevista con Notimex, el experto consideró que la versión que circuló esta semana sobre el supuesto "estado grave" de salud del legendario jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "no está plenamente confirmada".

Rangel sostuvo, asimismo, que para él y para los organismos de seguridad del Estado, las versiones que provienen del exterior respecto a que el líder guerrillero habría perdido el control y el mando de la organización insurgente "tampoco son creíbles".

"El peso de Marulanda en las FARC es el mismo que ha tenido históricamente", aseguró el también director de la fundación Seguridad y Democracia, con maestría en Ciencia Política por la Universidad de los Andes.

Aseguró que el líder insurgente es "la persona que toma las últimas decisiones en todos los aspectos significativos desde el punto de vista político y militar".

El jefe guerrillero, quien el próximo 12 de mayo cumplirá 78 años de edad, es el hombre que "aprueba la estrategia general de este grupo guerrillero y mantiene la unidad en términos políticos y militares de esa organización", añadió Rangel.

Marulanda, cuyo nombre real es Pedro Antonio Marín, se mantiene como jefe máximo de las FARC desde mayo de 1966, cuando junto a campesinos como Ciro Trujillo Castaño (Mayor Ciro) y Jacobo Prías Aalpe (Charro Negro) integraron el grupo armado.

Rangel, especialista en temas de paz, seguridad y conflictos armados irregulares, explicó que la máxima instancia de dirección de las FARC, después de la llamada novena conferencia, es el secretariado, con siete miembros titulares y dos suplentes.

La novena conferencia es una especie de asamblea de jefes rebeldes que se reúnen para diseñar toda la estrategia militar, política y financiera de la organización irregular, aunque desde los años 90 no ha podido sesionar de forma conjunta y en un solo campamento.

El año pasado se conoció que las FARC convocaron a la novena conferencia, pero no la pudieron realizar y optaron por hacer discusiones por internet, lo que para los organismos de seguridad fue un fracaso.

A juicio de Rangel, Marulanda es el hombre que ejerce "una suerte de balance entre distintas posiciones que es natural, que se presenten dentro de cualquier organización".

Dentro de las FARC "hay una unidad frente a la estrategia militar en general, no hay disidencia", aunque sí hay diferencias de criterios frente a situaciones muy puntuales que se presentan dentro del escenario de la guerra.

Al interior de las FARC y de sus mandos necesariamente se presentan diferencias sobre "el momento que se vive y el tipo de acción de respuesta que debería dar las FARC frente a estas situaciones", acotó el experto.

"Yo me niego a creer que haya una corriente política y militar dentro de las FARC, otra cosa son las discusiones que se dan en situaciones criticas", anotó Rangel.

Aunque el mando y la unidad se mantienen en las FARC, desde el punto de vista de sus objetivos estratégicos, lo que las autoridades han logrado establecer es que cada día se hace más visible diferencias en decisiones coyunturales de tipo militar, político y de seguridad.

Pero más allá de los achaques de salud, propios de la

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