¿Los líderes son los únicos capaces de cambiar al Mundo? No lo creo…no lo creo

Diariamente resulta decepcionante percibir la apatía que la gran mayoría de los ciudadanos demuestra cuando se habla de proteger el planeta. Peor aún, es deprimente ser testigo de la desinteresada actitud de muchos líderes por evitar una catástrofe ambiental.

Entiéndase por líderes, todos aquellos individuos que, actuando en diferentes niveles de poder, son capaces de inspirar y guiar a un individuo o grupo. ¡Ja! Vaya concepto.

Yo me pregunto, entonces:

¿Qué siquiera puede inspira un líder cuya agenda política incluye iniciativas ambientales y, al mismo tiempo, usa vasos desechables y el ascensor para llegar a sus discursos?

¿Cómo guía un profesor a sus estudiantes cuando, después de exponer sus elocuentes lecciones sobre protección ambiental, toma refresco en botella plástica y luego la desecha en la basura?

¿Qué enseñan los maestros a sus alumnos cuando hablan de la importancia del reciclaje; de los recursos naturales; de energía renovable y eficiente; de especies en extinción; y, ni siquiera, son capaces de comenzar un programa de reciclaje en sus propias escuelas?

¿Son estos los líderes a quienes confiamos nuestro futuro? ¿Realmente creen que ellos son capaces de cambiar el mundo? Obviamente, la respuesta depende en que clase de mundo ustedes desean vivir.

Si son aquellos quienes se han acostumbrado a vivir con un futuro incierto, dejando que otros tomen decisiones sobre sus propias vidas, entonces lamentablemente los lideres les han ofrecido el mundo que quieren.

En cambio, si piensan que el mundo tiene que tomar un giro de 360º, estarán de acuerdo conmigo que la mayoría de nuestros lideres no son capaces de lograrlo; pues, para realizar cambios, se necesita buena voluntad e independencia de criterio.

La mayoría de los lideres que conocemos se enorgullecen de presentar iniciativas ambientales como parte de su agenda, queriendo demostrar su “compromiso” por reducir agentes contaminantes, sin darse cuenta que ya no se trata tan solo de iniciar un proyecto.

Un proyecto o iniciativa ambiental puede tener objetivos muy positivos y destacables al momento de los discursos políticos, exhibiciones fotográficas o reseñas anuales, pero, si todo lo escrito y anunciado no tiene conexión real con los distintos sectores de nuestra población, DE NADA SIRVE.

Ningún proyecto ambiental puede ser exitoso si, previamente, no se convoca a un 100% de participación de toda la población. Esta convocatoria no puede ser relegada a un segundo plano o discutida cuando exista un “tiempo libre” en la agenda de los que se hacen llamar líderes.

En otras palabras, nosotros somos los únicos capaces de cambiar al mundo; nosotros somos los agentes contaminantes. Sólo nosotros tenemos que comprometernos a cambiar nuestro estilo de vida y tomar la decisión de participar activamente en la conservación de nuestro ambiente.

¡Hasta cuándo! No es posible que hace pocas semanas, en el marco de la semana de colegios católicos en Washington D.C, se haya convocado a los padres de familia para una conferencia sobre el calentamiento global, cuyo expositor seria un destacado ingeniero de la NASA, y tan solo acudieran diez padres de familia.

¿Por qué tanta apatía por conservar nuestra Tierra, la cual nos ha dado mucho y ya es poco lo que puede ofrecernos si no la cuidamos? ¿Es que no nos importa para nada nuestro futuro, sino tan solo vivir a derroche el presente? No dejen de leer la próxima edición de En Verde, “El hombre: una especie en auto-extinción”.

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