Afirman que quieren matar en vida a Fujimori

LIMA (AFP) – El proceso por violaciones a los derechos humanos contra el ex presidente Alberto Fujimori empezó a tomar perfil político con las denuncias de sus familiares y partidarios de "querer matarlo en vida" por darle un régimen carcelario supuestamente más severo que el del líder de la guerrilla de Sendero Luminoso Abimael Guzmán.

Las denuncias surgen cuando aparecen versiones contradictorias sobre la salud de Fujimori y en momentos que el ex mandatario cumple cinco meses detenido bajo un régimen con fuertes restricciones en un cuartel policial de Lima.

Las quejas son las primeras de sesgo político sobre el juicio, que se desarrolla en términos procesales con normalidad y que arrancó el pasado 10 de diciembre en la misma sede policial donde Fujimori está preso.

La fiscalía y abogados de la parte civil señalaron que los fujimoristas buscan politizar el juicio porque en los tres meses que lleva el proceso se ha demostrado que existen indicios para condenar a Fujimori a 30 años de cárcel.

Las autoridades peruanas asentaron el golpe mediático lanzado por el bloque parlamentario de la Alianza Fujimorista, al que acusaron el sábado por boca de la ministra de Justicia Rosario Fernández de estar desinformando al país sobre la situación legal y personal del ex presidente.

"Los miembros de la organización política de Fujimori no pueden lanzar afirmaciones tan graves como las de responsabilizar al Primer Ministro de estar matando de a pocos a Alberto Fujimori", dijo la ministra a la radio local RPP.

"El informe médico dice – agregó- que el ex presidente goza de buena salud y solo tiene inflamación en los tobillos pero no es de seriedad".

La funcionaria desmintió que el líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, condenado a perpetuidad por terrorismo, tenga mejores condiciones de reclusión que Fujimori: "Guzmán está en una celda de dos por dos, mientras que Fujimori tiene una celda de 18 metros cuadrados con baño privado".

Kenyi Fujimori, el hijo menor de 25 años del ex mandatario, había denunciado el miércoles, entre lágrimas, que la salud de su padre, de 69 años, se estaba deteriorando por el "severo régimen carcelario" impuesto por el gobierno.

"Las condiciones (de encierro) son más duras que las aplicadas (a la plana mayor) de los grupos terroristas a quienes mi padre derrotó", había indicado el hijo de Fujimori.

El jefe del Instituto Nacional Penitenciario, Leonardo Caparrós, nombrado por el gobierno, descartó que vayan a flexibilizar el régimen carcelario y aseguró que la reclusión de Fujimori respeta los derechos humanos.

Las autoridades aplican al ex presidente, que gobernó con mano dura de 1990 al 2000 para hacer frente a las guerrillas, un régimen de máxima seguridad que los fujimoristas recusan por considerarlo vejatorio hacia un ex jefe de Estado.

El abogado César Nakazaki aseveró que hay desproporción absoluta entre el régimen impuesto a su cliente y su situación legal.

Fujimori tiene prohibido recibir visitas de amigos, siendo sólo sus familiares directos los únicos autorizados a visitarlo dos días por semana un máximo de ocho horas en total. Tampoco tiene acceso a teléfono público, como sí ocurre con presos poco peligrosos.

Además sólo puede salir de la habitación que ocupa a dar un paseo por un patio de 20 metros cuadrados durante cuatro horas diarias.

Fujimori padece desde hace años de hipertensión pero la misma se encuentra bajo contro

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