Gerardo Rocha: de rico empresario a homicida pasional

Por Rafael Croda

Santiago.- El empresario chileno Gerardo Rocha, quien está internado en un hospital de esta capital en estado grave tras asesinar al contador retirado Jaime Oliva, estaba convencido de que su víctima mantenía una relación con su mujer, Verónica Espinoza.

En octubre pasado, Rocha contrató al detective privado Dante Yutronic para seguir a Oliva luego de que Espinoza le había confesado que el contador retirado de 79 años de edad la había sometido a reiteradas violaciones cuando ella laboraba con él como secretaria hace 15 años.

De acuerdo con la investigación policíaca, la pareja del empresario dijo en esa confesión a Rocha que Oliva acabó pagando sus estudios de sicología a cambio de favores sexuales, lo cual desató la ira del conocido empresario educativo.

Yutronic se trasladó al costero balneario de El Quisco, unos 100 kilómetros al oeste de esta capital, donde residía Oliva y donde fue asesinado el pasado 21 de febrero, y comenzó a seguirlo y a registrar todos sus movimiento con una cámara de video.

A los pocos días hizo llegar a Rocha un video en el que Oliva era visitado en su residencia de El Quisco por una mujer rubia –Espinoza tiene el cabello de ese todo- a la que saludó con un beso en la mejilla, lo que denotaba cercanía.

De acuerdo con la investigación, Yutronic hizo creer al empresario, y éste así lo aceptó, que la mujer que visitó a Oliva fue Espinoza, lo que habría gatillado el plan homicida.

En los últimos días se comprobó que la mujer que aparecía en el video era otra diferente a Espinoza, quien sin embargo aceptó en los interrogatorio con la policía que había mantenido una relación afectiva con el contador y "martillero" de subastas públicas.

Cuando Rocha se encontraba con Olivia en una habitación del segundo piso de la casa del Pisco, la noche del crimen, le dijo: "Vengo por lo que le hiciste a Verónica", según relataron su chofer Marcelo Morales y su guardaespaldas César Osores, quienes lo acompañaron.

Las diferentes autopsias practicadas a Oliva establecieron que el contador retirado murió de un paro cardiaco provocado por las descargas a las que fue sometido con una pistola eléctrica, y tras su deceso Rocha roció gasolina en la pieza para provocar un incendio.

La evaporación del combustible en el cuarto cerrado provocó que al encender el fuego se produjera una explosión que envolvió en llamas al cuerpo del empresario, quien está internado en la Clínica Indisa de esta capital con 15 por ciento de posibilidades de sobrevivir.

Rocha, quien convive con Espinoza desde hace diez años y tiene tres hijos con ella, enfrentará una pena carcelaria de entre 15 años y cadena perpetua en caso de mantenerse con vida.

Rocha es cónsul honorario de Filipinas en Chile, su Universidad Santo Tomás tiene 22 sedes en Chile y presencia en 20 países, entre ellos Marruecos, Brasil, Sudáfrica y Australia, y el nombre de esos centros de estudio se originó por su devoción a Santo Tomás de Aquino.

El las oficinas centrales del conglomerado educativo, valuado en unos 80 millones de dólares, el empresario tiene fotografías con personalidades como la Madre Teresa de Calcuta, Nelson Mandela, Juan Pablo II, Lech Walesa y varios ex presidentes chilenos.

La corporación de este empresario que estudió economía, pedagogía, biología y medicina sin concluir ninguna carrera, cuenta con 50 mil estudiantes y trabajadores en Chile, donde tiene la Universidad, un Inst

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