Nuestra Madre Tierra: El único hogar que Dios nos regaló

 

¡Hogar dulce Hogar! Esta es una expresión muy popular que muchos exclamamos cuando llegamos a nuestras cómodas casas luego de una larga jornada de trabajo o de un viaje. Otros, en cambio, no se sienten tan cómodos ni en sus propios hogares.
 
Pero, al margen de las preferencias, el hombre siempre busca la manera de acomodarse en algún lugar. Unos buscan las ciudades, otros prefieren la tranquilidad de los suburbios o la cercanía al mar, lago o río.
Sin embargo, imagínense que ningún, “ningún” lugar de nuestro planeta nos pueda ofrecer las mínimas comodidades que necesitamos; mucho menos piensen, que nos pueda ofrecer aquellas que queremos o estamos acostumbrados a tener.

¿Qué haríamos entonces?¿Cómo o dónde nos acomodamos? Estudios científicos, expediciones al espacio y una enorme colección de datos y fotografías han demostrado que no hay ningún otro planeta que ofrezca las “condiciones climáticas adecuadas” que los seres humanos necesitan para vivir.

En pocas palabras: No hay nada como el Hogar – Nuestro Planeta Tierra.

¿“Condiciones climáticas adecuadas”? Nuestro Hogar nos ofrece todo lo que necesitamos para vivir: un techo (la atmósfera); una estructura sólida y firme (la tierra); agua, aire y luz (sol); comida (los cultivos y criaderos); y una gran cantidad de paisajes naturales indescriptiblemente maravillosos para contemplar.

Ahora les pregunto: ¿Qué están haciendo ustedes por conservar su único hogar? Todos quisiéramos que nuestras casas se mantuvieran limpias con tan solo pasar un trapito húmedo de vez en cuando, pero esto requiera de mayor tiempo y esfuerzo. Exactamente lo mismo ocurre con nuestra planeta, necesita más de nuestro tiempo y esfuerzo para mantenerse limpio.

Se estarán preguntando entonces: ¿Quién tiene extra tiempo y esfuerzo para dedicarse a limpiar el planeta? Afortunadamente, nuestra sabía naturaleza no pide más que “limpiemos lo que ensuciamos”; lo cual espero que sea lógico y justo para todos.

Los invito hoy, ahora mismo, a detenerse por un minuto y recordar los maravillosos lugares que han visitado para descansar del bullicio de la ciudad. ¿No son hermosos? Las playas, las montañas, los bosques, los desiertos…todo es realmente hermoso.

Indistintamente de las teorías, científicas o religiosas, sobre la creación de la Tierra y el origen de la vida, no hay duda alguna de lo maravilloso que es nuestro Planeta Tierra.

La película “Evan Almighty”, que hace poco se estrenó en los cines, ilustra en parte lo que estoy expresando.
Personalmente, soy una enemiga de las comedias y, en particular, esta película nunca llamó mi atención. Sin embargo, mi curiosidad por entender porque un director de cine quiso revivir una historia bíblica en el presente fue lo que me atrajo.

Como “comedia”, considero que es terrible; pero, si la incluímos en la lista de “documentales ecológicos”, entonces sí nos invita a reflexionar y a tomar acción en la conservación de nuestro medio ambiente.

Respetando sus creencias religiosas sobre la existencia de un Dios Todopoderoso , yo considero que no debemos esperar que Dios baje del cielo y nos pida, a cada uno de nosotros, construir un “arca” para salvar a nuestra familia y especies en extensión de un desastre natural.

Las cosas no son tan simples como muchos piensan.

Sólo les recuerdo que las catástrofes naturales están ocurriendo ahora, cada vez con más intensidad y frecuencia; y científicos aún se muestran optimistas al decir que podríamos evitar un cambio dramático en nuestro planeta, si todos y sólo todos actuamos YA.

No dejen de leer la próxima edición de En Verde, “¿Ustedes creen que los líderes son capaces de cambiar al Mundo? No lo creo…no lo creo”.

 

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