Calma en las aguas que vinculan a EU con Cuba

Miami.- Las aguas del Estrecho de Florida, que vinculan la península estadunidense homónima y la isla de Cuba, se mantienen en calma y con tránsito normal tras la inesperada renuncia de Fidel Castro a la Presidencia, confirmaron el martes fuentes oficiales.

El Servicio de Guardacostas y el Comando Sur, este último encargado de las operaciones militares para Latinoamérica y el Caribe, informaron que no hay aumento del tránsito marítimo y que no han detectado actividades inusuales, aunque monitorean la situación.

Tras el caos provocado en 1981 cuando Cuba permitió viajar a 125 mil personas a Estados Unidos desde el puerto de Mariel, existe desde hace varios años un plan de contingencia para un eventual nuevo éxodo masivo desde la nación caribeña.

Estados Unidos mantiene vigente su política llamada "pies secos, pies mojados", mediante la cual permite quedarse en el país a los cubanos indocumentados que logran pisar territorio estadunidense y repatria a los que son interceptados en altamar.

La renuncia de Castro fue recibida con cautela por la comunidad cubana en el exilio, en contraste con los festejos de hace 16 meses cuando anunció su retiro provisional del poder a consecuencia de una enfermedad intestinal que lo puso al borde de la muerte.

En aquella ocasión, centenares de exiliados anticastristas bailaron y cantaron en las calles de Miami al saber que Castro traspasó el poder a su hermano Raúl.

Las autoridades de este condado de Miami-Dade, considerada la capital mundial del exilio anticastrista, informaron que se mantienen en contacto con la oficina del gobernador Charlie Crist, aunque hasta ahora no ha ocurrido nada extraordinario.

Sobre las noticias procedentes de La Habana, Crist dijo que junto a los cubanos que están en Florida y Cuba recibió "con esperanza la noticia de la renuncia a la Presidencia de la República de Fidel Castro".

El gobernador de Florida, donde se estima vive un millón de cubanos, sostuvo que seguirán pidiendo "elecciones libres en la isla, la liberación de los presos políticos y el respeto de los derechos humanos como se detalla en la Convención de Ginebra".

Por su parte, Jim Greer, presidente estatal del Partido Republicano, consideró que tras la renuncia de Castro se puede ver "un tenue resplandor" al final del túnel.

"Ansiamos el día en el que el pueblo de Cuba pueda tener elecciones democráticas y conozca las libertades que el pueblo de Estados Unidos tiene el privilegio de poder disfrutar todos y cada uno de los días", indicó.

Debido a que no fue considerado un cambio significativo para la vida cubana, la renuncia de Castro provocó este martes celebraciones muy contenidas en sitios simbólicos de la cultura cubana en el sur de Florida.

En los alrededores del restaurante Versailles, ubicado sobre la tradicional Calle Ocho en el barrio de La Pequeña Habana, poco más de un centenar de personas lanzó vivas a Cuba y consignas contra los hermanos Castro.

Decenas de reporteros, fotógrafos y camarógrafos, que incluso montaron carpas para sus conductores de televisión, llegaron hasta el enclave donde permanecieron en busca de reacciones sobre la noticia del día.

Mientras tanto, los conductores que transitaban por la zona hacían sonar las bocinas de sus vehículos, cubanos -en su mayoría ancianos- ondearon banderas y pancartas para exigir "Libertad para Cuba, ahora".

Hasta las 18:00 horas locales, la congregación era muy pequeña en comparación con la que reunió a miles aquel julio de 2006 en diversas zonas para bailar y cantar "La vida es

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