Coordinan esfuerzos contra prácticas laborales injustas

Organizaciones comunitarias coordinan acciones conjuntas contra los abusos laborales a los jornaleros que durante el día se ubican afuera de las tiendas 7-Eleven y otros establecimientos en busca de trabajo.

“Es necesario que todos conozcamos nuestros derechos y reclamemos a quién sea cuando sean violados sin importar si somos ciudadanos, residentes o carecemos de documentos legales para vivir y trabajar en este país”, dijo José Velásquez en una actividad.

Velásquez fue uno de los participantes de una conferencia el sábado en la ciudad de Herndon, en Virginia, a la que se dieron cita unos cien trabajadores temporales.

Algunos de los asistentes a la actividad han sido víctimas de abusos laborales por empleadores que los contratan con bajos salarios para tareas de construcción, jardinería y otras ocupaciones o que no les pagan nada y luego desaparecen.

Aunque por muchos años los locales de 7-Eleven han sido el punto de referencia y de tensiones para cientos de jornaleros, en la actualidad también se les ve en los estacionamientos de Home Depot, Duron y otras compañías que venden materiales de construcción y pinturas.

El caso más reciente de tensiones es el que inició en 2007 entre trabajadores latinos y afroamericanos que llegan con el mismo fin al estacionamiento del Home Depot en los alrededores de la estación del Metro de Rhode Island (Línea Roja) al noreste de Washington.

Pero uno de los casos que alcanzó mayor notoriedad, incluso a nivel nacional es el de Herndon, una ciudad de unos 20 mil habitantes cuyas autoridades dieron luz verde a la apertura de un Centro de Jornaleros en 2005.

Sin embargo, luego lo cerraron por presiones políticas en agosto de 2007, cuando ya habían asistido 6 mil casos y ubicado a trabajadores a un total de 10 mil posiciones.

“Es lamentable que desde que el Centro de Jornaleros cerró sus puertas a los trabajadores que no tienen documentos los casos de abuso entre estas personas hayan aumentado”, denunció el abogado Daniel Choi, representante legal del Centro de Justicia de Asistencia Legal de Falls Church.

“Si no quieren ver gente en la calle que le encuentren un trabajo”, sugirió Choi.

Además de los problemas laborales y conflictos con la policía, en Herndon surgieron tensiones raciales cuando el grupo de los Minutemen comenzó a perseguir a los jornaleros para fotografiarlos y reportarlos a las autoridades de inmigración.

Aunque el centro todavía funciona en esa localidad a cargo de otras personas —no por la organización Reston Interfaith ni el Proyecto Esperanza y Armonía— ahora solamente pueden asistir en busca de trabajo las personas que poseen sus documentos migratorios en regla.

No menos conflictivo es por casi una década las fricciones en Langley Park, Maryland entre trabajadores, dueños de establecimientos comerciales y autoridades locales tanto de Silver Spring y Takoma Park como en Hyattsville, Maryland.

Los asistentes a la conferencia participaron en talleres de trabajo sobre el proceso histórico de la migración a Estados Unidos y otros aspectos relacionados con la organización laboral.

“Para que nosotros podamos luchar y defender nuestros derechos es necesario conocer en parte la historia de Estados Unidos”, sugirió Edgar Aranda Yanoc organizador comunitario del Centro de Justicia.

Francisco Pacheco de la Red Nacional de Trabajadores dijo que “la historia de este país demuestra que a través de los años siempre ha existido la discriminación en contra de los inmigrantes”.

Para Aranda y Pacheco así como para otros organizadores comuni

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