América Latina, prioridad para PP y PSOE, pero con matices

MADRID (AFP) – Tanto el partido socialista español como el conservador Partido Popular (PP) aseguran que los países latinoamericanos seguirán siendo prioritarios en su política exterior si ganan las elecciones del domingo, pero su visión parece coincidir sólo en lo que concierne a las empresas instaladas en la región.

Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia marcan la diferencia para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el PP y su líder, Mariano Rajoy.

“Yo, Merkel y Sarkozy, y usted, Chávez y Castro”, así definió el pasado lunes el líder del PP, Mariano Rajoy, las preferencias de ambos.

Los conservadores han acusado al gobierno socialista de “entreguismo” con estos países, de apoyar la “sucesión” en Cuba y no un cambio real, y de “ignorar la extensión del populismo” en la región, en palabras de Gustavo de Arístegui, portavoz del PP en la comisión de Exteriores del Congreso.

“El PP hizo una política de ruptura y el PSOE, de consenso”, contraatacó Bernardino León, secretario de Estado de Asuntos Exteriores.

Ante la crisis entre Colombia, Ecuador y Venezuela tras la operación militar colombiana en suelo ecuatoriano del sábado, el gobierno español hizo un llamamiento a la calma y el diálogo entre los tres países.

Y Arístegui se mostró partidario de “condenar estas bravuconadas de Correa y de Chávez”, quienes enviaron tropas a sus fronteras con Colombia. Ecuador y Nicaragua rompieron relaciones con Colombia y Venezuela las suspendió.

Durante el gobierno del conservador José María Aznar (1996-2004), España promovió en 2003 ante la Unión Europea (UE) la adopción de sanciones diplomáticas contra Cuba tras la detención de 75 disidentes en la isla.

Y a partir de 2004, el gobierno de Zapatero ha trabajado para que España y la UE recuperen las relaciones con Cuba.

“El objetivo del PSOE ha sido ayudar al tránsito en Cuba (…) abriendo un diálogo crítico”, explicó a la AFP Elena Valenciano, secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE.

Con el traspaso del gobierno a Raúl Castro “pensamos que hay una posibilidad de avanzar y queremos estar cerca”, añadió.

Moratinos consiguió que la UE suspendiera temporalmente estas sanciones en 2005 y en 2007 puso en marcha un mecanismo de diálogo sobre derechos humanos entre el régimen y Madrid.

El PP, que critica esta política, quiere presionar más al régimen para que se instaure la democracia.

“Apostamos por un diálogo exigente y crítico” y “somos partidarios de poner en la mesa una exigencia clara” para “la liberación de todos los presos políticos”, relató a la AFP Jorge Moragas, diputado y secretario de Relaciones Internacionales del PP.

Con Venezuela, el PSOE considera que la crisis abierta en noviembre en la Cumbre Iberoamericana, en la que Hugo Chávez insultó a Aznar y el Rey de España lo mandó callar, “está resuelta”.

El gobierno de Zapatero, que en 2004 recuperó una relación casi rota por Aznar, hizo todo en diciembre por apaciguar a un airado Chávez que amenazó con “vigilar de cerca” a las empresas españolas.

Aznar reconoció al gobierno golpista que en 2002 consiguió apartar a Chávez del poder durante 48 horas, lo que afectó gravemente las relaciones.

Y el PP advierte en su programa de que serán “especialmente vigilantes ante intentos de interferencia o desestabilización por parte de cualquier régimen totalitario o autoritario”.

Por el contrario, el PSOE estima que “hay gobiernos más y menos próximos” y que España tiene que relacionarse “con todos desde el respeto”.

Sí coinciden ambos partidos en la defensa de los intereses de las empresas españolas que operan en la región.

“Los socialistas seguiremos trabajando para garantizar un marco jurídico seguro y estable para las inversiones de América Latina”, reza su programa, en la línea de los intereses del PP avanzados por Moragas.

“Es completamente l

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