Combatirá Vaticano crítica de ser “fábrica de santos”

Ciudad del Vaticano.- El Vaticano combatirá la crítica de haberse convertido, en los últimos años, en una "fábrica de santos" y pedirá a los obispos del mundo, con un nuevo documento, más seriedad al impulsar procesos de canonización.

Se trata de la instrucción "Sanctorum Mater", de unas 20 páginas preparada por la Congregación para las Causas de los Santos y la cual será presentada el lunes 18 por el prefecto de ese dicasterio romano, José Saraiva Martins.

"El escrito no significa un cambio en las reglas para los procesos de canonización, esas son canónicas y no se pueden modificar, se tratan más bien de una serie de recomendaciones a los obispos", explicó a Notimex el purpurado.

Agregó que el objetivo del texto es evitar un derroche de recursos, tanto en las diócesis como en El Vaticano, con el inicio de procesos que finalmente quedan parados por años o no cumplen los requisitos para avanzar.

Actualmente existen en la Santa Sede, reveló, unas dos mil 200 causas de canonización que esperan ser analizadas mientras la congregación dictamina, al año, como máximo unos 20 procesos.

Saraiva Martins ponderó que otra de las metas de la instrucción es dar a conocer con claridad las reglas que debe cumplir un obispo al iniciar una canonización, porque muchos las desconocen.

Recordó que todo proceso para llevar al "honor de los altares" a un católico se inicia sólo hasta cinco años después de la muerte del interesado y consta de dos partes: la "fase diocesana" y la "fase canónica", también llamada "romana".

En la primera de las etapas es el prelado local quien impulsa la investigación para solicitar al Vaticano el "nulla osta", la autorización para declarar a la persona "siervo de Dios" e iniciar con el proceso formal de beatificación.

Inmediatamente se forma una comisión investigadora y se nombra un postulador (abogado eclesiástico) quienes entrevistarán testigos, acopiarán documentos y pruebas las cuales demuestren una "vida cristiana heroica" del candidato.

Una condición obligatoria es que la persona tenga "fama de santidad", es decir que sea un modelo católico reconocido por sus virtudes sobresalientes. El Vaticano estudia los documentos y, si aprueba, se declara a la persona como "venerable".

La exigencia para los siguientes "escalones" del proceso, beato y santo, son dos milagros: episodios inexplicables –curaciones espontáneas de enfermos y científicamente certificadas- que se atribuyan a la intercesión del personaje.

Un milagro para ser beato, otro más para el santo son los requisitos; de estos requisitos están exentos los mártires quienes, sólo por el hecho de haber muerto por la fe, pueden acceder directamente a la declaración de santidad.

Durante el pontificado de Juan Pablo II se llevaron a cabo mil 340 beatificaciones y 500 canonizaciones, más que todos sus predecesores juntos, lo cual levantó la crítica de que El Vaticano se convirtió en "fábrica de santos".

Una de las primeras decisiones de Benedicto XVI fue "descentralizar" las ceremonias para nuevos beatos, que antes las encabezaba el mismo Papa, y decidió que estas se lleven a cabo en los lugares de origen de cada uno de los candidatos.

– NOTIMEX

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