Seguirá vacante embajada argentina en Vaticano por crisis diplomática

Ciudad del Vaticano.- La embajada de Argentina ante El Vaticano quedará por "largo tiempo" sin titular tras la negativa de aceptar al ex ministro de Justicia argentino, Alberto Iribarne, por ser divorciado, lo que aumentará la tensión entre ambos estados.

"Se trata de un conflicto que no tiene vuelta atrás, dos posiciones que en cierto sentido tienen razón pero, es evidente, que no se modificarán en el corto plazo", señalaron a Notimex fuentes diplomáticas en Roma.

"Todo indica –agregaron- que lo mejor para ambas partes será dejar como se encuentra actualmente la situación, es decir que un encargado de negocios permanezca al frente de la legación y esperar que se desinfle un poco la crisis mediática".

Fuentes de la sede apostólica consultadas sobre el tema coincidieron en que, ni el gobierno argentino ni el Vaticano se mostraron abiertos a cambiar sus posturas, por lo cual –por el momento- no se observa salida diplomática posible.

En la actualidad, esa embajada es dirigida por Hugo Gobi, quien funge como encargado de negocios.

La negativa a Iribarne se dio luego de que la Cancillería argentina presentará el pasado 13 de diciembre al nuncio apostólico, Adriano Bernardini, la propuesta de nuevo embajador para suceder a Carlos Luis Custer, saliente embajador ante el Estado Pontificio.

En su momento, el representante papal informó que el candidato "no cubría el perfil" por su estatus de divorciado y vuelto a casar, lo cual en el estricto protocolo del Vaticano es un impedimento para otorgar el placet.

De acuerdo a la Convención de Viena sobre diplomacia el no otorgamiento del visto bueno es un derecho del Estado receptor, el cual puede –si lo considera conveniente- negar la aprobación a un aspirante sin siquiera expresar los motivos.

Pese a las sugerencias del nuncio, el gobierno de Buenos Aires decidió mantener la candidatura la cual, obviamente, fue rechazada por los mismos motivos.

Las fuentes vaticanas insistieron que la regla de no aceptar a divorciados como embajadores no es nueva y permanece vigente, sobre todo en naciones donde existe una mayoría católica, como es el caso de Argentina.

Explicaron que los criterios para los placet varían según el caso y la situación, por ejemplo si el divorcio se da posterior al nombramiento de embajador o se encuentra en curso una anulación matrimonial religiosa, entonces la circunstancia no es un problema.

Tampoco se consideran esos aspectos morales cuando se trata de naciones donde la mayoría pertenece a otra religión, como judía o musulmana. Algo similar ocurre en Estados donde la situación religiosa es delicada como en Cuba. Su actual embajador es divorciado.

"De Argentina, un país de mayoría católica, nos esperábamos algo mejor", indicaron las fuentes del Vaticano consultadas.

No se trata de la primera crisis diplomática Argentina-Vaticano de los últimos años, el caso más conocido se remonta a 2004 cuando declaraciones del entonces obispo castrense, Antonio Baseotto, contra el ministro de Salud desataron la polémica.

El cruce de declaraciones llevó al desconocimiento de parte del presidente Néstor Kirchner al prelado con la consecuente solicitud de su cambio al Vaticano, el cual se negó a determinar la misma y sólo aceptó la renuncia hasta 2007.

Este episodio dio como resultado que el jefe del Ejecutivo de Argentina decidiera no asistir a los funerales del Papa Juan Pablo II y, por el contrario, sí asistiera a la entronización de Benedicto XVI como nuevo Pontífice.

– NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login