“Los falsificadores” austriacos se quedan con el Oscar

HOLLYWOOD, EEUU (AFP) – Una película austriaca sobre la fabricación de billetes de banco falsos en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial logró alzarse el domingo con el Oscar a Mejor Película Extranjera.

“Die Fälscher” (“Los falsificadores”), dirigida por Stefan Ruzowitsky y estrenada en la Berlinale 2007, relata la historia real de un grupo de 139 judíos deportados reclutados por los nazis para montar una de las mayores operaciones de falsificación de la historia: inundar con billetes falsos las economías británica y estadounidense.

Entre 1943 y 1945, las planchas de billetes del campo de Sachsenhausen, cerca de Berlín, produjeron más de 131 millones de libras esterlinas y la elaboración de dólares falsos estaba por comenzar cuando el avance de las tropas rusas obligó a los nazis a transferir el taller a Austria.

Basada en el relato de un sobreviviente, Adolf Burger, internado dos años en Sachsenhausen, la película se interroga sobre la moralidad y la supervivencia de los falsificadores, que se beneficiaban de un estatus de privilegiados en la sombría atmósfera del campo de concentración.

En una escena escalofriante, los falsificadores interrumpen un partido de ping-pong cuando escuchan los disparos que matan a otro prisionero detrás de su taller.

La película confronta al amoral y taciturno Salomon Sorowitsch, representado por Karl Markovics, obnubilado únicamente por la fabricación de billetes falsos perfectos, y a Adolf Burger, que se niega a mantener la máquina de guerra alemana y sabotea el trabajo de sus colegas, poniendo en riesgo la vida de todos.

El límite entre el bien y el mal, entre víctima y torturador, se difumina cuando el comandante de las SS pide a los obreros que entreguen más rápidamente los dólares para que él pueda conservar su puesto y seguir asegurando su protección.

El director contó en una entrevista en el sitio internet dedicado a la película cómo Adolf Burger y otro sobreviviente, empleados como asesores del rodaje, seguían peleándose “para saber si el comandante de la SS del taller de falsificación era un asesino o un salvador. Pensé: de eso es exactamente de lo que trata la película”.

“Plantea cuestiones universales y actuales: ¿se puede jugar al ping-pong en un campo de concentración cuando detrás de la pared están torturando a muerte a otras personas? ¿Se pueden tomar vacaciones con pensión completa cuando otros mueren de hambre?”, añadió Stefan Ruzowitzky.

“Die Fälscher” era la segunda película austriaca en lograr una nominación al Oscar de Mejor Película Extranjera, luego de “38” de Wolfgang Glueck, en 1986.

El filme le arrebató la codiciada estatuilla dorada a “Beaufort”, de Israel,

“Mongol” de Kazajastán, “Katyn” de Polonia y “12” de Rusia.

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