Denuncian deterioro de derechos humanos en El Salvador

Representantes de organizaciones de la sociedad civil salvadoreña finalizaron este viernes una semana de visita a Washington, donde asistieron a diferentes organismos para denunciar lo que ellos consideran “el deterioro de los derechos humanos” dieciséis años después de la firma de los Acuerdos de Paz en su país.

La delegación fue recibida por miembros del Congreso de Estados Unidos, por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y por dirigentes de entidades que velan por el cumplimiento de los derechos humanos a nivel internacional.

“Hemos tenido una gran aceptación en todas las oficinas que visitamos, particularmente en la OEA donde nos recibió el secretario general José Miguel Insulza y sus asesores, con quienes dialogamos de una manera muy respetuosa”, señaló el economista José Alvarenga presidente de la Asociación de Fomento y de Conservación del Medio Ambiente.

“Le dijimos a Insulza que necesitamos que hagan un monitoreo y nos informen de lo que la OEA está haciendo en el proceso eleccionario”, dijo por su parte Mario Arévalo, presidente del Centro de Intercambio y Solidaridad y secretario general del Sindicato de los Trabajadores de la Salud.

El pastor Efrén Reyes de la Unidad Cristiana Vida Nueva y representante de un foro de organizaciones religiosas, denunció que antes de las elecciones presidenciales, de diputados y alcaldes el gobierno siempre promueve reformas para crear condiciones favorables a los partidos de derecha, que forman mayoría simple en la Asamblea Legislativa.

Alvarenga también indicó que por años han hecho numerosas denuncias por una serie de leyes inconsultas aprobadas por los últimos gobiernos, como la promulgación de la ley antiterrorista, la dolarización de la economía, privatizaciones de los servicios del estado y el fideicomiso de las pensiones, entre otras.

“Pero la Corte Suprema de Justicia salvadoreña nunca responde a nuestras denuncias”, apuntó Alvarenga durante una conferencia en la Casa Rutilio Grande en Takoma Park, Maryland.

Arévalo, Alvarenga y Reyes, a quienes se unieron activistas del área metropolitana de Washington, también solicitaron a congresistas y senadores que realicen una investigación sobre la situación de los derechos humanos en su país, en el marco de la constitución salvadoreña, los Acuerdos de Paz y los convenios internacionales suscritos por El Slavador.

Algunos legisladores como el senador Ben Cardin y el congresista Jim McGovern prometieron visitar El Salvador para conocer de primera mano la situación de los derechos humanos y otros factores que los visitantes denunciaron.

La visita a Washington tiene lugar a pocos días de que se lleve a juicio a un grupo de personas acusadas de “terroristas” por protestar en 2007 contra la privatización del agua (en la ciudad de Suchitoto), y la salud (en la capital de ese país), hechos que el gobierno del presidente Antonio Saca calificó de “graves” y como consecuencia tribunales especiales enviaron a la cárcel a una veintena de manifestantes.

Pero debido a la presión nacional e internacional —que incluyó a 42 miembros del Congreso de Estados Unidos— trece activistas, en el caso de Suchitoto, fueron liberados después de 30 días de encarcelamiento, sin embargo, todavía están siendo procesados como “terroristas”.

Su juicio está programado para el 8 de febrero de 2008 y de ser declarados culpables de "terrorismo" podrían enfrentar penas entre 40 y 60 años de cárcel.

El 4 de septiembre de 2007 ocurrieron otros arre

{jcomments off}

You must be logged in to post a comment Login