Jefe de escuadrón de la muerte niega existencia del grupo en los 90 en Perú

LIMA (AFP) – Un ex militar acusado de liderar un escuadrón de la muerte denominado Colina, que perpetró matanzas en la pasada década, negó en el marco del juicio al ex presidente Alberto Fujimori, la existencia del grupo y dijo que nunca recibió órdenes del ex mandatario para violar los derechos humanos en Perú.

El mayor Santiago Martin Rivas, llamado a declarar por la defensa de Fujimori, sostuvo que “durante década y media con el tema del supuesto grupo Colina se ha venido atacando y denigrando al ejército que derrotó al terrorismo homicida de (la guerrilla maoísta) Sendero Luminoso”.

“Se quiere probar como sea la existencia de esa falacia con versiones alucinadas y mediante el engaño y la mentira”, adujo el militar en el proceso, iniciado el 10 de diciembre, en el que el fiscal José Peláez pide 30 años de cárcel para Fujimori.

Martin Rivas negó haber tenido vinculación con Fujimori en violaciones de derechos humanos, acusaciones que -afirmó- son “patrañas”, añadiendo que en el conflicto contra Sendero Luminoso no se utilizó una “guerra de baja intensidad o guerra sucia”.

Rivas es señalado como jefe operativo del destacamento Colina, formado por miembros del ejército, responsable de las matanzas de los Barrios Altos (15 muertos) y de la Universidad La Cantuta (10 muertos), perpetradas en 1991 y 1992 bajo el gobierno de Fujimori (1990-2000).

En el juicio varios ex agentes del grupo Colina, han admitido que ese grupo de aniquilamiento existió y operó bajo el régimen fujimorista cometiendo diversos asesinatos, recordó Carlos Rivera, abogado de las víctimas.

El jurista hizo notar que los testimonios acusan al ex oficial de haber dirigido ambas matanzas en las que -según esas declaraciones- hizo los disparos iniciales contra sus víctimas con tiros en la cabeza.

Martin Rivas afirmó en el libro ‘Ojo por ojo’, publicado en 2003 por el periodista Umberto Jara en base a sus declaraciones que constan en videos, que Fujimori sabía de las operaciones del escuadrón de la muerte y que las autorizaba.

Pero luego cambió su versión y dijo que nunca había recibido esas órdenes de parte de Fujimori, versión que repitió este miércoles.

Ante el tribunal desmintió las versiones de que se reunió con Fujimori y con el general Nicolás Hermoza, jefe del ejército en la pasada década, en la que se habría aprobado librar una guerra sucia contra los grupos armados, mediante asesinatos y despariciones.

Martin Rivas, quien se declaró como un “analista de inteligencia”, dijo no sentirse responsable de operaciones atribuidas al Grupo Colina.

“Me siento orgulloso de la labor que cumplí en el ejército, estoy orgulloso de los jefes y colegas con quienes tuve el alto honor de defender al país; si el país volviera a entrar en conflicto regresaría a cumplir mi misión”, subrayó.

Sin embargo, Martin Rivas había sido sentenciado por la justicia militar en 1994 a 20 años de cárcel como uno de los responsable del exterminio de La Cantuta.

El militar estuvo en prisión un año y luego salió libre favorecido por una polémica ley de amnistía dictada por Fujimori en junio de 1995.

Años después, la justicia peruana anuló el juicio en acatamiento de una orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que declaró ilegal el proceso al grupo Colina. Actualmente Martin Rivas es sometido a nuevo juicio en el fuero común.

Su presentación generó gran expectativa y convocó la presencia de numerosos periodistas en la audiencia de este miércoles que fue transmitida por dos cadenas de televisión locales.

Su última aparición pública había sido en 1997, cuando acudió al Congreso para ser interrogado por una comisión investigadora. En esa ocasión con ayuda de congresistas fujimoristas escapó de la prensa descolgándose por una de las ventanas del Legislativo.

El fiscal Peláez le recordó este miércoles esa fuga, a lo que el testigo respondió que consideraba la mención de ese hecho como “un insulto” que prefería no comentar.

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